“Lo que dejó Petro es un megacaso preocupante de corrupción e ineficiencia”: vicepresidente Restrepo
El vicepresidente, quien ha estado al frente de la atención del Gobierno tras la emergencia por el terremoto, habla con EL COLOMBIANO sobre la fase de reconstrucción; también, explica detalles del “Libro de la verdad”, que reúne denuncias sobre el gobierno pasado.
Periodista y politólogo de la Universidad Javeriana de Bogotá. Máster en audio digital y pódcast del Centro de Estudios Superiores Barreira en España. He desempeñado distintos roles en Colmundo Radio, El Tiempo y Noticias RCN. En EL COLOMBIANO cubrí al presidente Gustavo Petro y actualmente soy el editor de Actualidad que abarca temas políticos, judiciales, de salud e internacionales. Cocinero aficionado, melómano y cinéfilo.
José Manuel Restrepo lleva apenas 15 días como vicepresidente de la República, y la gran mayoría los ha dedicado a estar al frente de la emergencia ocasionada por el terremoto que sacudió a Colombia el 10 de agosto. No es para menos, dada la dimensión de la tragedia, pero él particularmente ha sido una especie de “superministro” desde el territorio junto a su esposa Tatiana Céspedes.
El exministro de Hacienda y Comercio, además, le entregó a la Fiscalía, Contraloría y Procuraduría el “Libro de la verdad”, que reúne las denuncias de lo que les dejó el gobierno Petro. Dice Restrepo que esa es apenas “la punta del iceberg” y en esta entrevista con EL COLOMBIANO explica los detalles.
¿Cómo se está atendiendo desde el Gobierno la emergencia tras el terremoto?
“La mayoría de los territorios del país hoy están en la fase 2 e inicios de la reconstrucción. Hay algunos territorios donde todavía estamos en el esfuerzo de recuperación de vidas. Sabemos que hay dificultades porque todavía hay desaparecidos en algunas ciudades como Pereira. Y en ese orden de ideas sigue la tarea de rescate y de búsqueda. Pero simultáneamente con eso ya todos los municipios del país arrancaron la fase de ayuda humanitaria para las familias afectadas que perdieron sus viviendas y también para los comercios que tuvieron que cerrarse como resultado de afectaciones estructurales a sus negocios o a sus lugares.
Simultáneamente con esto ya arrancó la fase de reconstrucción. Ya se están aplicando en varios municipios del país subsidios de arriendo. De la misma manera ya arrancó la reubicación de las instituciones educativas en buena parte de los municipios del país. Y con la declaratoria que se viene de emergencia económica pues arranca la fase de reconstrucción que es toda una serie de medidas para recuperar las viviendas, para recuperar las instituciones de salud y educativas y para poder también activar los negocios y en general una reactivación económica de los territorios”.
Usted ha recorrido con su señora esposa varias de las regiones más afectadas, ¿a nivel humano qué es lo que más le ha impactado?
“Humanamente el dolor, primero, de los que perdieron a sus familiares, es muy doloroso, pero sobre todo las familias que perdieron sus viviendas porque lo perdieron todo, perdieron todos sus ahorros. Eso duele mucho, así como los que perdieron sus negocios. Y duele también pues un poco el mensaje también de algunos niños de querer retornar al curso educativo normal. Pero sobre todo el tema más doloroso pues es el de vidas, el de vidas humanas, el de familias golpeadas porque perdieron la parte de sus familiares como resultado del impacto del terremoto. Y ya en zonas rurales vemos a muchas familias afectadas por perder sus viviendas que como lo dije antes, significa perder todo el patrimonio”.
Usted fue quizá el único funcionario que hizo un comentario digamos que crítico sobre el viaje familiar del ministro de Vivienda, Jame Andrés Beltrán, en plena emergencia. ¿Cuál es su mensaje para el gabinete?
“Mi mensaje es que él ya se expresó públicamente, pidió las disculpas, pero lo que es importante en este momento es que tenemos un desafío muy grande y tenemos que trabajarlo entre todos. Yo he visto también al ministro de Vivienda trabajar en esa dirección y a otros actores de Gobierno trabajando muy duro por recuperar las viviendas, por construir una política en materia de protección también de los negocios, de los empleos. Aquí tenemos que estar todos concentrados sobre todo en sacar adelante los territorios golpeados con sentido de unidad, sin distingo de colores, de ideas políticas, de ideologías. Este es un momento donde Colombia tiene que estar con un solo corazón unida, con sentido solidario, con la atención humanitaria que necesitan muchas familias aún en departamentos como Chocó, por ejemplo, Buenaventura. Y necesitamos simultáneamente también rápidamente reactivar estas ciudades y estos territorios”.
Pasando al tema del “Libro de la verdad”, el libro blanco sobre cómo encontraron lo que les dejó Petro. ¿Cuál es la dimensión?
“Esta es la punta del iceberg. Esto es simplemente casi que el primer tomo de una cantidad de identificación de preocupaciones de fondo sobre unos patrones de un comportamiento inapropiado, propios de un Estado ineficiente, corrupto, que rompió con la función social, donde dejó a un lado el mérito, se saltó de las normas, montó sistemas obsoletos, muestra cifras acomodadas, información incompleta, datos falsos, contratos concentrados en pocos contratistas, desorden e incertidumbre que ha llegado a amar riesgo litigioso, pérdida de control territorial, duplicación de esfuerzos, irresponsabilidad fiscal, corrupción, falta de integridad.
Este libro entonces lo que hace es que identifica esos nueve patrones de comportamiento críticos, pero lo hace de la mano de 82 casos muy preocupantes, casos que incluyen corrupción, pero también ineficiencias y falta de gerencia, falta de gestión, desorden en la gestión que en el fondo se relaciona también con una suerte de actos de corrupción, porque es que cuando se administran los recursos públicos, en el fondo se está actuando sin dirigencia, y eso no es propio de un buen funcionario público. Esta entonces es una primera etapa, porque nosotros tenemos más o menos 350 alertas”.
¿Qué significan esas alertas?
“Significa que hay todavía alertas en marcha. Ahora los ministros y directores están identificando muchos más casos, los van a ir reportando a través de una instancia que definirá el Presidente de la República, y vamos a seguir enviando los mensajes y las denuncias a las autoridades judiciales: Fiscalía, Contraloría, Procuraduría. Por eso ayer la reunión era con los tres, para que existiera un solo canal en cada entidad para reportar los casos, porque esto es un gran megacaso preocupante de corrupción y de ineficiencia de gestión pública”.
En ese sentido, ¿han pensado en revertir contratos o decisiones que dejó amarradas el gobierno Petro? ¿Hay un plan para eso?
“Un principio que yo he dicho públicamente es que aquí no estamos solamente para llorar sobre la leche derramada y en plan de ver el espejo retrovisor, aquí estamos en modo telescopio, mirando para adelante, con visión de largo plazo, solucionando los enormes problemas que nos dejaron en todos los sectores, todos estos desastres de gestión, de corrupción, de falta de integridad; con rigor técnico estamos haciendo un esfuerzo como nos lo ha pedido el presidente Abelardo de la Espriella, que es un esfuerzo que involucra decisiones de volver al rigor técnico del manejo de la cosa pública, pero de la misma manera darle verdad y transparencia y no opacidad a la información pública, privilegiar el bien común sobre la parálisis operativa, dar autoridad legítima frente para que no existan las capturas contractuales, darle certidumbre frente a los riesgos litigiosos y ejercer la autoridad con coherencia basada en el ejemplo de esta función pública. Ese ha sido el mensaje que el presidente Abelardo nos ha dado, es lo que estamos haciendo, pero siempre mirando hacia adelante, solucionando los líos grandes en sanidad, en energía, en hacienda pública, en desarrollo productivo, en crecimiento, luego vamos a ir para adelante, no para atrás”.
¿Usted retomará sus funciones como la agenda en el exterior?
“Sí, efectivamente, lo de la emergencia por el terremoto es una asignación temporal que me ha puesto el presidente de la República. Usted sabe que al vicepresidente se le asignan funciones por parte del presidente, luego yo soy respetuoso de ese camino, y seguramente ya se está preparando un decreto que define las actividades, que como lo he dicho públicamente, es para tratar de mirar un país hacia el 2050, proyectar un país que libere todas las capacidades de su talento humano, pensando en la inteligencia artificial, un país donde haya más inversión, grandes inversiones que vengan a Colombia, donde haya proyectos estructurados que permitan llevarse al exterior, un país que desarrolle capacidades nuevas, nueva capacidad energética hacia el futuro, un país también que se modernice en su gobierno, en la manera como funciona la interoperabilidad de datos, el gobierno en línea. Yo diría que esos son como los roles más importantes, sin perjuicio obviamente de la representación internacional, dado que el presidente como lo ha dicho públicamente, va a estar en todos los territorios como lo ha venido demostrando en estos días y yo estaré en muchos de esos escenarios internacionales”.
Finalmente, vicepresidente, ¿qué mensaje le envía a los antioqueños, a su gente y al sector privado paisa que se ha movilizado para ayudar al tema del terremoto?
“Gracias, gracias a toda la comunidad paisa de Colombia, a todos los antioqueños. Ustedes de verdad no saben la importancia de lo que han hecho con sus ayudas humanitarias, con su generosidad. Lo he vivido en el Chocó, en el Valle, en Risaralda, en Caldas, en Quindío. Se siente el espíritu generoso y solidario de los antioqueños y hay que seguir haciendo eso, ayudarle a estos territorios a salir adelante, casi que lograr que Antioquia sea el padrino del departamento del Chocó en su recuperación económica, por ejemplo, y que logremos sacar adelante en medio de esta crisis tan difícil, una oportunidad para que Colombia sea una nación distinta y que estos territorios sean genuinamente unos territorios milagrosos”.