Colombia

Ordenan cambiar el nombre de El Santísimo, el monumento más alto del país

Loading...
03 de febrero de 2015

La acción popular, interpuesta en septiembre de 2013, argumentaba la vulneración de los principios de la moralidad administrativa y del patrimonio público, por lo que buscaba detener la ejecución del proyecto, actos, obras, trámites y demás actividades tendientes a la construcción.

Además, los demandantes (Omar Alejandro Alvarado Bedoya como representante de cinco actores populares) pedían restituir al departamento el dinero entregado al contratista Juan José Cobos Roa, a la Unión Temporal de Ingenieros contratistas del Oriente y la Unión Temporal Cable Aéreo el Santísimo, encargados de la obra.

Como respuesta a ello, el Tribunal, en segunda instancia y con ponencia de la magistrada Solange Blanco Villamizar, falló a favor de los demandantes y denegó la sentencia proferida el 12 de agosto de 2014 por el Juez Tercero Oral del Circuito Judicial Administrativo de Bucaramanga, que negaba las pretensiones de la acción popular interpuesta.

Reconociendo entonces que la obra ya está en su etapa de finalización, el Tribunal explica en la sentencia que no es posible acceder a las pretensiones de los demandantes que buscaban detener la obra, pero sí es viable y cambiar el nombre del proyecto para impedir que tenga una connotación con el estado laico, pues, argumenta, “el término ‘El Santísimo’ resulta íntimamente unido a una corriente religiosa”.

Con esto el fallo sugiere que se busquen “palabras vinculadas al proyecto turístico que no den un tratamiento preferente a un credo en particular”.

¿Qué más ordena el Tribunal?

Además de cambiarle el nombre al complejo turístico, el Tribunal Administrativo de Santander fue enfático al recalcar que esta obra será de permanente observancia por quienes administren el lugar y constatará en el reglamento de uso de él, por lo que compromete al Gobernador de Santander (que esté de turno) para que garantice una administración transparente.

De igual manera, el órgano jurídico señala que hasta tanto no se cumplan cada una de las anteriores determinaciones, no se podrá inaugurar la obra o dar apertura al público.

En cuanto al cristo catalogado actualmente como ‘El Santísimo’, y cuya costo fue $3 mil 525 millones 775 mil, la Gobernación de Santander deberá velar porque se recaude esta inversión y se devuelva al patrimonio del departamento. No obstante, existen versiones que advierten de presuntos sobrecostos.

Gobernación de Santander responde

Al respecto, Jorge Céspedes Camacho, jefe de la Oficina Jurídica de Santander, manifestó que el Ecoparque Cerro del Santísimo, así como el Acuaparque Nacional del Chicamocha, fueron proyectos planteados en el ‘Plan Nacional de Desarrollo’, para incentivar la gestión pública del turismo en el ámbito regional y nacional.

Por lo anterior, el funcionario trajo a colación el pronunciamiento de la Corte Constitucional (sentencia T- 139 del 13 de marzo de 2014), en respuesta a otra tutela, “en la cual se reafirmó que el Ecoparque respetaba el ordenamiento colombiano”.

Céspedes Camacho recordó que dicho fallo expone: “...para esta Sala la actuación del Gobernador no desconoce el principio de laicidad antes referido, en la medida que el proyecto encargado, más exactamente, la elaboración de una escultura alegórica a un ser superior...).

Y agrega, al referirse al monumento del Santísimo, que “no está representando a una religión específica, ni mucho menos se persigue establecer una religión oficial en la región estableciendo una religión oficial del Estado colombiano. No es una invitación a la realización de actos o ritos oficiales de una religión en particular. No tiene una finalidad religiosa. Por el contrario, como se evidenció en el contrato, lo que se busca con el proyecto es la promoción del turismo en el Departamento y de la cultura de sus habitantes”.

“En consecuencia, si a la entrega de la escultura, la cual, como quedó establecido en el contrato de obra, debe ser representativa de una figura etérea y universal para todos los credos y pensamientos, el Departamento estima que la obra encargada cumple con las especificaciones y la calidad artística exigidas, no puede ninguna autoridad, ni ciudadano oponerse a su exhibición. Y será bajo la formación de un criterio libre y personal, que cada espectador valorará la escultura”, manifestó el Jefe de la Oficina Jurídica de Santander.