El Gobierno deja vivas sus reformas en el Congreso a punta de ‘trancazos’
A tan solo seis días de concluir la legislatura, el 87% de la reforma pensional pasó en primer debate y la de salud sigue estancada sin empezar el segundo. En la jornada hubo mariachis y hasta un dinosaurio.
Periodista, apasionado por la historia, la geopolítica y los documentales. Hago preguntas desde que tengo uso de razón. Egresado de la Universidad Eafit.
Con la sombra de posibles faltas disciplinarias y denuncias de ‘jugaditas’ de la bancada oficialista para tratar de pasar a ‘pupitrazos’ proyectos claves del Gobierno, se retomó en el Congreso la discusión de las reformas que hace una semana exacta el presidente Gustavo Petro le exigió –desde una tarima en Bogotá– aprobar al Legislativo.
Pese a las presiones que senadores como Humberto de la Calle sintieron que el Mandatario intentó ejercer sobre el Congreso para que sus proyectos se destrabaran, en el Capitolio la respuesta de partidos como el Liberal, Conservador y el Centro Democrático (CD) fue contundente: serán un ‘palo en la rueda’ frente a varias de las reformas.
Esas tres colectividades dejaron clara su negativa frente al trámite de reformas como la de salud, la laboral y la pensional, aunque en el caso de esta última la Casa de Nariño alcanzó un triunfo fugaz al lograr que la Comisión Séptima del Senado por fin iniciara, en medio de una dura polémica, su primer debate y aprobara más de la mitad del articulado.
Pensional despegó con polémica
Tras alcanzar un acuerdo en la sesión del jueves, que fue criticada por haber sido citada casi a la media noche, la Comisión Séptima del Senado arrancó la discusión de la reforma pensional. Pese al acuerdo, la nueva sesión no fue ajena a polémicas y justo antes de iniciar, a las 9:40 a.m. los partidos Conservador y CD abandonaron el recinto, y los pilares de la reforma fueron aprobados en ausencia de sus senadores.
La decisión de abandonar la discusión la confirmó la senadora conservadora Nadia Blel, quien argumentó que sería irregular participar en el debate sin resolver las recusaciones, pues con impedimentos pendientes, según ella, la sesión podría estar viciada y los senadores godos se expondrían a perder su investidura.
“Hemos venido denunciando irregularidades en el trámite de esta reforma (pensional) y por eso la bancada decide abstenerse de esta discusión, hasta tanto la Comisión de Ética resuelva las recusaciones”, cuestionó Blel.
Ese reclamo representó la ausencia de cuatro senadores, pero esto no impidió que la Comisión votara el articulado, pues solo fueron necesarios ocho votos para aprobar en cuestión de cinco horas 78 de los 94 artículos, y se espera que los 15 restantes sean discutidos este miércoles.
Entre los aprobados sobresale el polémico artículo 3, que define la estructura del sistema de pilares con un tope de tres salarios mínimos dentro del pilar contributivo, así como el 19 con el que se determinan las condiciones del pilar contributivo del sistema, y el 20 que define la obligatoriedad en el monto de las cotizaciones. Además, faltan por aprobarse otros polémicos como el 76 y 77, que establecen el régimen de transición con el que los cotizantes en fondos privados tendrán que ir al fondo público.
Esta victoria del oficialismo en esa Comisión estaba prevista, ya que allí solo cuenta con 4 congresistas en contra (2 Conservador y 2 CD) y 10 a favor de la iniciativa (3 Pacto Histórico, 1 Liberal, 1 Alianza Verde, 1 La U, 1 ASI, 1 Aico, 1 Colombia Justa Libres, 1 Mira). En defensa de la iniciativa la senadora Lorena Ríos, de Colombia Justa Libres, dijo que es fruto del debate y negó la versión de prebendas a cambio de votos “no es cierto que hayan repartido lentejas”, aseguró.
Reforma a la salud en vilo
La celebración por los avances en el Senado duraron poco para la Casa de Nariño, ya que antes de iniciar la sesión plenaria en la Cámara, donde la reforma a la salud era prioridad, se conoció que el Partido Liberal se rehusó a discutir y votar esa iniciativa, cuyo segundo debate sigue estancado.
Sobre las 2:00 de la tarde se confirmó que la colectividad dirigida por César Gaviria se reunió y tomó la decisión conjunta de pedir que sea aplazado el segundo debate de la reforma a la salud para la segunda legislatura del año que iniciará el 20 de julio.
“La bancada consideró que es inconveniente la forma en la que se están presentando los artículos por parte del Gobierno, por lo que proponemos que se postergue la discusión hasta la próxima legislatura”, aseguró el representante liberal Julián Peinado.
Estos nuevos reparos terminaron de enredar el trámite de la reforma a la salud, ya que se sumaron a los previos del CD y Cambio Radical, que alegan que debe ser tramitada como ley estatutaria, y los de los godos, que le pidió a Palacio que archive la iniciativa.
Esto quedó en evidencia en la sesión de este martes, en la que los congresistas conservadores y del CD se retiraron de la sesión y los liberales pidieron aplazar la discusión, por lo que la misma tuvo que ser aplazada nuevamente. “Es una falta de respeto que se retiren bancadas enteras (...) en una actitud dilatoria del debate de la reforma”, criticó la representante verde, Martha Alfonso.
Y en medio del conflictivo debate político se registraron dos hechos pintorescos en la plenaria, pues al inicio de la misma apareció ‘Frankie’, dinosaurio activista contra el calentamiento global, y al finalizar sorprendió la presencia de una agrupación de mariachis que le llevaron a la ministra de Trabajo, Gloria Inés Ramírez, para celebrar que el pasado jueves cumplió 67 años.
Así las cosas el panorama en la plenaria de la Cámara podría ser adverso para los intereses del Gobierno. Y es que tendría 83 votos asegurados (Pacto Histórico 27, La U 16, Alianza Verde-Centro Esperanza 15, curules de paz 16, Comunes 5 y minoritarios 4); en contra tendría 72 votos (Conservador 27, Cambio Radical 18, CD 16, Alianza Verde-Centro Esperanza 2, Liga Anticorrupción 2 y minoritarios 7), y 33 no votarían (los liberales).
Habrá que esperar si los representantes del partido rojo obedecen las órdenes de su jefe a la hora de votar, pues pese a la negativa de Gaviria, sus congresistas han apoyado las reformas, como ocurrió con la aprobación de la ponencia de la de salud, que pasó gracias al voto de la representante María Eugenia Lopera, la ficha de Julián Bedoya.
La reforma que sigue en el limbo
El presidente Gustavo Petro logró que le lanzaran el último ‘salvavidas’ a la reforma laboral haciendo que citaran para las 7:00 a.m. de este miércoles al inicio de su primer debate en la Comisión Séptima de la Cámara, pero no hay pronósticos positivos para el proyecto.
Y es que este debate ha sido anunciado en tres ocasiones previas y en ninguna de ellas se ha completado el quórum, debido a la renuencia de colectividades como el CD y Cambio Radical de participar en las discusiones y del Conservador y La U, que cuestionaron que la reforma podría ser “dañina para el empleo”.
Ese panorama también podría torpedear los planes de Palacio, pues en esa Comisión tendría 8 votos en contra (Conservador 2, Cambio Radical 2, CD 2, La U 2), solo serían 8 asegurados (Pacto Histórico 5, curules de paz 2 y Comunes 1) y los de los liberales (4) estarían, por ahora, en el aire.
Esta situación dejó claro que las reformas de Petro siguen avanzando a paso de tortuga y a los ‘golpes’, como denuncian que está ocurriendo con la pensional, por lo que cada día toma más fuerza la opción de que el Gobierno cite a sesiones extraordinarias, a través del presidente del Senado, Alexander López, para tratar de meterle el acelerador, ahora sin los votos liberales.
Así las cosas, a falta de solo 6 días para que concluya la actual legislatura, quedó prácticamente destacado que el Congreso cumpla con el pedido de Petro de aprobar la mayoría de las reformas en el primer año de su gobierno, pues en julio de 2022 planteó que “no creemos que se puedan aprobar proyectos de esta magnitud después del primer año”.
Dólar cae ante el embolate de los proyectos reformistas
El pasado 3 de mayo, la Tasa Representativa del mercado (TRM), indicador que fija el valor del dólar para cada día en Colombia, estuvo en $4.713 y desde entonces la divisa ha caído $527. Son muchos los factores que juegan en ese desempeño, hay causas internacionales y causas locales. Lo cierto es que la incertidumbre política ha sido el punto de mayor controversia al hablar de esta cotización.
Al hacer un repaso de 12 meses, se puede mencionar que, durante 2022, el dólar rompió su precio récord 18 veces entre julio y noviembre, hasta alcanzar un pico histórico de $5.061, techo que sigue vigente. Y aunque ya desde ese momento se hablaba del efecto causado por el presidente Gustavo Petro (especialmente por la renuencia a firmar nuevos contratos de exploración y explotación petrolera), quienes defendían al gobierno manifestaban que el dólar estaba subiendo globalmente por la política monetaria en EE. UU.
En línea con ello, expertos de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif), expusieron que, si el peso hubiese seguido la misma tendencia de las monedas latinoamericanas, el dólar hoy tendría que estar costando unos $3.800, pero las curvas mostraron como la moneda colombiana sufrió una sobrereacción diferente en el mercado.
Andrés Pardo, jefe de estrategia para Latinoamérica de XP Investments, argumentó que la caída de la inflación en EE. UU. hacía pensar desde el cierre de 2022 que este año el dólar se moderaría. Sin embargo, expuso que ahora los inversores están sintiendo que las reformas del gobierno la tendrán más difícil para pasar en el Congreso debido a los escándalos que han estallado en las últimas semanas.
“Nos guste o no, los mercados tienen esa preocupación con gobiernos que traen cambios radicales (...) Ya en este momento esas tres reformas tienen baja probabilidad de pasar en este periodo. Entonces quedarían para el próximo semestre y se montan con elecciones regionales de octubre”, señaló el especialista.
Hizo énfasis en que el sentir de los inversionistas que tienen exposición en Colombia apunta a que, probablemente, al gobierno le tocará negociar mucho más los textos de las reformas, especialmente los artículos que generan mayor incertidumbre.
“En el corto plazo, esto ayuda a que el peso se comporte mejor frente a las monedas comparables (sol peruano, peso mexicano y peso chileno), pero eso no quiere decir que el peso no se va a depreciar, no sabemos que más escándalos se vayan a descubrir y el gobierno puede tomar distintos caminos, negociar puede ser uno y otro puede ser radicalizarse”, puntualizó.