No se enrede con el poliamor, aquí se lo explicamos
El amor entre más de dos personas está de boca en boca porque tres hombres “se unieron en patrimonio” en una notaría.
Envigadeño dedicado a la escritura de periodismo narrativo y literatura. Libros de cuentos: Al filo de la realidad y El alma de las cosas. Periodismo: Contra el viento del olvido, en coautoría con William Ospina y Rubén López; Crónicas de humo, El Arca de Noé, y Vida y milagros. Novelas: Gema, la nieve y el batracio, El fiscal Rosado, y El fiscal Rosado y la extraña muerte del actor dramático. Fábulas: Las fábulas de Alí Pato. Premio de la Sociedad Interamericana de Prensa.
Ignacio González, un pescador de Arboletes, Antioquia, y sus dos mujeres están entre los pioneros del poliamor, al menos en nuestro medio.
Vivían en su cabaña cerca al río Jobo. Y lo hacían de común acuerdo. Los vecinos, extrañados al comienzo, fueron aceptando ese modo de vida que en nada los afectaba.
Ellos no llamaban poliamor a su relación. No le daban nombre alguno. Año 2000. Hubieran podido llamarla poliamor, porque esta palabra no es nueva. El término surgió en los 60 y fue acuñado en la novela de ciencia ficción Forastero en tierra extraña (1961), del estadounidense Robert Heilein, que habla de un muchacho marciano, hijo de terrícolas colonizadores del planeta rojo, que al volver a la Tierra emitió ideas de compartirlo todo... hasta el amor.
Esta semana, tres personas, Manuel Bermúdez, Alejandro Rodríguez y Víctor Hugo Prada, dieron un elemento jurídico a su relación poliamorosa en la Notaría sexta de Medellín, con un contrato llamado Constitución de Régimen Patrimonial Especial de Trieja.
Si bien no se trata de un matrimonio, organizaron su patrimonio. Protegen pensiones y platas comunes.
Manuel y Alejandro están juntos hace 17 años. Conforman la primera pareja de homosexuales casados del país. Luego llegó Álex Esnéider Zabala a la relación. Vivió con ellos por 10 años. Murió de cáncer. Un año antes de partir, se unió Víctor Hugo.
Por eso son tres. “Trieja” es la palabra que nombra la relación de tres.
Si hubieran quedado los cuatro, ¿saben qué palabra hubieran usado? “Cuadreja”. Es interesante cómo el vocabulario se amplía a medida que se amplían las relaciones.