Colombia

A juicio por presunto feminicidio el novio de Laura Blanco, periodista que murió tras caer de un noveno piso

Los hechos ocurrieron en la madrugada del 27 de junio de 2025, hacia las 5:00 a. m., en el interior de un apartamento ubicado en la localidad de Barrios Unidos.

Loading...
hace 3 horas

La Fiscalía radicó el escrito de acusación que da inicio formal al juicio contra Óscar Santiago Gómez Leal, señalado como presunto responsable del feminicidio de la periodista Laura Camila Blanco Osorio, ocurrido en un apartamento del norte de Bogotá.

El ente acusador identificó que el agresor, previo al asesinato, habría ejercido violencia de género contra Blanco, “como quiera que tenía hacia ella un trato verbal de prostituta, gorda, la reprendía por sus comportamientos como mujer, la celaba, revisaba su celular, actos de opresión y dominación con la intención de degradar su dignidad humana”.

Para la Fiscalía, Óscar Gómez se encontraba en pleno uso de sus facultades mentales cuando cometió el crimen. Según la acusación, los hechos ocurrieron en la madrugada del 27 de junio de 2025, hacia las 5:00 a. m., en el interior de un apartamento ubicado en la localidad de Barrios Unidos.

De acuerdo con el relato de la Fiscalía, la víctima se encontraba compartiendo con amigos y con su pareja sentimental, Óscar Santiago Gómez Leal, con quien sostenía una relación desde hacía cerca de dos años.

En medio de una discusión en la habitación principal, el procesado habría estrangulado y asfixiado a la joven; posteriormente, y siendo consciente de su actuar, la habría arrojado por la ventana desde un noveno piso, causándole la muerte.

El escrito sostiene que el crimen no fue un hecho aislado, sino que se enmarcó en un ciclo previo de violencias físicas, verbales y psicológicas ejercidas contra Laura, un joven comunicadora que laboraba en una agencia de mercadeo.

En el documento se describen episodios de insultos, humillaciones, control sobre su vida personal, celos constantes y actos de dominación que, según la Fiscalía, evidencian una dinámica de violencia de género. Para el ente acusador, Óscar actuó en pleno uso de sus facultades mentales al momento de los hechos.

Con la radicación del escrito de acusación, el proceso entra ahora en la etapa de juicio, en la que se practicarán pruebas y se escucharán testimonios de todas las partes para determinar la responsabilidad penal del acusado por feminicidio agravado.

“Era una mujer excepcional y detallista”

En julio del año pasado EL COLOMBIANO habló con Jhoan Blanco, hermano de Laura Camila. Jhoan ha asumido la carga familiar tras el feminicidio de su hermana.

En ese momento, con voz firme y serena, relató lo ocurrido antes de dirigirse a la sala de velación para acompañar a su madre. En medio del duelo, se ha convertido en el principal sostén de la familia y en el vocero de una exigencia básica: que el caso no quede en la impunidad.

La familia comenzó entonces un peregrinaje entre hospitales, comisarías y despachos judiciales, tratando de entender qué había pasado realmente en ese apartamento del norte de Bogotá. Entre llamadas que no contestaban y respuestas a medias, el dolor se mezcló con la rabia: nadie les explicaba cómo una caída podía convertirse, en cuestión de horas, en una muerte.

Entérese: Jauría que atacó a Greiber en Bogotá tiene otra víctima: mujer recibió 76 puntos por las heridas

“Nos hablaban de un accidente, pero nosotros sentíamos que algo no cuadraba”, dijo Jhoan, aún con la voz rota al recordar esos primeros momentos de confusión.

Los recuerdos de Laura empezaron a acumularse: su risa, su forma de llegar con pequeños detalles para todos, su costumbre de escribir mensajes largos para preguntar cómo estaban. En la casa quedaron sus cosas intactas, como si fuera a regresar en cualquier momento.

Para Cecilia, la madre, cada objeto se volvió una herida abierta. “Uno no está preparado para enterrar a un hijo”, repite, tratando de ponerle palabras a un dolor que no cabe en ningún informe médico ni en ningún parte policial.

Lea aquí: Cayeron dos bandas de contrabando en Bogotá: una repartía tusi en la capital y otra cocaína al exterior

Luego de su muerte, en la mente de la familia de la joven de 26 años solo resonaban las palabras del terapeuta de pareja que atendía a ambos: “En terapia dijeron que Óscar era un celópata, y que si querían una relación, él debía tratarse”.

Con el paso de los días, la familia dejó de pedir consuelo y empezó a exigir verdad. Querían saber quién estuvo con Laura esa madrugada, qué ocurrió antes de que cayera desde el noveno piso, por qué nadie intervino.

En medio del duelo, Jhoan tomó una decisión: no permitir que la muerte de su hermana quedara reducida a una estadística más. “Laura tenía una vida, tenía sueños, tenía una familia que la amaba. Lo mínimo que merece es que se sepa qué le pasó”, dice.