Murió el coronel (r) Renato Solano, subdirector de la cárcel de Neiva, tras ser víctima de atentado
Según las autoridades, había recibido amenazas antes del ataque. Van dos víctimas mortales tras el atentado.
El Hospital Universitario de Neiva confirmó el fallecimiento del coronel retirado Renato Solano, quien tenía el cargo de subdirector del centro penitenciario de la ciudad, a las 5:40 a. m. de este miércoles 21 de enero.
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La muerte se produjo tras ocho días en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), donde el funcionario intentaba recuperarse de las heridas de bala sufridas en un ataque sicarial que ya había cobrado la vida de un menor de 11 años, hijo del director del penal.
Solano ingresó al centro asistencial el pasado 13 de enero con impactos de proyectil en el abdomen y el tórax. Según el reporte médico, la gravedad de su estado derivó de una perforación pulmonar que provocó una pérdida considerable de sangre.
Desde su llegada, el subdirector fue sometido a intervenciones quirúrgicas para controlar su presión arterial y permaneció bajo ventilación asistida. A pesar de los esfuerzos del personal sanitario durante más de una semana, su organismo no resistió las lesiones provocadas por los disparos.
El atentado contra los directivos: amenazas y nexos con el cargo
Los hechos que originaron esta muerte ocurrieron el pasado martes 13 de enero a las 6:48 a. m. En ese momento, los dos directivos de la cárcel de Neiva fueron interceptados por sicarios mientras se movilizaban en un vehículo.
En el lugar del ataque se registró la primera víctima mortal: un niño de 11 años, hijo del director del centro de reclusión, Édgar Rodríguez. El menor falleció tras recibir un impacto de bala en la cabeza. El director Rodríguez y el conductor del automóvil resultaron ilesos, mientras que Solano fue el único herido de gravedad reportado en su momento.
Las investigaciones de las autoridades competentes vincularon el atentado directamente con la labor de los funcionarios en el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) de la ciudad de Neiva. Luego conocieron que el coronel Solano había recibido amenazas previas a la ejecución del ataque.
De acuerdo con el expediente, una de las advertencias provino presuntamente de un familiar que se encuentra recluido en un centro carcelario. La principal hipótesis de los investigadores apunta a una retaliación por las funciones de control y vigilancia que ejercía el subdirector.
Reacciones institucionales y gremiales
El Teniente Coronel Daniel Fernando Gutiérrez, director general del Inpec, se manifestó mediante un comunicado oficial sobre el fallecimiento de su colaborador. “Nada justifica la violencia. La vida debe estar siempre por encima de cualquier interés”, y solicitó a los organismos encargados agilizar las investigaciones.
Por otro lado, Óscar Robayo, presidente nacional de la Unión de Trabajadores Penitenciarios, vinculó el asesinato con la situación de seguridad de la institución. “Su muerte es un trágico hecho de la violencia sistemática que enfrentan los trabajadores del Inpec”, señaló el representante gremial.
El ministro de Justicia y del Derecho, Andrés Idárrega, quien el día del atentado rechazó el asesinato del menor y manifestó haber hablado con el director sobreviviente, no ha emitido una nueva comunicación oficial tras el deceso de Solano este miércoles.
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