Colombia

Un expolicía que estuvo preso fue el origen de la masacre en Bogotá

El expatrullero había estado en la cárcel por concierto para delinquir y estaría relacionado con líos de microtráfico. Hay tres cuerpos sin identificar.

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Comunicadora Social - Periodista de la UdeA. Amo leer historias y me formé para contarlas.

20 de agosto de 2022

Un exintegrante de la Policía que apareció asesinado con tiros de gracia junto a otros tres cadáveres más es el hilo conductor de lo que parece ser un ajuste de cuentas por microtráfico y lavado de activos en Bogotá.

Indocumentados, con evidentes signos de tortura y algunos de ellos cubiertos por bolsas de basura, los cadáveres parecían imposibles de identificar sin pericias judiciales. Sin embargo, uno de los uniformados que atendió la emergencia reconoció a un antiguo compañero de la institución que fue identificado minutos después como el expatrullero Juan Carlos Useche.

Dicho nombre se convirtió rápidamente en la piedra angular de la investigación que llevó a dos hallazgos preliminares más: la única mujer hallada entre las víctimas sería su pareja sentimental y los otros dos hombres serían acompañantes de Useche, quien, además, era un exconvicto condenado por concierto para delinquir.

Los cuerpos fueron hallados en los puestos de pasajeros y el baúl de una camioneta prado marca Toyota. Según las autoridades, el vehículo está a nombre de un ciudadano residente en Barcelona, España, que lo había vendido recientemente e iniciado los papeles de traspaso.

Dicho hombre resultó ser Carlos Mauricio Navarro, hijo de la polémica empresaria María Stella Durán, más conocida como la reina del telemarketing. Durán fue capturada e investigada en 2018 por participar de una banda de corrupción dentro del Invima.

En todo caso, las autoridades mantienen la hipótesis de que la camioneta era usada por Useche tras la venta. Incluso, los investigadores encontraron una parada del vehículo en la droguería La rebaja ubicada en la Carrera 58 # 137A - 30, donde se observó a la mujer comprando varios medicamentos a las 10:17 a.m.

Riesgo de bomba

La noticia de un vehículo sospechoso llegó a la Policía de Usaquén en la noche del jueves. Tras evidenciar “la presencia de múltiples cuerpos”, los patrulleros pidieron refuerzos para asegurar el lugar y revisar que no se tratara de un automóvil con explosivos.

Fue así como, en menos de una hora, el lugar estaba repleto de detectives y médicos forenses: “nos tocó llamar a los investigadores de la Dirección de Inteligencia y a todas las unidades disponibles de criminalística de la Sijin en la ciudad”, detalló el coronel Édgar Cárdenas, comandante operativo de la Policía de Bogotá.

A las 12:05 de la madrugada de este viernes la escena del crimen era clara: se encontraron los cadáveres de tres hombres y una mujer sin ningún tipo de identificación. Según dijo Medicina Forense, los cuerpos solo compartían en común que eran muy jóvenes, aunque se descartó que fueran menores de edad.

El vehículo del crimen

La camioneta de marca Toyota prado modelo 2010 y con placas CJE825 estaba totalmente blindada y, según los precios comerciales, podría costar en el mercado por lo menos 250 millones de pesos.

Al momento de ser hallado el vehículo se dirigía de sur a norte, lo que significa que los criminales iban saliendo de la ciudad o querían enviar un mensaje. Dicha dirección también coincide con otra cámara de seguridad ubicada en el peaje de los Andes, “donde se observa el vehículo a las 10:42 horas saliendo de la ciudad de Bogotá”.

Sobre los móviles del hecho, la Policía aún investiga si tiene que ver con bandas establecidas que se dedican al tráfico de estupefacientes. Pese a que se creía que el Tren de Aragua podía estar involucrado en la masacre, las autoridades aún no encuentran relación entre los patrones de ese grupo criminal y los cadáveres encontrados en la autopista Norte con calle 223.

Mientras tanto, la línea investigativa que más ha tomado fuerza tiene que ver con el trabajo del expatrullero Useche quien, supuestamente, trabaja en el San Andrecito de San José, en Bogotá.

Según fuentes oficiales, dicho sitio está altamente relacionado con líos por lavado de activos y “vacunas” por cobros de vigilancia realizados por ilegales. Dicho eso, las autoridades estudian si se trató de un ajuste de cuentas por rentas ilegales de la capital.