Cultura

Infusión, los payasos actores de la Fiesta de las Artes Escénicas

Con actores clown el colectivo Infusión halla otra forma
de expresarse
en las tablas.

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Envigadeño dedicado a la escritura de periodismo narrativo y literatura. Libros de cuentos: Al filo de la realidad y El alma de las cosas. Periodismo: Contra el viento del olvido, en coautoría con William Ospina y Rubén López; Crónicas de humo, El Arca de Noé, y Vida y milagros. Novelas: Gema, la nieve y el batracio, El fiscal Rosado, y El fiscal Rosado y la extraña muerte del actor dramático. Fábulas: Las fábulas de Alí Pato. Premio de la Sociedad Interamericana de Prensa.

02 de septiembre de 2017

Abrazar a las personas por encima de la cabeza, bailar cuanto ritmo suene aunque no sepa los pasos apropiados, montarse a los árboles... Esa es la vida que sueña Minúsculo para él.

Minúsculo es un payaso que mide casi dos metros y habita en el cuerpo de Norman Lemaitre.

No es un payaso de circo. Es un actor del colectivo teatral Infusión y sus representaciones se aprecian en Casa Clown, de Manrique.

Norman estudió teatro en la Universidad de Antioquia y después dio vida a ese personaje, al que no bautizó.

Como ocurre con todo el mundo, que no se pone nombre sino que son otros quienes le asignan uno, así ocurre con los payasos de Casa Clown. A él lo bautizaron Minúsculo para causar contraste con la apariencia física del actor.

Norman dice que él toma atrevidamente y a veces con permiso, algunas características suyas. Algo de su forma de expresarse. Y la torpeza al caminar, y la causada, precisamente, por la estatura.

Ambos sufren cuando van en los buses, porque se tropiezan o se aporrean en la cabeza.

Personalidad

Y, claro, Minúsculo va formando su personalidad.

Uno de los atributos del payaso, que también llaman clown para diferenciarlo un poco del personaje de cara blanca que es infaltable en los circos y dar a entender que este se dedica a la representación teatral, es la sinceridad.

Norman dice que a veces, “uno como Norman”, no puede ser tan sincero. “Nos cuesta serlo por el temor al prejuicio, a la reacción que puedan tener los demás si les decimos las verdades desnudas en todo momento”.

Minúsculo participa en la Fiesta de las Artes Escénicas, que termina hoy. Anoche celebró con su grupo, el de Casa Clown, el cumpleaños número 8 del colectivo con una fiesta de zombies.

La semana próxima, de jueves a sábado, estará en las tablas otra vez, con el montaje De muerte suspendida, basada en Las intermitencias de la muerte, de José Saramago.

“Con Minúsculo, y también con Hilacha y Puchero, otras payasas del grupo, no solo se ríe, sino que se navega por las emociones”.