En Medellín está el único museo dentro de una biblioteca de Latinoamérica
La Biblioteca Pública Piloto acaba de recibir el certificado de Registro y Calificación para su museo Cámara de Maravillas.
Periodista cultural del área de Tendencias de EL COLOMBIANO.
El Museo Nacional de Colombia incluyó la Cámara de Maravillas de la Biblioteca Pública Piloto como “Entidad Museal” dentro del Programa de Fortalecimiento de Museos del Ministerio de Cultura. Esto significa que ahora la Biblioteca tiene en sus entrañas un Museo, fenómeno único en Latinoamérica, y podrá hacer sus montajes expositivos más visibles nacional e internacionalmente, además, puede concertar eventos con expertos y postularse a premios, entre otras posibilidades.
Con este certificado, la entidad hace parte del Registro de Museos Iberoamericanos (RMI) y puede empezar mejorar su apuesta expositiva, recibir asesorías en Museografía y Museología, y, además, optar por estímulos que le permita mejorar la preservación de archivos y adelantar acciones pedagógicas.
Cámara de Maravillas es un espacio concebido por la Biblioteca para acercar sus archivos patrimoniales a los usuarios, entre los que se encuentran las colecciones de los fotógrafos más representativos de Antioquia, los registros y objetos raros y curiosos del siglo XVIII, cámaras, postales, estampillas y mapas, entre otros.
El museo se construyó con la asesoría del Parque Explora y está abierto de lunes a sábado, en los mismos horarios de la Biblioteca. Además, se ofrecen recorridos guiados todos los días, en la programación cultural de La Piloto.
Actualmente se puede ver la exposición La fotografía como objeto, que recorre el desarrollo de la fotografía en el departamento: quiénes fueron los pioneros en el campo, a quiénes retrataban y qué acontecimientos consideraban dignos de conservar para la posteridad.
Según la comunicación del Museo, en la muestra no solo se puede ver el cambio técnico en la fotografía, sino cómo ha variado el uso que se le da a la imagen en el contexto histórico. A finales del siglo XIX, que es donde comienza el recorrido, la fotografía era todo un proceso, costoso y complejo; ahora el lente está en el bolsillo y el revelado es un filtro. Una foto era un objeto preciado, casi como el retrato que hacía un pintor, para conservar lo más importante. Hoy, aunque no ha dejado de tener esa función de preservar momentos y seres queridos, sí tiene usos más banales.
La propuesta museográfica plantea que cada asistente pueda escoger su propio recorrido y explorar con detalle los temas que más le interesen. Si desea ahondar en algo, ahí está la Biblioteca.