Cultura

Poemas y canciones, con la Orquesta Filarmónica

La Orquesta Filarmónica de Medellín abre hoy su temporada 2015 con las voces de Evelyn Ramírez y Valeriano Lanchas.

Loading...

Envigadeño dedicado a la escritura de periodismo narrativo y literatura. Libros de cuentos: Al filo de la realidad y El alma de las cosas. Periodismo: Contra el viento del olvido, en coautoría con William Ospina y Rubén López; Crónicas de humo, El Arca de Noé, y Vida y milagros. Novelas: Gema, la nieve y el batracio, El fiscal Rosado, y El fiscal Rosado y la extraña muerte del actor dramático. Fábulas: Las fábulas de Alí Pato. Premio de la Sociedad Interamericana de Prensa.

07 de febrero de 2015

Las canciones del caminante (o Canciones de un camarada de viaje) de Gustav Mahler, llenas de un profundo sentimiento por el amor no correspondido de una mujer, compuestas en 1884, tienen doble valoración: la belleza de sus letras y la posibilidad de que el instrumento humano, la voz, se integre a los demás integrantes de la orquesta.

La Filarmónica de Medellín, con la dirección del maestro Francisco Rettig, abre su temporada con estas composiciones del creador austriaco. Y para interpretarlas, cuenta con la participación de la mezzosoprano chilena Evelyn Ramírez y del bajo colombiano Valeriano Lanchas.

Esas canciones son interpretadas en alemán, por supuesto, y al tiempo que los asistentes disfrutan de las finas voces, pueden tener la traducción de las mismas pasando al tiempo que van siendo pronunciadas, en una pantalla led horizontal situada arriba del escenario.

“Es una composición muy cercana al romanticismo —explica el musicólogo Rodolfo Pérez González—. En sus trabajos musicales, Mahler no creía que las voces fueran más importantes que los demás instrumentos. La voz es tan importante como un violín o un oboe. Por eso, hay que entender que la Orquesta no acompaña: dice cosas tan importantes como las que dicen las canciones”.

Pérez González destaca la complejidad de las piezas, tanto para las voces como para la orquesta y para el director. Ese compositor nacido en Bohemia fue gran lector de obras literarias y filosóficas. Algunos lo llaman el último romántico.

“Este ciclo del caminante está conformado por canciones agudas, de gran complejidad —confirma el bajo Valeriano Lanchas—. Es un reto. En ellas, es preciso usar un tipo de voz mixta”.

El bogotano cuenta que en el tiempo de los ensayos con la Orquesta Filarmónica y la dirección del maestro Rettig, ha madurado mucho.

“El maestro me ayuda a encontrar los colores de la voz y a solucionar algunos pasajes”.

En el espectáculo también incluyen las piezas de Rückert-Lieder y Canciones del cuerno encantado.