Música

En el escenario, los Posada no pueden negar que son hermanos

La Orquesta Filarmónica de Medellín interpretará obras de Tchaikovsky, Mozart y Ravel. La dirige el maestro Alejando Posada y en el piano la acompaña Sergio Posada.

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Periodista de la Universidad de Antioquia. Interesado en temas de tecnología y cultura. Disfruto del cine y la música.

14 de octubre de 2017

Mientras se preparan para la entrevista, los hermanos Posada, Sergio y Alejandro, hablan de lo bueno que sería tener un auditorio en un centro comercial de la ciudad. Se lo imaginan con puertas de vidrio, para que la gente vea los ensayos al pasar y conozca qué hace la Orquesta Filarmónica de Medellín antes de sus conciertos, y lo más importante: se acerque, se siente y la escuche.

Este sábado Sergio y Alejandro estarán en el escenario juntos con Filarmed, después de seis años de su último concierto juntos, asegura el maestro Sergio. Él es pianista y vive y trabaja en Viena, ciudad de importancia capital para la música clásica y en la que se formaron estos dos hermanos.

¿Sí?, ¿seis años ya?, le pregunta su hermano, el maestro Alejandro, director de orquesta y líder de Iberacademy. Se sorprende con que haya pasado tanto tiempo. Entonces los dos se ríen y empiezan a recordar otros conciertos que han hecho juntos.

Alejandro toma su teléfono celular, abre su WhatsApp y dice: “Esta foto es del primero que hicimos juntos”. La foto es a blanco y negro, y están parados en el escenario. Ellos aparecen ante el público, quizás presentándose antes de empezar o recibiendo los aplausos al final. Se ven muy jóvenes. “5 de marzo del 85”, asegura Sergio, quien recuerda mejor las fechas.

En esa primera vez, Sergio tocó el Concierto para piano Nº 26 de Mozart y Alejandro lo dirigió. La última vez, en 2011, fue el Concierto Nº 1 para piano de Beethoven. El que se va a tocar hoy también es de Mozart, el Nº 17. También van a interpretar el Concierto para piano del compositor francés del siglo XX, Maurice Ravel, un concierto que parece entusiasmar mucho a Sergio.

El pianista comienza a contar de qué se trata esta obra: es una de sus últimas composiciones, en ella se aprecia el estilo de Ravel después de su regreso de Estados Unidos y de haber conocido a George Gershwin; uno puede escuchar, sobre todo en el primer movimiento de la obra, y también en el segundo, las influencias del jazz.

A los hermanos Posada les parece cómodo trabajar juntos, pero Alejandro, riéndose, asegura que siente más responsabilidad. “Él sufre por mí y yo sufro por él”, comenta .

“Cuando uno tiene otro solista, si le va mal, allá él”. De todos modos prefiere esa combinación fraterna de pianista-director: “Es mejor que cuando tocábamos piano a cuatro manos”, comenta.

Lo que sonará

Alejandro retoma el tema de Ravel. Para él es significativo que la pieza haga parte del concierto que comparten hoy en el Teatro Metropolitano a las 6:00 p.m. porque hasta ahora ellos han tocado sobre todo repertorio clásico, nunca antes a Ravel. “En la orquesta resaltan los papeles de varios solistas; el concierto tiene partes en la que maderas, trompetas, corno y trombón tienen solos para los que hay que ser muy virtuoso”.

El director señala que la obra tiene mucho color francés. Pero la pieza maestra de este concierto es la de Mozart, asegura el maestro Alejandro. El último movimiento tiene una gran diversidad de “caracteres”, dice el director.

La otra obra que hace parte del programa de hoy es la segunda sinfonía de Tchaikovsky que, según los maestros, no se ha hecho en Medellín.

Esta vez la interpretarán porque el maestro siempre está buscando cosas que no se hayan hecho. Sergio bromea: “La sinfonía se llama La pequeña Rusia; va a ser como un homenaje a la selección Colombia”. Se ríen.

Sergio recuerda cuando vivieron en Viena juntos. Él fue el primero en llegar, y luego fue Alejandro a hacer sus estudios en dirección. Este envidiaba la disciplina y la constancia de aquel. “A mí me sorprendía mucho eso de Sergio, incluso desde que estaba en Colombia”, dice el director. “Yo, en cambio, era muy disperso: jugaba fútbol, era director técnico del equipo, hacía experimentos de química... Mejor dicho: hacía de todo; no fue sino hasta llegar a Viena que me organicé. Pero Sergio era el que en Medellín organizaba recitales, conciertos a cuatro manos; siempre estaba programando cosas con todos los músicos en Medellín. Y luego, también muy importante, le ha abierto el camino a muchos en Viena”.

Justamente de Austria son los compositores que el maestro Alejandro les recomienda a aquellos que se quieren acercar a la música. “Sus obras son lo que llamamos ‘los clásicos’, lo que nunca va a pasar de moda; son compositores de la primera escuela vienesa: Haydn, Mozart y Beethoven”. Además, Alejandro sugiere a Mahler, también austriaco, porque “su música es lo más espectacular que se ha escrito para una orquesta”.

Y si quiere disfrutar solo del piano, el maestro Posada tiene una recomendación: Chopin. “Cualquiera de los sus valses o nocturnos del polaco se encuentra muy fácil en YouTube, pero nada como escucharlos en vivo”. Es en los conciertos que la música emociona más que en cualquier otro momento.