“Me salvé por cinco segundos de quedar atrapado”: así se vivió el terremoto en Manizales
EL COLOMBIANO habló con el periodista Luis Felipe Molina, quien vivió el sismo desde la capital de Caldas, una de las ciudades más afectadas.
Estudié Ciencias Políticas en la Universidad Eafit de Medellín. Empecé en la prensa gracias al periodismo universitario y las columnas de opinión y después me formé en la Escuela Periodismo Multimedia El Tiempo, donde cubrí temas políticos, electorales y regionales. Soy fanático de la música, la cultura y la literatura.
La mañana se interrumpió en Colombia con un terremoto de 7,4, según el Servicio Geológico. El Eje Cafetero fue una de las regiones más afectadas, como en aquel terremoto de Armenia en 1999. Ante esto, EL COLOMBIANO habló con el periodista Luis Felipe Molina, que vivió los hechos desde Manizales.
“Comenzó muy fuerte. Me salvé por cinco segundos de haberme quedado atrapado en el ascensor; salí porque había dejado algo en el apartamento. Yo vivo en un piso 17 y cuando salí del ascensor fue un remezón durísimo”, narra Molina.
“Troté hacia mi puerta. Cuando entré todo se estaba cayendo”, agrega. Dijo que, desde su apartamento, se puede ver toda la ciudad, por lo que le quedó una imagen que no se le olvidará nunca, según dice.
“Tengo una gran panorámica y se podía ver cómo se movía todo. Y no paraba. Dada la altura del edificio, diría que se movía de un metro para cada lado. Se oían vidrios quebrarse, jarrones caerse y los gritos de la gente”.
Molina cuenta lo que vio, a su vez, cuando evacuó del edificio. “Fueron los 17 pisos más largos de mi vida, pero a la vez lo más rápido que bajé. Había olor a quemado, a polvo, muchos carros con polvillo pero el edificio se ve bien. Varios balcones perdieron sus vidrios”.
Después, reitera que “la ciudad perdió torre nororiental de la Catedral Basílica”, y, como ahí hay un café, dice que “si el terremoto hubiera sido más tarde hubieran muerto personas”. Posteriormente, añade que “no es la primera vez que se le cae una torre y los manizaleños tenemos que donar para reconstruirla”.
Finalmente, explica que, por los suelos de la ciudad, pudo haber sido una tragedia aún mayor. “Son suelos arcillosos, lisos, en términos coloquiales. Pero la ciudad tiene uno de los códigos de sismo resistencia mejor preparados y, del mismo modo, un código de construcción estricto. Incluso, construir es más costoso”.
No por eso dejó de haber edificaciones afectadas en el centro histórico.
De la capital de Caldas llegaron más imágenes, puntualmente de la Avenida Santander. En ellas, se ven carros parqueados moviéndose de lado a lado, edificios sacudiéndose y hasta uno desplomándose: el edificio Santo Domingo.
En distintos puntos de la ciudad se reportaron edificios con columnas comprometidas, fachadas colapsadas y estructuras que habían cedido. Hay universidades, como la de Caldas, que quedaron afectadas.
A su vez, el alcalde de Manizales Jorge Rojas confirmó, hasta el momento, dos personas muertas.
Según el mandatario, más de 10 edificios se han colapsado completamente y hay un número aún indeterminado de estructuras con daños parciales. También se reportan más de 20 viviendas colapsadas, aunque advirtió que la cifra podría aumentar a medida que avanzan las labores de verificación y rescate.
La emergencia ha movilizado a Bomberos, Defensa Civil, Cruz Roja, Bomberos Voluntarios, Ejército, Policía y diferentes grupos especializados de rescate, además de equipos de la Alcaldía. Las autoridades también mantienen presencia en las calles para atender las emergencias y garantizar la seguridad ante el temor de la población.
Magnitud y otras afectaciones del terremoto
El Servicio Geológico Colombiano (SGC) informó que a las 7:34 a. m. (hora local) se registró un temblor de magnitud 7.4, con epicentro en el municipio de San José del Palmar, Chocó, y una profundidad de 82 kilómetros, según el boletín preliminar emitido por la entidad.
Por su magnitud, el movimiento telúrico se sintió en amplias zonas del occidente y centro del país. Ciudadanos de departamentos como Chocó, Antioquia, Bogotá, Risaralda, Valle del Cauca, Caldas y otras regiones andinas comenzaron a reportar en redes sociales que percibieron un temblor prolongado, mientras en algunos edificios y conjuntos residenciales se activaron protocolos preventivos de evacuación.
El SGC recordó que los reportes ciudadanos son fundamentales para evaluar la intensidad con la que fue percibido el sismo en distintas regiones, por lo que invitó a quienes lo sintieron a registrarlo a través de sus canales oficiales.
La profundidad del evento, 82 kilómetros, corresponde a un sismo de profundidad intermedia, una característica que suele hacer que los movimientos telúricos puedan sentirse a mayores distancias del epicentro.
Aunque este tipo de sismos puede generar una percepción amplia del movimiento, la profundidad también puede reducir el nivel de daños superficiales respecto a un evento de igual magnitud ocurrido a poca profundidad.
San José del Palmar, ubicado en el sureste del departamento del Chocó, es una zona con actividad sísmica conocida por los especialistas.
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A las 8:18 de la mañana, cuando algunos regresaban a los edificios y otros apenas terminaban de llamar a sus familiares, una réplica de magnitud 4,6 con profundidad superficial y epicentro en Nóvita, Chocó, volvió a sacudir el occidente colombiano. El miedo cambió de naturaleza: ya no era el sobresalto del primer movimiento, sino la incertidumbre de no saber si el suelo había terminado de hablar.
En varias ciudades del occidente del país se reportaron interrupciones en el servicio de energía eléctrica, fallas en las redes de telefonía móvil y problemas de conectividad a internet. Las comunicaciones se volvieron intermitentes.
Hubo familias que durante varios minutos no pudieron localizar a sus seres queridos. Las aplicaciones de mensajería dejaron de actualizarse con normalidad y las llamadas se cortaban una y otra vez.