Flora Martínez en el alma y la voz de Chavela
La actriz y cantante presentó el álbum La Vargas Ritual Chavela. Suspendió una gira nacional que tenía en teatros.
Periodista, apasionado por el cine, la televisión y el fútbol. Egresado de la U. de A, y envigadeño de nacimiento y residencia.
Fue la voz de la mítica Chavela Vargas, sus matices y su esencia las que inspiraron a Flora Martínez a transformar en un musical el homenaje que le rindió en el teatro a Frida Kahlo.
Del registro vocal de la pintora mexicana no tenía muchos referentes, por eso decidió adoptar la de Chavela para darle voz a la pintora mexicana en el montaje teatral Frida Libre, con el que recorrió los teatros de Colombia, Nueva York, México, Canadá y Costa Rica.
Tras esa exitosa gira, el turno era para Chavela, para llevar sus canciones a esos mismos escenarios. Justo en abril estrenaba en el Teatro Nacional La Castellana de Bogotá ese soñado homenaje, pero la cuarentena declarada tras la pandemia frustró el proyecto.
Paradójicamente, esa situación se convirtió en la oportunidad para grabar y lanzar un nuevo álbum. Ya estrenó No Soy de Aquí, Ni Soy de Allá (de Facundo Cabral), La Nave del Olvido (José José) y La Macorina (Chavela Vargas), que hacen parte del trabajo discográfico La Vargas Ritual Chavela, que estrenó este fin de semana.
Son 11 canciones que redescubrió a través de la voz de la costarricense.
¿Cómo nace la idea de rendirle un homenaje a Chavela Vargas?
“Surge de la mano de Frida, Chavela fue la que inspiró su voz porque de la de Frida no teníamos referencia, y cuando llevamos la obra a Costa Rica familiares lejanos de ella fueron a verla y quedaron enamorados de la obra. Nos motivaron a rendirle un homenaje a Chavela, una idea que siempre estuvo en el tintero”.
Ese tributo se frustró por la cuarentena...
“Estrenábamos en abril en el Teatro Nacional de Bogotá y Chavela quedó en cuarentena. Íbamos luego para Medellín y a todos los lugares que visitamos con Frida. Realmente fue un punto de transición para comenzar a hacer música propia, este período me está posibilitando lo que me impidió el teatro en su momento, hacer mi música”.
¿Qué tan complejo fue meterse en la piel de Chavela?
“Ella es única, inigualable, hay matices de su voz que son maravillosos, expresa una ternura que la gente no asocia con ella, pero que se evidencia en su versión de Un mundo raro, que es mi favorita. Es un homenaje a su manera de amar, de interpretar canciones”.
¿En este período en casa, además de grabar el álbum, que ha redescubierto?
“Ahora sí estoy de uña y mugre con la guitarra, la meta que tengo es tocar todas mis canciones con ella y poder hacer recitales. Es más, tengo por estos días una invitación de Silvio Rodríguez que va a lanzar una canción inédita y me pidió hacer una versión. A él lo amo desde siempre”.
¿Su carrera giró más hacia la música que hacia la actuación?
“Ha sido muy importante hacer un parón. Cuando estaba de actriz no podía dedicarle tiempo a la música, son dos artes muy celosas y dependientes. Ya que estoy con la guitarra y trabajando en canciones empiezo a sentir que la música la tengo incorporada.
Sí extraño las buenas historias y espero que esta crisis permita superar lo superficial y que vuelvan esos buenos relatos, que son los que me hacen falta como actriz. Por ahí hay alguien haciéndome ojitos para una película, hay que esperar a que se vuelva a reactivar todo”.