Luto en Palmar de Varela por tres niños asesinados
Una madre, de 24 años, es la presunta autora intelectual del triple homicidio de sus hijos, ocurrido el Miércoles de Ceniza.
Periodista y escritor. Diplomado en información económica y financiera, Geopolítica y finanzas para no financistas.
“El ser humano solo puede hacer daño a aquello que considera inferior o que para él carece de importancia”. Así inicia el sicólogo Lisímaco López López su reflexión sobre la violencia contra los niños, la misma que el pasado Miércoles de Ceniza cobró tres nuevas víctimas en el municipio de Palmar de Varela, del Atlántico, por cuenta, presuntamente, de su propia madre.
Esa hipótesis sobre la autora material del hecho fue confirmada a este diario por la Secretaria de Salud de la Gobernación del Atlántico, Celia Cruz Torres Suárez.
Las versiones recogidas en el sitio de los hechos indican que la mujer, de unos 23 o 24 años, se encontraba en casa con los tres menores de edad y que las dos puertas de la vivienda habían sido cerradas desde adentro.
La madre habría dado muerte a los pequeños con un cuchillo, procediendo luego a esconderlos debajo de una cama. Posteriormente, con esa misma arma blanca, habría tratado de quitarse la vida, cortando su cuello y manos.
Wilson Díaz Reales, compañero sentimental desde hace dos años de la mujer que habría cometido el triple homicidio, trabaja en un granero del barrio Las Flores, de Barranquilla. Él relató que llegó a la vivienda y no pudo abrir la puerta porque estaba trabada. El televisor tenía el volumen muy alto, por lo que a gritos llamó a su cónyuge. Al no tener respuesta, acudió a la ayuda de un vecino para derribar la puerta y se encontró de frente con la macabra escena.
La secretaria de Salud señaló que la gobernación activó las políticas de salud mental del Atlántico, las cuales incluyen la asistencia sicológica a los familiares de las víctimas y a la misma población del municipio, de 30.000 habitantes. Uno de sus mensajes es que superar los retos y dificultades es parte de la vida misma y que, también, conviene compartir los sentimientos con los demás para encontrar las mejores soluciones .