Colombia

Las mentiras de Petro con la compra de los aviones suecos y el rechazo a los F-16

Estados Unidos presentó una propuesta con aviones nuevos que tendrían mejores condiciones para Colombia. ¿Por qué no publican el contrato de los Gripen?

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Eran “aviones de segunda mano”. Es la frase recurrente que ha escrito el presidente Gustavo Petro a través de su cuenta de X al responder a los cuestionamientos sobre por qué se decidió por los aviones Gripen y no por los F-16 americanos con una mejor oferta, según reveló el periodista y columnista de este diario Melquisdec Torres.

El contrato de los aviones suecos no se conoce por decisión del Ministerio de Defensa, lo que aumenta la suspicacia. De hecho, esta semana la Contraloría empezó un proceso de vigilancia y le exigió al jefe de esa cartera, el general (r) Pedro Sánchez, que entregue los detalles contractuales de la que se considera la inversión militar más grande en este siglo.

Lo que se sabe es que los 17 aviones del país nórdico, Saab 39 Gripen E/F, les costaron a Colombia 16.5 billones de pesos, un cálculo de casi un billón más por los aviones que pedía la empresa norteamericana por los K-16, según la revelación de esta semana. Además de los presuntos sobre costos, hay todo tipo de cuestionamientos sobre la oferta de Saab a Colombia comparada con la de otros países como Tailandia que terminó pagando 55% menos que el Gobierno Petro con las mismas condiciones.

EL COLOMBIANO encontró varias imprecisiones y mentiras del jefe de Estado sobre este asunto.

“Jamás llegó propuesta de F-16 a mi oficina”

Esta es la primera mentira del presidente Petro. Al Gobierno sí le llegó una propuesta de una flota de aviones F-16 gringos en noviembre 2022 con vigencia hasta el 31 de julio de 2024. Es decir, en pleno gobierno del demócrata Joe Biden.

Según el documento oficial, conocido por este diario, la propuesta que se le presentó a Colombia incluía un paquete completo que contemplaba la entrega de 12 aviones F-16C y cuatro F-16D Block 70, todos fabricados desde cero para la Fuerza Aérea Colombiana y no unidades reacondicionadas como se ha dicho en distintas ocasiones.

La oferta no solo abarcaba las aeronaves, sino también un conjunto integral de capacidades destinadas a garantizar su operación plena, equipamientos y los requerimientos técnicos del adecuamiento de los aviones.

”Ofrecieron aviones de segunda mano”

En ese mismo documento de Estados Unidos, se expone lo contrario a lo que dice el jefe de Estado. Las aereonaves serían ensambladas como nuevas.

“Nunca hubo oferta formal de aviones nuevos F16, como tampoco hubo oferta formal de usados. Hubo una cotización preliminar en el 2023, pero eso no es oferta”, dijo el presidente sin mencionar el factor económico. Además señaló que los aviones son de 1984, cosa que tampoco es cierta.

Los aviones norteamericanos fueron presentados con una propuesta económica significativamente menor que la de los suecos Gripen. El valor de diferencia entre los suecos y los estadounidenses, según documentos y apartes técnicos, era de 407 millones de dólares más barata —más de $1,5 billones— y los gringos ofrecían aeronaves ampliamente probadas en múltiples fuerzas aéreas del mundo.

Aviones suecos no serían para combate

Por otro lado, uno de los aspectos más contraproducentes de la compra de los aviones Gripen, más allá del precio al que se compraron, es el acondicionamiento de los aspectos técnicos para el uso de este equipamiento de guerra.

Este diario habló al respecto con Erich Saumeth Cadavid, analista e investigador en temas de Defensa y Seguridad en Colombia, quien dice que los aviones Gripen “en el papel hacen maravillas, pero tú tienes que desarrollar una cosa que se llama doctrina operacional y estos aviones todavía no lo tienen”.

Asegura el experto que cuando cualquier fuerza pública adquiere un arma esta tiene que tener una doctrina desarrollada. Sin embargo, los aviones suecos aún no pueden realizar un disparo aire-aire, porque “están creando la doctrina para eso recién a termina el año entrante. Y a partir del año entrante, el 2027, va a crear la doctrina para disparar aire-tierra”.

El problema recae en la inversión tan grande que hizo Colombia para la compra de estos aviones. Daumeth, afirma que “lo que sí es malo es que si tú le vas a comprar a un país o un fabricante un arma que está apenas en desarrollo, uno aprovecha la oportunidad para obtener un buen precio”. Este no habría sido el caso.

Por ejemplo, expertos como Saumeth recuerdan el caso de Brasil y los antecedentes que tienen con los Gripen. “La estrella del negocio de los Gripen era Brasil”, afirma, pero la compra de estos aviones se dio en el 2013 y a hoy, casi trece años después, se han entregado 12 de los 36 aviones que pactaron en su momento.

“Se los compraron en 2013 y llevan 12 años, por las razones que sean, culpa de Brasil, culpa de Lula (Da Silva), que no hay plata, lo que sea, y solo han les ha entregado 10 aviones en 12 años. En 12 años”.

¿Por qué pagaron 55% más que Tailandia?

El otro elemento sin resolver es que Colombia compró más caros los aviones Gripen que Tailandia, 55 % más, según denunció inicialmente la congresista María Fernanda Cabal.

EL COLOMBIANO investigó ambos negocios y confirmó que el país asiático adquirió cuatro Gripen E/F (3 Gripen E, 1 Gripen F) por 5.300 millones de coronas suecas (poco más de medio billón de pesos cada uno). Esto incluyen equipamiento, soporte, formación de pilotos y transferencia de tecnología de defensa y cooperación industrial, así como nuevas inversiones en diversos sectores de su economía (offsets). En cambio, Colombia pagó por cada un alrededor de 1,02 billones de pesos.

Esto ocurrió tan solo tres meses antes de que se anunciara la compra de los Gripen en Colombia, por lo que el precio del mercado no debió cambiar mucho.

Debido a las acusaciones de presuntos sobrecostos de los Gripen, el ministro Pedro Sánchez defendió al presidente Petro repitiendo sus mismas imprecisiones: “no hubo una propuesta de los K-16 de manera formal”. La propuesta de los norteamericanos, agregó, “fue un documento preliminar sin validez contractual”.

Por lo pronto, las respuesta del presidente Petro y de su gabinete no son satisfactorias para la opinión pública y los expertos. Pero también para los entes de control que, según fuentes, ya están adelantando investigaciones para comparar las otras propuestas y tomar alguna decisión antes de que termine el actual mandato el próximo 7 de agosto de 2026.

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