Petro se inventó un indicador para decir que ‘salvó’ niños en su Gobierno
El presidente Gustavo Petro sacó pecho con un mal cálculo de la cantidad de niños menores de cinco años que “dejaron de morir” en comparación con los gobiernos de sus antecesores.
Comunicador social de la Universidad Santo Tomás. He ejercido desde 2016 en medios como Citytv, Cablenoticias, W Radio, La Liga Contra el Silencio y El Espectador. Llegué a El Colombiano en 2022 para cubrir temas de salud y educación. Me he centrado en el manejo del sistema de salud y la reforma impulsada por el Gobierno de Gustavo Petro, así como en temas de género. Futbolero e hincha de Atlético Nacional.
Del Gobierno del presidente Gustavo Petro se podría escribir un libro con la cantidad de yerros y desinformación que ha compartido en sus redes sociales y actos públicos sobre el sistema de salud e indicadores de salud pública. Sin embargo, su más reciente tesis en ese sentido abre un nuevo capítulo en su decálogo de manipulación de cifras: inventarse un indicador para medir la mortalidad infantil en Colombia.
A mediados de febrero pasado la indignación se volcó contra Petro y su ministro de Salud, Guillermo Jaramillo, luego de que responsabilizaran a la señora Katerine Pico por la muerte de su hijo Kevin Acosta. El menor —oriundo del Huila— murió después de una caída que sufrió y que se le complicó debido a la hemofilia que padecía y a que llevaba dos meses sin que la Nueva EPS (administrada por el Gobierno) le entregara el medicamento que necesitaba para su tratamiento.
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En medio de la ola de críticas que recibió el Gobierno por sugerir que la señora Pico tenía la culpa por dejarlo montar en bicicleta y no mantenerlo aislado, el presidente echó mano de su cuenta de X (antiguo Twitter) para mostrar que los indicadores de mortalidad infantil en su Presidencia mejoraron en comparación con las de sus tres antecesores: Álvaro Uribe, Juan Manuel Santos e Iván Duque.
El indicador inventado
En un trino, el mandatario compartió un gráfico que comparaba los niños menores de 5 años que supuestamente “dejaron de morir” desde 2022, cuando llegó al poder. Ese elemento, no obstante, no tenía la fuente de donde provenían los datos que consignó.
“Este es el número de niños y niñas que dejaron de morir al comparar los casos de mortalidad infantil de cada periodo presidencial con el último año del gobierno anterior. Refleja la eficiencia del sistema de salud en cada gobierno. Corresponde a mi gobierno el logro de haber reducido sustancialmente la mortalidad infantil de menores de 5 años en toda Colombia”, escribió con orgullo.
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Las cifras compartido por el presidente señalan que de 2022 a 2025 han dejado de morir 6.768 niños y niñas menores de 5 años, mientras que en el gobierno de Duque la cifra fue de 2.219; en el segundo período de Santos fue de 1.308 y en su primero fue de 1.828, y en la segunda Administración de Uribe fue de 2.959 niños.
No obstante, esos números muestran —a la luz de las matemáticas y de los indicadores usados internacionalmente para medir ese factor de salud pública— que las conclusiones de Gustavo Petro se basan en un cálculo errado y termina distorsionando una cifra que en el país ha mantenido una tendencia a la baja desde hace 40 años.
Para empezar, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que el indicador rector para medir los avances en el mundo para reducir la mortalidad infantil son dos: el número de casos y la tasa de mortalidad. Este último cuenta muertes por cada 1.000 nacidos vivos menores de un año.
Es distinto contar, por dar un ejemplo, 500 casos en un país donde los nacidos fueron 400.000 que en uno donde fueron 100.000. En el primer caso la tasa de mortalidad sería de 1,25 y en el segundo, sería de cinco. Es decir, el número de casos sería igual en ambos, pero la tasa sería superior para el segundo.De manera que así es que se mide la mortalidad infantil. En ninguna parte la OMS o cualquier medición académica seria aparece el indicador “niños que dejaron de morir”, que usó Petro para mostrar su supuesto logro en salud.
El “logro” del Gobierno Petro
Para sostener que desde 2022 se han salvado 6.768 menores de cinco años en Colombia, el Jefe de Estado usó las cifras de los casos de ese tipo de mortalidad. Estos fueron 8.360 durante 2022, 7.056 en 2023, 6.001 en 2024 y 5.255 (datos preliminares) en 2025.
Entonces lo que hizo fue tomar el dato de muertes en 2022 y usar la misma para compararla con los de 2023, 2024 y 2025 y así sacar el número de menores “que dejaron de morir”. Esto quiere decir que le restó los 8.360 de 2022 a los 7.056 de 2023 para sacar el dato de ese año (1.304); posteriormente, los mismos 8.360 casos a los 6.001 de 2024 (2.359) y el mismo número a los 5.255 preliminares de 2025 (3.105).
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De esa manera, en su forma de hacer matemáticas y de medir indicadores de salud pública, Petro asumió que 6.768 niños se “salvaron” de morir en su Administración, que es el resultado de sumar las diferencias de las restas entre años (del párrafo anterior).
Como le explicó a EL COLOMBIANO el investigador en salud de la Universidad de Harvard, Johnattan García, “ese indicador no existe, se lo inventaron por ponerle un número, pero eso es un contrafactual porque da por cierto que en otro Gobierno la mortalidad no habría bajado, contando varias veces su reducción real”.
En ese sentido, dijo que “lo que se sabe es que la mortalidad infantil ha tenido una disminución en los últimos años, entonces lo que se espera es que el año siguiente también baje, pero el presidente está suponiendo que se iba a mantener igual y no descendiera”.
Según cifras del Banco Mundial, Colombia ha mantenido una tendencia a la baja en la tasa de mortalidad infantil desde 1985, cuando hubo 37 casos. De hecho, esa disposición se ha mantenido desde 1960, cuando se presentaron 95 muertes, y solo hubo un “freno” entre 1984 y 1985, cuando se mantuvo en 37.
De hecho, el investigador cuestionó que incluso si ese método de “niños que dejaron de morir” existiera, la cifra de Petro se reduciría a más de la mitad: 3.105. O sea, hasta en un indicador creado sin rigor, el Gobierno desinforma.
Las cifras reales de mortalidad
Los datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) en los años mencionados por el presidente Petro en su trino muestran una tendencia a la baja mantenida entre 2006 y 2015, que compara las tasas de mortalidad y no los casos. En 2006 la tasa fue de 15,47 muertes por cada 1.000 nacidos vivos, en 2007 fue de 15,32, en 2008 fue de 14,76, en 2009 fue de 13,69 y en 2010 fue de 12,79 (en lo que respecta al Gobierno Uribe); en 2011 pasó a 12,42, en 2012 a 12,09, en 2013 a 11,56 y en 2014 a 11,34 (durante el primer Gobierno de Santos).
Durante Santos II fue cuando hubo subidas en las cifras. En 2015 la tasa se ubicó en 10,96 y en 2016 subió a 11,15; luego bajó a 10,74 en 2017 y volvió a subir a 11,29 en 2018. En el Gobierno Duque se mantuvo la subido en 2019 cuando se ubicó en 11,35; en 2020 bajó a 10,12, en 2021 pasó a 10,94 y en 2022 a 11,66 (dos años post pandemia).
En el Gobierno Petro, retomada la normalidad sin el covid-19, volvió la tendencia de 2019 y antes cuando bajó a 10,88 en 2023, a 10,48 en 2024 y 10,23 en 2025. Aunque ese último dato es preliminar y falta el consolidado oficial, así como la tasa de natalidad.
“Las autoridades de salud pública usan especialmente las tasas para poder comparar periodos distintos y ese es el indicador de comparación, mas no el número de casos total, menos usando como referencia un solo año. Comparar muertes y entre periodos no guarda rigurosidad”, comentó Johnattan García sobre la metodología que Petro inventó.
Sin ir más lejos, es claro que es una buena noticia que la muerte de niños y niñas en Colombia siga disminuyendo, pero es más bien oscuro que se use un comportamiento histórico para inflarlo con mediciones inexistentes y presentarlo como un impacto de gran magnitud. Y más en plena campaña electoral.