Fuerza Aérea Colombiana se renueva
Como pasó con la Armada y Ejército, el Gobierno anunció la reestructuración de la FAC.
Periodista. Magíster en Comunicación de la Defensa y los Conflictos Armados de la Universidad Complutense de Madrid
Uno de los principales objetivos de la Fuerza Aérea Colombiana, FAC, con la reestructuración a implementar, es el mejoramiento de la especialización de todo el personal “hacia lo operativo y lo administrativo”, según dice su comandante, el general Carlos Bueno.
El uniformado explicó que en esta nueva etapa serán tres macroprocesos los que se aplicarán en la reestructuración: Operaciones Aéreas, Apoyo a la Fuerza y Personal.
“Serán esos tres comandos con los que agruparemos todos los procesos que tenemos. El Comando de Operaciones Aéreas reúne todas las capacidades operacionales, de combate de ayuda y despliegue que tiene la fuerza; el de Apoyo es unir en un solo gran paquete todo lo que es el concepto administrativo de la FAC, desde la logística de aviación, a todo el apoyo logístico en tierra; y el comando de Personal tendrá a su cargo toda la proyección de carrera de nuestros integrantes, es decir las escuelas de capacitación, cursos, promociones”.
También se anunció la creación de nuevos comandos denominados “Alas”, en los que se tendrán operaciones especiales, inteligencia y escuela de armas tácticas. “En esa escuela nuestros pilotos podrán hacer sus maestrías, también el personal de cuerpo de vuelo de diferentes equipos”, agregó el alto oficial.
Cruzando fronteras
Teniendo presente que aún con un probable acuerdo con las Farc el país seguirá teniendo amenazas representadas con el Eln y las bandas criminales, la Fuerza Aérea Colombiana no dejará de lado esa responsabilidad, y según lo expresado por su comandante, “es nuestra obligación por ley, seguir defendiendo a todos los colombianos ante cualquier tipo de amenaza”.
Sin embargo, con la proyección que se busca, la FAC también calibrará su mira a las participaciones internacionales, no solo en escenarios de guerra, también en humanitarios o de emergencias.
“La Fuerza Aérea ya tiene algunas coordinaciones hechas a nivel OTAN, con el visto bueno del Ministerio de Defensa, para que en algunos casos podamos participar. Ya nosotros logramos la certificación internacional de nuestros pilotos y nuestra aeronave de reabastecimiento en vuelo, el tanquero, eso quiere decir que ya le podría dar combustible a cualquier país en una coalición”, agregó el general Bueno.
Para Jairo Delgado, general (r) de la Policía, y experto en seguridad, “es importante en la medida en que si desaparece una forma de violencia armada, o una estructura organizada que genera una confrontación, la Fuerza Pública debe inicialmente reorientar y redefinir sus dispositivos y reorganizar algunas de sus estructuras”.
Sin embargo sobre la participación internacional de las Fuerzas Armadas, Delgado cree que no está mal que las capacidades de los integrantes de las Fuerzas Armadas sean aprovechadas en misiones de paz en el exterior, sin embargo afirma que “no se puede dejar a un lado todos los retos que aún quedan en el país y sus fronteras. El narcotráfico, crimen organizado y crisis como la migratoria no se pueden dejar a un lado”.
Águila Arpía, nuevo símbolo
Por años el referente de la Fuerza Aérea fue el águila calva, ave rapaz de Norteamérica. Ahora con esta reestructuración, la FAC aprovecha para actualizar esa imagen por el águila arpía, “un animal que está en varias zonas montañosas y selváticas de nuestro país y con la que esperamos que en el futuro los colombianos al ver un espécimen de este tipo se acuerde inmediatamente de la Fuerza Aérea”.
El eslogan de la FAC también cambió, en esa iniciativa de dar una nueva imagen para el posconflicto en el país. El “Somos la Fuerza” pasó a ser “Así se va a las Alturas”.