Cultura

Frontino ya tiene un plan para proteger su tradición parrandera, ¿en qué consiste?

La música parrandera y del Otrodía, así como los bailes tradicionales, hacen parte de las expresiones culturales del municipio del Occidente antioqueño que ya cuenta con un Plan Especial de Salvaguarda (PES). Esta pendiente que este documento sea aprobado por el Consejo Departamental de Patrimonio Cultural de Antioquia.

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Periodista de la Universidad de Antioquia. He trabajado como fact-checker en La Silla Vacía y ahora hago parte de la sección de Tendencias de El Colombiano.

hace 53 minutos

Frontino suena a guitarras, tiples y requintos. El municipio del Occidente antioqueño, que tiene más de 200 años de historia, lleva en la sangre la música y los bailes parranderos, expresiones culturales que hacen parte de las tradiciones transmitidas de generación en generación.

Ahora, estas cuentan con una estrategia para protegerlas del paso del tiempo: se trata del Plan Especial de Salvaguarda (PES) de la Música Parrandera y del Otrodía, y de los bailes tradicionales de Frontino, una iniciativa realizada por el Instituto de Estudios Regionales (INER) de la Universidad de Antioquia, la Alcaldía de Frontino y el Instituto de Cultura y Patrimonio de Antioquia.

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Un PES es un acuerdo administrativo que hace parte de las políticas culturales de un municipio o un país y que se crea con el propósito de proteger y rescatar tradiciones culturales como músicas, fiestas o saberes populares, para evitar que desaparezcan. En el caso de Frontino, aunque estas son prácticas que continúan haciendo parte de la cotidianidad de sus habitantes, actualmente enfrentan algunas amenazas que hacen relevante su conservación.

Si bien la música parrandera nació en la región Andina, en Antioquia, y especialmente en Frontino, este género tiene relevancia no solo en las fiestas decembrinas, sino durante todo el año. El municipio del Occidente es considerado una de sus cunas porque, entre otras cosas, es el lugar de nacimiento de Joaquín Bedoya, el cantante de éxitos musicales como Aguardiente pa’l chofer, Échele más agua a la sopa y Llegaron las Putiérrez.

Considerado uno de los nombres relevantes de este ritmo, se dice que el artista llegó a este arte de la mano de su hermano mayor, al igual que en Frontino los campesinos aprendieron a cantar o a tocar la guitarra o la bandola por herencia familiar. Como explica la investigación realizada para construir el PES por los historiadores de la UdeA Santiago Bedoya, María Camila Betancur y Eulalia Hernández, esta tradición pasó de las familias a los vecinos, de ahí a la vereda y así a todo un municipio, donde se siguen escuchando, cantando y danzando estos ritmos.

Además de la parrandera, están las músicas del Otrodía, cuyo nombre viene justamente de esa idea de recordar esas canciones que alguna vez existieron y ya no, aquellas que tocaban los ancestros en esos grupos musicales veredales y que muchos aprendieron solo mirando. También, de acuerdo con el estudio realizado por la universidad, estas se dividen en músicas frías y calientes, siendo estas últimas pensadas para la fiesta y el baile.

A pesar de que creamos que la música parrandera tiene pasos definidos, esta se danza de manera diferente en cada lugar. Por ejemplo, lo que caracteriza a Frontino es el arrastre bajo, que es cuando los pies no se levantan, sino que se mueven como “acariciando” el piso.

¿Cómo se hizo el plan para proteger la tradición parrandera de Frontino?

Desde hace más de 30 años, el INER se ha dedicado a estudiar las subregiones antioqueñas. A Frontino llegaron con un programa llamado Procesos de configuración del espacio, en el que una de las líneas de investigación ha girado alrededor de la pregunta por el patrimonio material y arqueológico del municipio del Occidente. Eso hizo que comenzaran a surgir interrogantes sobre otras expresiones culturales.

Así fue como, en 2018, Hernández, quien lideró la investigación del PES, hizo parte del grupo de profesionales que realizó el inventario del Patrimonio Vivo de Frontino, en el que, además de la música y el baile, están incluidas las Fiestas Nacionales de la Panela, la Fiesta de la Virgen del Carmen, el Encuentro de Poetas Frontineños, entre otros.

“Entre esas manifestaciones que encontramos, salió la música parrandera y los bailadores como una de las más importantes, porque además también son un patrimonio regional. Por ejemplo, Abriaquí tiene un Plan Especial de Salvaguardia, solo que no se ha movilizado mucho en los últimos tiempos. En Cañasgordas, en Dabeiba y en esa zona también hay mucha música parrandera. Entonces encontramos que esa manifestación era muy importante porque tenía un alcance regional, pero que también estaba en peligro y era necesario fortalecerla”, le explicó a EL COLOMBIANO la historiadora Hernández.

Aunque la pandemia de Covid-19 retrasó la formulación del PES y también ralentizó diversos procesos culturales en el municipio, en 2025 el proyecto fue presentado a una convocatoria del Ministerio de las Culturas y fue con esos recursos que se elaboró el plan.

En el proceso de investigación para el PES, el grupo de investigadores detalló algunos de los riesgos que enfrentan hoy en día estas tradiciones. Uno de ellos es que la mayoría de los conocimientos sobre esta música y este baile están concentrados en los adultos mayores y “no hay procesos sistemáticos de relevo generacional que aseguren la continuidad de los saberes alrededor de los conocimientos musicales, narrativos y estéticos”.

A eso hay que añadir que, aunque los abuelos quieran enseñarles a sus nietos cómo cantar, danzar o tocar un instrumento, los jóvenes tienen otros intereses, como ocurre con la música urbana. Tampoco están organizadas las personas que tienen mayor conocimiento sobre estas expresiones y los apoyos económicos, ya sean públicos o privados, para realizar cursos, encuentros o hasta comprar nuevos instrumentos son reducidos.

Hernández señala que uno de los aspectos más bellos de la investigación es darse cuenta de que esta tradición campesina sigue viva. “Creo que hay algo de arraigo y de identidad con esas historias del campo y con esas tradiciones, porque en las letras de las canciones también hay relación con el cultivo, con la tierra y con la solidaridad. Es otra visión del campesino en Antioquia, más allá de la pujanza y del progreso; es otra forma de ver el campo y de acercarse a la cultura campesina”, afirmó.

Aunque en Frontino existen algunas iniciativas que buscan conservar la música y el baile, como el Encuentro Departamental de Clubes de la Salud y del Adulto Mayor, que se realiza cada año, o algunos semilleros de baile activos, es necesario contar con espacios y programas. La cuestión es que se necesitan recursos e infraestructura.

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Lo que plantea el plan en materia de preservación es transmitir estos saberes y tradiciones, lo que se puede hacer de varias formas, como rescatando los archivos familiares para luego estudiarlos e incentivar a los más pequeños a que investiguen sobre estos; crear espacios en los que los niños tengan contacto con este género musical y este tipo de baile —como festivales, por ejemplo— y también haciendo registros sobre las vidas de los músicos, bailadores o cantantes, que pueden ir desde escribir textos hasta grabar un video para TikTok.

El PES también sugiere la creación de talleres en los que los maestros sean los portadores de la tradición y que se documenten las particularidades de cómo se vive la música parrandera en Frontino. Otra de las recomendaciones es crear campañas que les permitan a locales y visitantes conocer la riqueza de ese pedacito del Occidente.

Para que esto sea realidad, falta un paso clave. Si bien el plan ya está formulado, falta que sea aprobado por el Consejo Departamental de Patrimonio Cultural de Antioquia, el cual se encarga de orientar la protección de estas manifestaciones culturales. Este proceso debe estar liderado por la Alcaldía municipal, según explica Hernández. Y, a pesar de que el PES es un instrumento hecho para que la comunidad lo ponga en práctica, también necesita de las entidades públicas y del resto de la sociedad para que las tradiciones sigan pasando de generación en generación.

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Bloque de preguntas y respuestas:

¿Qué falta para que el Plan Especial de Salvaguarda de Frontino entre en vigencia?
El PES de la Música Parrandera y del Otrodía y de los bailes tradicionales de Frontino debe ser aprobado por el Consejo Departamental de Patrimonio Cultural de Antioquia. El proceso debe ser liderado por la Alcaldía de Frontino.
¿Cuáles son los principales riesgos que enfrentan la música parrandera y los bailes tradicionales de Frontino?
El principal riesgo es la falta de relevo generacional, pues buena parte de los conocimientos está concentrada en los adultos mayores y no existen procesos sistemáticos para transmitirlos a los jóvenes. También hay pocos recursos para cursos, encuentros e instrumentos y falta organización entre quienes conservan estos saberes.
¿Qué propone el PES para conservar la música parrandera y los bailes de Frontino?
El plan propone transmitir estos saberes mediante talleres con maestros portadores de la tradición, festivales y espacios para que los niños conozcan estas expresiones, además de recuperar archivos familiares, documentar las historias de músicos y bailadores y crear campañas para divulgar estas tradiciones entre habitantes y visitantes.