Dulzura y sutileza son las claves de Flora Martínez
La actriz colombo-canadiense lanza su álbum musical Flora, mezcla de géneros entre el jazz y la bossa nova.
Comunicadora y redactora de moda, entretenimiento y farándula. Aprendiz de teatro, música y baile. Callejera y observadora profesional.
A los 15 años Flora Martínez viajaba frecuentemente a Medellín y visitaba a su amiga de clases de teatro. En la casa de Adriana, su amiga, se sentaba por horas a ver cómo su madre dictaba clases de piano.
“Más que una pianista es una intérprete. Con ella conocí a Chopin y escuche los tangos de Susana Rinaldi”, recuerda Flora sobre Teresita Gómez, quien influyó en su amor por la música.
También recuerda que lo primero que tuvo cuando se fue a estudiar a Nueva York fue un violín y que empezó a cantar, pero que una mala experiencia con un productor y su éxito en la actuación la hicieron cambiar su camino.
Sin embargo, “uno vuelve siempre” y la actriz acaba de lanzar su primer álbum donde reúne 10 canciones populares en versión bossa nova. Un trabajo donde la tranquilidad y la dulzura contagian e invitan a escucharlo completo.
“Siento que el amor y la suavidad del álbum son muy importantes en mi día a día porque muchas veces el acelere no nos permite disfrutar de ciertas cosas”, afirma Flora, quien sueña con darle un gran espacio a la música y poder tocar en vivo, con un trío de jazz.