Cultura

Crónicas que empezaron en la U

Aprendiz de cronista es una antología de periodismo narrativo. Una oportunidad para hablar del oficio, desde la universidad.

Loading...

Es periodista porque le gusta la cultura y escribir. A veces intenta con la ficción, y con los poemas, y es Camila Avril. Editora de la revista Generación. Estudió Hermenéutica Literaria.

11 de febrero de 2015

Carlos Mario Correa seleccionó 107 crónicas universitarias, después de leer unas 700, pero el libro le hubiera quedado de más de mil páginas y una editorial no le hubiera aceptado un texto tan gordo. Descartó 40. Al final, Aprendiz de cronista, periodismo narrativo universitario en Colombia 1999-2013, quedó de 66 crónicas.

Un trabajo en el que Carlos Mario, que ha sido profesor de periodismo durante más de dos décadas, realizó por cinco años, a veces con ayuda de sus alumnos, que le ayudaron a leer y a seleccionar, a que no se enamorara de un texto y pudiera elegir.

Las crónicas, explica él, son una reunión de materiales de 20 periódicos universitarios del país, todos en un estilo de ser laboratorios de enseñanza del periodismo.

¿Por qué seleccionó el periodismo narrativo para esta antología?

“Lo seleccioné porque es un aliento a la memoria de la ciudad, de los universitarios mismos y permite ver mejor las cualidades esenciales de escritura de un estudiante de reportería. Es el que muestra a los estudiantes caminando las ciudades por diferentes historias, problemas y personajes. La crónica tiene, entre otros elementos, esa especialidad de ser un género muy personal, muy emocional y a la vez muy ameno de leerse, muy colorido. Muestra muchos aspectos de la vida cotidiana”.

¿Cuáles son los temas del periodismo universitario?

“Estas 66 crónicas corresponden a doce temáticas que yo ubico en el periodismo universitario contemporáneo en Colombia. Sin embargo, todas ellas están permeadas por las distintas violencias, a las que el estudiante universitario puede acceder de una manera directa. Casi todas las historias de los periodistas universitarios son cercanos a ellos mismos, a su casa, a su familia, a su ciudad, y eso le da un aliento distinto, una veracidad más contundente. Hay un trabajo con las víctimas muy importante, se les ha dado más la palabra”.

¿Y los demás temas?

“Los temas son fiel reflejo de las temáticas de la crónica latinoamericana actual que hacen los denominados nuevos cronistas de Indias. Repite los mismos temas y los mismos clichés. Por ejemplo lo extravagante, lo extraordinario, los personajes cotidianos de las ciudades, vendedores. Esos personajes de la calle, los jubilados, los artistas callejeros, los músicos, los rebuscadores de ventas en los sistemas de transporte, y repite otros clichés, el sexo como cliché, el mundo gay, y los temas que son siempre puntuales por los estudiantes, el aborto, la movilidad, la drogadicción. Ahora, así como la crónica latinoamericana no se acerca al poder, los estudiantes universitarios tampoco. Hay muy poquitos perfiles de personajes vinculados al poder. Hay escasez de historias felices. Hay pocas historias de amor, de creatividad, de éxito. Hay pocas historias amables, y es un reflejo de lo que pasa en el periodismo latinoamericano de crónica y eso tiene que ver con que muchos de los cronistas actuales son los profesores de las universidades”.

¿Encontró calidad?

“Fue muy dispendioso, aún siendo trabajos ya publicados, tenían errores lamentables de ortografía, titulación, puntuación, de coherencia, y eso implicó un trabajo de edición juicioso, pero en general hay un esfuerzo visible y un talento apreciable en los cronistas universitarios que fueron seleccionados. En todas las universidades hay talentos, hay energía como para escribir con un sello personal, hay búsquedas de experimentar mucho y eso es apreciable. Hay un esfuerzo por ser únicos y figurar como actores y hacerse notar. Aún con las dificultades para definir el género, los estudiantes sí entienden que la crónica es narración y tiene un tono y sello personal, y que la crónica latinoamericana actual tiene reportería esencial, y es contraste de fuentes documentales y vivencia del autor”.

DESDE ADENTRO

Un ejemplo para empezar


Aprendiz de cronista, además de los textos periodísticos, presenta dos ensayos sobre el periodismo universitario. El libro se presenta hoy en Eafit (38-125), a las 10:00 a.m.