Colombia

Petro le cambió el nombre al ELN: ahora lo llama “GLN”, ¿por qué?

El mandatario aseguró que ese grupo armado ilegal hace tiempo perdió su ideología revolucionaria para dedicarse al narcotráfico.

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hace 2 horas

El presidente Gustavo Petro volvió a arremeter contra el ELN al referirse a recientes hechos violentos atribuidos a ese grupor armado ilegal y aseguró que ya ni siquiera debería llamarse así. Según dijo, hace años perdieron cualquier propósito político y hoy actúan al servicio del narcotráfico.

“El ELN se expresa en un comunicado, yo le llamo GLN, que es Grupo de Liberación del Narcotráfico. El Ejército de Liberación Nacional murió hace tiempo. Aunque sea la misma bandera, no es el mismo propósito”, afirmó el mandatario.

La declaración se da en medio de la escalada violenta en varias regiones del país y de los constantes cuestionamientos del Gobierno a las acciones armadas de esa organización ilegal.

Con esa frase, Petro marcó distancia frente al carácter político que históricamente ha reclamado el ELN y lo redujo a una estructura criminal ligada al negocio del narcotráfico.

No es la primera vez que el presidente endurece su discurso contra esa guerrilla. En los últimos meses, han aumentado las críticas por ataques, hostigamientos y acciones armadas atribuidas a ese grupo en zonas como el Catatumbo y Arauca.

“A los tres meses de ser presidente, se acaba el ELN en Colombia, porque se hace la paz”, profirió Petro durante una entrevista, el 14 de marzo de 2021. Ahora apenas faltan menos de dos semanas para que concluya su mandato, y no ha logrado concretar un acuerdo de paz con el ELN ni con ningún otro grupo criminal importante.

Con esa mesa de diálogo, que además fracasó, no disminuyó la violencia en Colombia. Los actos de terrorismo, el secuestro, los desplazamientos forzados, el reclutamiento infantil y el confinamiento se incrementaron, así como las muertes de miembros de la Fuerza Pública en la línea del deber.

De hecho, el 2025 cerró como el mejor año del ELN en al menos dos décadas, pues expandieron su presencia territorial, sostuvieron la capacidad militar, preservaron su andamiaje financiero y combinaron ofensivas armadas con participación en las fallidas mesas de diálogos.

En diálogo con EL COLOMBIANO, el PhD. en Criminología, Jorge Mantilla, explicó que el ELN aprendió de la experiencia de las antiguas FARC y entendió que, para sostener un proyecto armado, debía asegurar recursos económicos estables, sobre todo en regiones donde ha mostrado debilidad militar, como una “una de las empresas más prósperas del país”. De ahí su adaptación a economías ilegales y su consolidación como “ejército binacional”, en particular por su relación con la frontera venezolana.

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