Alto costo de las campañas da protagonismo a aportes privados
Según cifras de Cuentas Claras, en las pasadas elecciones regionales de 2011 los particulares donaron más de $21.000 millones a las campañas. El 17,3 por ciento se concentró en Antioquia.
Politólogo y abogado. Ni derecha ni izquierda. Política y deporte, los temas que me gustan. Viendo los toros desde la barrera.
En los últimos años en Colombia se ha presentado un fenómeno en torno a las campañas políticas y es que cada vez son más costosas y, por eso, a la hora de la contienda electoral el dinero se convierte en un factor determinante. No en vano se dice popularmente que no hay campañas derrotadas sino campañas a las que se les agotaron los recursos.
Esa situación cobra mayor peso si se tiene en cuenta que en Colombia opera un sistema mixto de financiación de las campañas políticas. Es decir, los partidos son vistos como agentes duales que conforman el poder político del Estado, pero que a su vez representan a la ciudadanía. De ahí que esos dos actores sean los llamados a financiar su actividad.
Precisamente, la Ley 130 de 1994 en su artículo 14 es la norma que les permite a los distintos partidos, movimientos y candidatos recibir recursos financieros de particulares (personas naturales y jurídicas), así como utilizar dinero de su propio patrimonio, sin que se excedan los valores que para el efecto fija el Consejo Nacional Electoral en cada elección.
Esa norma ha llevado a que los grandes conglomerados económicos del país y los distintos gremios jueguen un papel cada vez más importante en las elecciones con el aporte de recursos y, en muchos casos, las campañas se convierten en lo que en marketing político se denomina fundraising (captación de recursos). Antioquia no es la excepción a esa situación.
Una fuente consultada por EL COLOMBIANO conocedora de las dinámicas de financiación de las campañas en el departamento, que pidió mantener su nombre en reserva, aseguró que son básicamente tres los actores del sector privado que suelen “meterse la mano al bolsillo” para aportar recursos a las distintas campañas: los constructores, los transportadores y, por supuesto, el denominado Grupo Empresarial Antioqueño —GEA—.
Que los privados financien campañas políticas parece ser una idea que no genera mayores resistencias, sin embargo el problema en algunos casos es que existe el riesgo de que algunos de esos actores ejerzan presión sobre los partidos o los candidatos para que tomen una decisión en uno o otro sentido.
¿Vetan candidatos?
La reciente decisión del Centro Democrático de no entregar el aval a la candidata a la Gobernación de Antioquia Liliana Rendón estuvo inmersa en ese debate. La misma aspirante denunció la supuesta presión de algunos sectores económicos con mucho poder en Antioquia para que el expresidente Álvaro Uribe desistiera de apoyarla, versión que fue confirmada por el senador Alfredo Ramos, quien dijo que hay un sector del empresariado antioqueño que no ve con buenos ojos esa candidatura.
También está el caso del candidato Luis Pérez Gutiérrez de quien se conocen sus diferencias con varios empresarios. Pérez ha asegurado que eso se debe al hecho de que él es “un candidato popular que con sus decisiones ha tocado los intereses de gente muy poderosa”.
La fuente consultada por EL COLOMBIANO aseguró que “más que presiones lo que hacen estos grupos de poder es manifestar su preocupación frente a las hojas de vida de algunos candidatos y dan a entender que no apoyarían económicamente esas aspiraciones o que lo harían de forma muy reducida. Ellos son muy diplomáticos, pero marcan sus posturas de manera muy sincera como lo hicieron con la de Liliana o con la de Luis Pérez”, aseguró la fuente.
El analista político Diego Corrales acuñó que ese tipo de presiones se han dado en algunos casos.
Según pudo conocer EL COLOMBIANO, las empresas que componen el denominado GEA destinan alrededor de 500 y 800 millones de pesos para financiar las campañas de los candidatos a la Alcaldía de Medellín y la Gobernación de Antioquia, respectivamente, recursos que si bien tratan de repartir entre los candidatos a estos cargos, terminan fluyendo en mayor medida a una campaña en concreto.
¿Hay intereses?
En cuanto a las motivaciones que llevarían a los grupos empresariales a hacer donaciones, Corrales sostuvo que hay de todo un poco. “Algunas empresas lo hacen por responsabilidad cívica; otras porque siempre aportan en campañas; y otro grupo lo hace, porque esperan recuperarla de alguna manera con la asignación de contratos en caso de que el candidato gane”.
Juan David Pérez, gerente seccional de la Asociación Nacional de Empresarios -Andi- en Antioquia, aseguró que detrás de esa financiación no suele haber intereses oscuros de parte de los empresarios sino “un compromiso con la democracia”. Razón por la cual, “por lo general, esos respaldos en términos financieros no salen a la luz pública”.
Por otro lado, una fuente que ha trabajado en temas de consecución de recursos para distintas campañas, indicó que lo que esperan las empresas al hacer este tipo de donaciones son buenos gobiernos.
“Nunca nos han pedido nada a cambio, ni una transacción ni un favor. Ellos ven la financiación como un gana-gana, pues una administración transparente les da más oportunidades de competir y de ganar futuros concursos en franca lid”.
Sandra Martínez, coordinadora del programa Transparencia en la Política, indicó que siempre que se hable de recursos privados existirá el riesgo de una expectativa de recibir algo a cambio. Sin embargo, dijo que la financiación privada no se debe satanizar, “porque en últimas los aportes a las campañas son una manera de participar en la política y eso es un derecho consagrado constitucionalmente”.
Aportes de privados en 2011
Transparencia por Colombia hizo un informe sobre el origen de los recursos para la financiación de las campañas políticas en las elecciones territoriales de 2011 y concluyó que Antioquia es uno de los departamentos en los que los privados son los que más donaciones hacen en época de elecciones.
Según la vocera de Transparencia por Colombia, de los 21.156 millones de pesos que aportaron las personas jurídicas en todo el país para esa elección, el 17,3 por ciento se concentró en Antioquia, es decir, 3.667 millones de pesos.
De esa cantidad, según cifras de Cuentas Claras, aproximadamente 3.427 millones de pesos fueron aportados por 362 empresas, mientras que los restantes 239 millones de pesos correspondieron a créditos otorgados por las compañías.
Si bien se trata de dinero considerable, Martínez indicó que la importancia de los aportes privados a las campañas políticas es relativa porque el primer ítem de financiación sigue siendo los recursos provenientes del patrimonio de los candidatos, que sí es determinante para las campañas. Además, agregó la experta, si se hace la comparación, son muchas más las personas naturales que donan a las campañas que las empresas .