Colombia

Florencia muestra su dolor y llora con banderas a media asta

En Caquetá realizarán una marcha para rechazar el asesinato de los cuatro menores de edad.

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Amo el periodismo, y más si se hace a pie. Me encantan los perros, y me dejo envolver por una buena historia. Egresado de la Universidad de Antioquia.

07 de febrero de 2015

Florencia está de luto. El asesinato de los cuatro menores de edad el pasado miércoles en la vereda El Cóndor de esta ciudad caqueteña, sumió en la tristeza a sus habitantes. Por eso ayer las banderas amanecieron a media asta, se decretó un duelo de tres días, y el lunes marcharán con camisetas y banderas blancas para mostrar ese dolor y decir no más violencia contra los niños.

Dice la alcaldesa de Florencia, María Susana Portela Lozada, que se debe hacer un llamado a las fuerzas vivas en el departamento y en el país, “y rechazar estos hechos. No seremos indiferentes. Alzaremos nuestra voz de protesta”.

Por esto la marcha, para decirle a los violentos que podrán quitar la vida, pero no la esperanza; y esa esperanza la reflejarán con la marcha por las principales vías de Florencia, y en el acto que realizarán en la Plaza San Francisco en el que monseñor Omar de Jesús Mejía, hablará del perdón y la reconciliación.

Adelantan investigaciones

El asesinato de los cuatro menores de edad, hijos de Jairo Vanegas y Victoria Grimaldo “arrugó el corazón” a todo un país que se mostró indignado. Hasta el presidente Juan Manuel Santos, abrumado, ordenó al director de la Dijin, general Jorge Rodríguez, que viajara a la zona “y no regresara hasta que resolviera ese crimen”.

Después de la orden presidencial, a la vereda llegó un grupo de hombres de la división especial de delitos contra la vida, de la Dijín. El coronel William Alberto Boyacá Zambrano, comandante de Policía Caquetá, manifestó que tienen una hipótesis “por lo que ya iniciamos la investigación porque unas amenazas se suscitaron desde el 2013 contra esta familia. La investigación nos corroborará eso”.

Las primeras pesquisas de la investigación apuntan que, al parecer, el 4 de febrero a las 8:30 p.m. dos hombres llegaron hasta la vivienda en una moto y preguntaron por los padres de los niños. “Como no los encontraron, los encerraron en una habitación, los acostaron en unas camas y les dispararon en la cabeza”, dice uno de los investigadores.

Es un terrible dolor

Dilson Vanegas no para de llorar. Su voz se ahoga al otro lado del teléfono cuando habla de sus sobrinos muertos. “El dolor que estamos sintiendo es indescriptible. A mí me duele el alma, porque realmente los afectados fueron unos angelitos y no sé por qué pasó todo eso”, dice.

La hipótesis que manejan las autoridades es que los autores de este execrable crimen podrían ser los autores de las amenazas al padre de los niños que, hace 18 años, se fue a vivir a ese terreno en el que construyó la humilde vivienda. Pero hace tres años aparecieron unos supuestos dueños y les dijeron que se fueran. “No tenía para dónde irse”, asevera Dilson, y la resistencia pacífica los llevó a la muerte.

José Vicente Contreras, esposo de Albenis Vanegas, hermana de las tres víctimas mayores y madre del niño asesinado, dice que incluso les pidieron 17 millones de pesos para no atentar contra ellos.

De esa muerte dolorosa e incomprensible se salvó uno de los niños de 12 años que recibió un disparo en la nuca y al sentir los balazos a sus hermanos se hizo el muerto. Él fue quien avisó a su tío. “Logró huir tirándose por unos matorrales y llegó a casa de los familiares que avisaron a las autoridades”, cuenta el coronel Boyacá.

El ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, anunció ayer que la investigación por la muerte de los niños es de altísima prioridad. Mientras tanto, Florencia esta de luto, y llora. Preguntan cómo la irracionalidad se llevó la vida de cuatro pequeños inocentes.