Karen Manrique habría pedido contratos de la UNGRD para su pareja
La excongresista habría utilizado su influencia para reclamar cuotas contractuales en beneficio de su entorno cercano, específicamente para su compañero sentimental. ¿Qué hay detrás?
Un encuentro de apenas unos minutos, ocurrido el 14 de diciembre de 2023, se ha convertido en una de las pruebas más comprometedoras en el escándalo de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). Aquel día, la representante a la Cámara, Karen Manrique —recientemente capturada—, se reunió con el entonces subdirector de la entidad, Sneyder Pinilla, para coordinar unos contratos.
“Ingeniero, quería preguntarle por un contrato en Saravena”. Esta declaración inédita de Pinilla ante la Fiscalía describe la supuesta presión de Manrique para adjudicar un proyecto en Arauca que, bajo su presunta instrucción, debía ser gestionado por su propia pareja sentimental.
De acuerdo con la revelación publicada por Semana, esta conversación tejería el hilo central en el expediente de la Sala de Instrucción de la Corte Suprema, que esta semana ordenó la detención de Manrique y de Wadith Manzur, además de avanzar en procesos contra los congresistas Liliana Bitar, Juan Pablo Gallo, Julián Peinado y el exlegislador Juan Diego Muñoz.
El testimonio de Pinilla sugiere que los fondos destinados a la UNGRD terminaron convertidos en coimas para diferentes funcionarios públicos. En el caso de Manrique, el beneficio habría sido para su “esposo o novio”.
Según relató Pinilla a las autoridades: “Ese día ella va con un señor de nombre Gustavo González Ruiz. Yo ya sabía que él era compañero sentimental o esposo, novio, no sé (...) Me dice: ‘Es que va a salir un contrato para Saravena’. Eso lo voy a manejar yo a través de mi esposo, y me señala al señor que estaba ahí al lado. Yo le digo, doctora, a mí no me ha dicho nada el doctor Olmedo, eso es con el doctor Olmedo”.
Este episodio sería la antesala del contrato que hoy compromete a Manrique. Días después, el propio funcionario se lo reclamó a Olmedo López, exdirector de la UNGRD, en una libreta donde consignó de su puño y letra la presunta repartija, incluido el contrato de Saravena, considerado hoy una prueba clave en el entramado.
De acuerdo con las pruebas recolectadas, el proyecto por el que preguntaba Manrique contemplaba la construcción de obras de protección para prevenir inundaciones en el río Bojabá, por cerca de 30.000 millones de pesos.
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La presión desde Hacienda
La trama no se agota en la UNGRD. Pinilla afirmó que, poco después de su charla con Manrique, recibió una llamada del entonces ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla. La urgencia radicaba en que “se iban a caer unos créditos de la Nación, por lo que necesitaba sacar adelante unos proyectos que ya estaban avisados”.
Para el 15 de diciembre de 2023, la situación escaló a una reunión de emergencia en el Ministerio. Olmedo López confesó que en dicha cita “se hace una videollamada con el ministro de Hacienda (...) quedan claros los tres contratos que se tenían que sacar y que dentro de estos contratos estaba el del municipio de Saravena”.
La instrucción desde la dirección de la UNGRD era clara: había que “darle parte” a los legisladores de la Comisión de Crédito Público. Sobre Manrique, López le habría dicho a Pinilla que “como ella (Manrique) era afín al Gobierno y era la persona de Arauca, como representante a la Cámara, pues teníamos que darle parte”.
El expediente cuenta con un arsenal probatorio: chats de WhatsApp y Signal, videos de seguridad y registros de los denominados “cónclaves” en la Casa de Nariño. En estas reuniones habrían participado figuras como Carlos Ramón González y Luis Fernando Velasco. Todo esto con el fin de movilizar presupuestos de hasta $1.4 billones para, según Pinilla, “aceitar al Congreso”.
Insistencia bajo sospecha
Pese a que Olmedo López fue suspendido temporalmente, la insistencia de Manrique no cesó. Al regresar López al cargo en febrero de 2024, la representante lo buscó con mensajes de apoyo que escondían, según la Corte, un interés explícito.
“Dr. Olmedo, le deseo éxitos y bendiciones en su regreso a la entidad; todo el cariño y respeto (emoticón de puño arriba), está trabajando por este país que tanto lo necesita”, se lee en uno de los chats revelado por el medio ya mencionado. Sin embargo, Olmedo no contestó.
Ante la falta de respuesta, Manrique reiteró sus llamados solicitando “cinco minutos” de su agenda. Para la Sala de Instrucción, este comportamiento ratificó que la congresista buscaba aprovechar su posición para asegurar el contrato de Saravena. Hoy, la representante por las curules de paz, que obtuvo 5.640 votos, enfrenta un juicio por cohecho impropio.
Mientras tanto, el país observa cómo los testimonios de López, Pinilla y María Alejandra Benavides (exasesora de Hacienda) terminan de armar el rompecabezas de una “organización criminal” al interior de la UNGRD.
El proceso aún no está cerrado y la investigación de la Corte Suprema de Justicia podría seguir avanzando sobre otros legisladores que participaron en el entramado. En ese contexto, el caso refleja un complejo rompecabezas político más amplio, en el que congresistas habrían utilizado su poder dentro de una comisión clave para negociar apoyos a proyectos del Gobierno.