En 2015 repatriaron a 78 presos colombianos
El gobierno de China, que impone penas de muerte, trabaja con el Ministerio de Justicia para definir un acuerdo de repatriación.
Reportero. Creo, como Rainer Werner Fassbinder , que “ lo que no podemos cambiar, debemos al menos describirlo”.
Antes de morir, Sara María Galeano solo quiere regresar a Colombia. Ver a su familia es la única petición que le ha hecho al gobierno chino. Es su última esperanza. Fue detenida en la ciudad de Dongguan por el delito de tráfico de estupefacientes y condenada a cadena perpetua. Su familia, que vive en Quinchía (Risaralda), la espera desde agosto de 2009, año en el que partió sin dejar razón.
El sábado pasado, el ministro de Justicia, Yesid Reyes, se refirió al caso Sara María Galeano y su familia volvió a creer. Dado que ella padece una enfermedad terminal de la que poco se sabe, las autoridades chinas podrían aceptar la repatriación de Galeano en las próximas semanas. Pagará una condena de 18 años y tres meses.
El traslado de Sara María Galeano podría convertirse en el segundo caso exitoso de repatriación de colombianos condenados en China. El primero sucedió en noviembre de 2015, cuando Harold Carrillo regresó a Colombia para terminar de pagar su pena y enfrentar el cáncer de garganta que padece. En 2011 fue condenado a pena de muerte por transportar 1.700 gramos de cocaína. Según el Minjusticia, 56 colombianos están presos en China.
Buscar acuerdos
En los últimos meses, el embajador de China en Colombia, Li Nianping, se ha reunido con el ministro de Justicia para definir un convenio que permita repatriar a reclusos colombianos por razones humanitarias. El gobierno colombiano cuenta con tratados de repatriación con España, Costa Rica, Panamá, Ecuador y Venezuela. Italia y China están negociando.
Las cifras más recientes del Minjusticia señalan que entre el primero de enero de 2015 y 31 de diciembre fueron repatriados 78 colombianos. Desde Ecuador fueron trasladados 45 presos, 27 desde Panamá y dos desde Hong Kong (ver infografía). En relación a las solicitudes, el Ministerio indica que entre junio de 2014 y junio de 2015 se presentaron 128 solicitudes de repatriación a otros países. La mayoría de solicitudes se las hicieron a Ecuador (60), Hong Kong (20) y Panamá (28).
Además de solicitar el traslado de presos colombianos en el exterior, el Gobierno Nacional ha entregado al gobierno español 54 presos que estaban recluidos en Colombia. También aceptó la repatriación de un preso de Italia y otro de Polonia. Según la Cancillería colombiana, a enero de 2016 se han reportado 12.877 nacionales recluidos en el extranjero.
El avance en materia de repatriaciones no significa, como lo ha dicho el Minjusticia, que sean repatriados todos los presos que están en el exterior. De acuerdo con Mauricio Reyes, especialista en Derecho de la Universidad Nacional, “ningún país tiene la obligación de devolver a personas que están recluidas. Sin embargo, existen condiciones especiales de carácter humanitario que hacen que en algunas ocasiones se den las repatriaciones. Cuando se dan este tipo de negociaciones se está acudiendo a la buena voluntad de los países”.
En algunos casos, dice el profesor Reyes, los países aceptan la repatriación de presos extranjeros por la sobrepoblación en las cárceles o cuando invierten “una carga excesiva en la manutención de presos extranjeros”. De acuerdo con la Comisión Intersectorial para el Estudio de Solicitudes de Repatriación de Presos, en 2014 se realizaron 38 repatriaciones.
En los casos de repatriación, los presos deberán pagar las penas de acuerdo a la legislación nacional. Según la Cancillería, “es fundamental tener en cuenta que repatriación debe contar con el acuerdo del Estado en el que está el connacional, que exige que las disposiciones legales de la condena impuesta sean respetadas en el país”.
Harold Carrillo se recupera
Pese al cáncer y la pena en prisión que enfrenta su esposo, Luz Farid Celis habla con optimismo: “Harold ha estado muy bien de ánimo gracias a Dios. Aparentemente de salud también porque no ha recaído y le han garantizado todos los medicamentos”, le dijo Luz Celis a EL COLOMBIANO.
Harold Carrillo estuvo hospitalizado dos años. Desde que le descubrieron el cáncer, las autoridades chinas dejaron de exigirle trabajos de manufactura. Así lo relata Celis: “El trato allá era muy fuerte, muy estricto, la comida era muy diferente y el trato muy duro. Ahora todo es distinto porque usted no sabe la diferencia de que mis dos hijos y yo podamos ir a visitarlo cada ocho días. El primer encuentro fue con mucha alegría, él tenía mucha ansiedad porque eran seis años sin verlo. Por ahora está en un pabellón normal y se ve bien, mejor de ánimo que es lo importante”.