¿Quiere viajar al espacio? Así es la experiencia inmersiva de El Principito en el Planetario de Medellín
El Principito, flotar de regreso a casa es uno de los shows que actualmente puede verse en el domo del Planetario de Medellín. Así fue producido.
Periodista de la Universidad de Antioquia. He trabajado como fact-checker en La Silla Vacía y ahora hago parte de la sección de Tendencias de El Colombiano.
¿Usted alguna vez se ha preguntado cómo se siente viajar en el espacio, estar en un agujero negro o en medio de una nebulosa? En el Planetario de Medellín hay un show que, sin despegar los pies de la Tierra, le da la oportunidad de sentir cómo sería recorrer el universo. El Principito, flotar de regreso a casa es el espectáculo que, de lunes a viernes a las 11:00 de la mañana y los fines de semana a las 12:00 del mediodía, puede verse en el domo del planetario, ubicado a un costado de la estación Universidad del Metro.
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Esta producción original del Planetario ofrece un recorrido por el espacio guiado por una audionarración inspirada en El Principito, la exitosa novela del escritor francés Antoine de Saint-Exupéry. En ese viaje, en el que el pequeño y rubio protagonista de esta obra –publicada en 1943 y traducida a más de 650 idiomas y dialectos– hace de guía junto a una astronauta, recorren el sistema solar, los exoplanetas, las nebulosas y los agujeros negros con una sola pregunta en mente: ¿qué es tener una casa?
“El Principito parece un libro para niños sobre la amistad, pero en realidad es una reflexión dirigida a los adultos sobre lo que significa la amistad a lo largo de la vida. Y algo muy parecido ocurre con este show: aunque aparenta ser un viaje junto al Principito infantil, en el fondo se trata de una astronauta que se ha desprendido de la Estación Espacial Internacional y sabe que ya no puede regresar a la Tierra. Frente a esa certeza, comienza a reflexionar sobre lo que realmente significa tener un hogar”, explica Mauricio Arango, astrónomo del Planetario y productor del show.
El Principito, flotar de regreso a casa fue creado pensando en la edición 19 de la Fiesta del Libro y la Cultura, en la que se rindió homenaje a esta novela. La producción, de 26 minutos, tardó entre dos y tres meses en realizarse y solo fue proyectada durante tres días del evento literario. Luego regresó a hacer parte de la programación del domo desde diciembre.
Arango explica que, para producir este espectáculo –al igual que los otros proyectados en esta sala inmersiva–, lo primero que se hace es un boceto de la historia, en el que se establece qué se va a contar y cómo se va a mostrar. Allí el astrónomo aclara que es importante comprender que el domo no es como cualquier sala de proyección: ofrece una experiencia de realidad virtual gracias a sus cinco proyectores, que generan imágenes en resolución 6K, y a un sistema de sonido envolvente 7.1 que permite a los visitantes sentirse sumergidos entre las estrellas.
Con el objetivo de aprovechar la historia de El Principito para mostrarle al público qué es una nebulosa, un agujero negro o un planeta, el equipo del Planetario utilizó SkyExplorer, un software de simulación del universo que está conectado a grandes observatorios del mundo y que, con base en datos reales, recrea de manera virtual cómo se ve el cosmos.
“Hay, entonces, un universo digitalizado ahí adentro, con distancias y tamaños reales tomados de los datos astronómicos. A eso es a lo que llamamos astrovisualización. Aprovechando esa potencia, decidimos hacer un show netamente de viaje astronómico, sin involucrar otras texturas u otros escenarios 3D modelados, que también podrían haber sido una opción. Esa decisión nos llevó a plantearlo como una navegación. Y se le llama así porque, en la mayor parte del show –yo diría que el 98 %–, se está navegando dentro de un universo digital. El otro pequeño porcentaje corresponde a imágenes que aparecen como referencias a lo literario”, cuenta Arango.
Fueron alrededor de diez personas las que hicieron parte de la creación del show. El autor de las narraciones es el escritor antioqueño José Ardila y la música –componente esencial en esta experiencia inmersiva– fue diseñada por el estudio local Flip Music Studio.
Además de acercar El Principito al público desde una perspectiva diferente, este espectáculo tiene la misión de divulgar conocimiento científico que, explica el astrónomo, no busca enseñar de forma tradicional, sino “generar estímulos para que las personas construyan un recuerdo y, a partir de ese recuerdo, puedan relacionar lo que se quiere decir y mostrar con algo emocional, más que con algo ligado al aprendizaje. En este caso, es esa sensación de lo lejos y lo grande que es el universo: lo distantes que están las cosas y cómo, a pesar de que son maravillosas y extraordinarias, con cualidades que no imaginamos y que existen allá afuera, no son aptas para que vivamos en ellas. Solo hay un lugar donde sí podemos vivir, que es la Tierra, nuestra casa”.
Las producciones del Planetario de Medellín han sido reconocidas a nivel internacional con galardones como el Audience Choice Award en Dome Fest West, que premia a las mejores películas en formato full dome y que fue otorgado en 2025 a su show Animales Celestes. Estos reconocimientos, dice Arango, se deben a la relevancia local de este lugar, que durante sus 42 años de historia ha mirado y hablado del cielo usando referentes cercanos. Esto se conecta con la importancia de que una ciudad cuente con un planetario, que es el único espacio que permite hacer un viaje por el universo de esta manera.
Este 31 de enero habrá una proyección especial de El Principito, flotar de regreso a casa, en la que, además del show, habrá actividades manuales, conversaciones y lecturas para niños mayores de 8 años y toda su familia. Las boletas están disponibles en planetariomedellin.org.