El frenético fin de semana de Petro en redes: de Yerry Mina a una disputa diplomática
Un trino sobre Yerry Mina que terminó desatando insultos racistas contra el futbolista, una controversia internacional por el uso de la expresión “Heil Hitler” y nuevas discusiones sobre racismo dentro y fuera de su gobierno.
La cuenta de X del presidente Gustavo Petro volvió a convertirse este fin de semana en el epicentro de varias controversias simultáneas. Mientras la Selección Colombia ajusta detalles para su participación en el Mundial de 2026, Yerry Mina quedó atrapado en una controversia ajena a las canchas por cuenta de una publicación del presidente que desencadenó una avalancha de mensajes ofensivos y racistas contra el jugador.
En la publicación aparecían dos fotografías de Yerry Mina: una junto al expresidente Álvaro Uribe y otra junto a Petro. El mensaje que acompañaba las imágenes decía: “Dignidad o nostalgias de hidalgos esclavistas”.
La publicación desató una inmediata tormenta política. Mientras simpatizantes del Gobierno defendieron la referencia histórica al esclavismo y a las élites coloniales, sectores de oposición acusaron al mandatario de instrumentalizar la imagen del futbolista para una disputa política.
El senador Andrés Forero, del Centro Democrático, calificó el mensaje como una “baja y ruin manifestación de racismo presidencial”, mientras que el periodista Sebastián Nohra difundió capturas de pantalla con mensajes ofensivos y racistas que comenzaron a aparecer en la cuenta de Instagram del jugador.
Lejos de cerrar la discusión, Petro respondió con nuevos mensajes. En varios trinos defendió la publicación y sostuvo que algunos críticos estaban confundiendo una referencia a los “hidalgos esclavistas” de la época colonial con ataques raciales contra la población afrodescendiente.
“Bien bruto el que confunda un Hidalgo esclavista de la historia de Colombia y sus descendientes, con racismo contra el pueblo que trajeron a la fuerza de África solo para esclavizarlos a perpetuidad y a sus descendientes”, dijo.
La discusión llegó incluso al periodismo deportivo. El comentarista César Augusto Londoño cuestionó la comparación planteada por el presidente y defendió que los futbolistas no podían ser equiparados con figuras históricas vinculadas al esclavismo. Petro respondió manteniendo su tesis sobre las herencias coloniales y las élites terratenientes.
¿Qué pasó entre Petro y Yerry Mina?
La controversia estalló después de que el presidente Gustavo Petro compartiera en su cuenta de X un montaje con dos fotografías de Yerry Mina: una junto al mandatario y otra al lado del expresidente Álvaro Uribe. La imagen fue acompañada por la frase: “Dignidad o nostalgias de hidalgos esclavistas”, un mensaje que el jefe de Estado decidió incluso fijar en su perfil.
Aunque Petro no mencionó directamente al defensor de la Selección Colombia, la publicación desencadenó una ola de comentarios racistas en las redes sociales del futbolista. En su perfil de Instagram comenzaron a aparecer mensajes que lo comparaban con un esclavo y hacían referencia al color de su piel, una situación que provocó rechazo de dirigentes políticos, periodistas y usuarios en redes.
La polémica se alimentó además por el contexto de la fotografía utilizada por el presidente. La imagen junto a Uribe correspondía a una visita de Mina a la finca del exmandatario, donde ambos grabaron un video en tono amistoso. Allí, Uribe bromeó con la diferencia de estatura entre los dos —Mina mide 1,96 metros— y comentó que ni montado a caballo lograba alcanzarlo.
Los críticos de Petro sostuvieron que fue el propio mandatario quien resignificó la escena al relacionarla con una referencia a la esclavitud.
Usuarios recordaron que una fotografía muy similar existe entre Uribe y la entonces princesa de Asturias, hoy reina Letizia de España, tomada en 2009 durante un evento ecuestre. En ese caso, la postura del expresidente obedecía a una práctica conocida en el mundo caballista como el “ocho corto”, una maniobra que exige que jinete y caballo giren alrededor de una persona sin tocarla.
Para los críticos del Gobierno, el episodio evidenció cómo una publicación presidencial puede terminar impactando directamente a terceros.
La actividad de Petro en X no terminó ahí.
El domingo, Petro compartió una columna de opinión del periodista Felipe Zuleta acompañada únicamente por la expresión “Heil Hitler”, saludo históricamente asociado al régimen nazi de Adolf Hitler.
La publicación provocó críticas inmediatas y escaló rápidamente al plano internacional. El embajador de Israel ante las Naciones Unidas, Danny Danon, exigió al mandatario colombiano retractarse y ofrecer disculpas antes de la sesión del Consejo de Seguridad de la ONU que Colombia presidirá esta semana.
“Hay líneas que nunca deben cruzarse”, escribió el diplomático israelí, quien calificó el uso de consignas nazis como una conducta inadmisible para un jefe de Estado.
¿El Gobierno del cambio es racista?
Las controversias del fin de semana también reactivaron la pregunta que ha acompañado buena parte de la presidencia de Petro: el impacto de sus declaraciones públicas y el uso de sus redes sociales como escenario permanente de confrontación política.
Durante los últimos años, el mandatario ha protagonizado múltiples discusiones por comentarios relacionados con raza, género y oposición política. Entre ellos figuran la polémica frase “a mí nadie que sea negro me va a decir”, pronunciada durante un consejo de ministros en 2025.
Sus referencias a los “HP esclavistas”; y otras declaraciones que posteriormente terminaron en explicaciones, rectificaciones o debates públicos.
La controversia resulta aún más llamativa porque se produce en un momento en el que las discusiones sobre discriminación racial han atravesado incluso a su propio gobierno. Meses atrás, la vicepresidenta Francia Márquez aseguró en una entrevista con The Guardian que durante estos cuatro años enfrentó racismo “dentro y fuera del Gobierno” y sostuvo que en Colombia persisten estructuras que dificultan el acceso al poder de los liderazgos afrodescendientes.
“Mi liderazgo como mujer negra se convirtió en una amenaza para muchos y me impidieron hacer más”, afirmó entonces.
En ese contexto, las críticas por el mensaje sobre Yerry Mina no solo provinieron de la oposición. También reabrieron una discusión que ha acompañado a Petro durante buena parte de su mandato: si sus referencias constantes a la historia de la esclavitud y las desigualdades raciales y sociales hacen parte realmente de su lucha o si por el contrario solo fueron una columna de humo.