Música medicina: el movimiento que crece en Medellín y que traerá en febrero a cantantes extranjeros
La música medicina es una de las ramas del movimiento de sabiduría ancestral.
Este viernes 13 y el viernes 27 de febrero Medellín acogerá dos conciertos de música medicina, una propuesta sonora vinculada a la espiritualidad, el conocimiento ancestral y las búsquedas de bienestar. Los eventos son organizados por Radio Chakaruna, una plataforma cultural que desde hace más de una década promueve este movimiento musical en la ciudad.
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El primer concierto se realizará este viernes, a las diez de la noche, con la presentación de Shimshai y Susana, una pareja de músicos con amplia trayectoria internacional. Shimshai, artista estadounidense, y Susana, bogotana, hacen parte de uno de los primeros colectivos que impulsaron la música medicina asociada a prácticas ancestrales, especialmente a partir de encuentros realizados en Písac, Perú. Sus grabaciones y presentaciones han circulado durante años en Estados Unidos y otros países, y su visita a Medellín es considerada por los fans de la música medicina una oportunidad para reencontrarse con referentes históricos de este movimiento.
El segundo concierto tendrá lugar el 27 de febrero y contará con la participación de Ima Nazca, artista española radicada en México. Además de música, su trabajo integra elementos de terapia sonora. Aunque lleva varios años componiendo, lanzó su proyecto al público hace aproximadamente tres años y actualmente participa en festivales relevantes en México. Esta será su primera gira por Colombia, con presentaciones en Cali, Medellín, Pereira y Bogotá.
Según John Mario Díaz, gestor cultural e integrante de Radio Chakaruna, la música medicina no debe entenderse como un género, sino como un movimiento de conciencia. “En esencia, toda la música es medicina, pero esta propuesta busca conectar con el origen espiritual de la música, con las ceremonias de comunidades ancestrales y con sonidos y letras que ayuden a las personas a sentirse mejor”, explicó.
Díaz señaló que, a diferencia de los conciertos convencionales ligados a la industria musical, estos espacios buscan generar experiencias de reflexión y bienestar, aunque mantienen la estructura básica de un concierto. “No se trata de rituales ni del consumo de sustancias. La medicina, en este caso, es la música”, precisó.
Aunque este tipo de música no convoca aún audiencias masivas, en Medellín se ha registrado un crecimiento del interés en el asunto. De acuerdo con el gestor cultural, este auge se ha consolidado en los últimos cuatro o cinco años, periodo en el que no solo ha aumentado el público, sino también la producción local. “En Medellín no solo se escucha música medicina, también se crea. Hay una camada importante de músicos que trabajan desde este enfoque”, afirmó.
¿Qué dice la psicología de la radio medicina?
La música puede tener efectos positivos sobre la salud física y mental, aunque no debe entenderse como un tratamiento médico ni como un reemplazo de la psicoterapia. Así lo explicó Andrea Manjarres Herrera, doctora en Psicología Clínica, terapeuta comunitaria y representante del Colegio Colombiano de Psicólogos en el campo de Psicología Social Comunitaria del capítulo Tolima.
De acuerdo con la especialista, existe evidencia científica que respalda el impacto favorable de la música en procesos emocionales, cognitivos y fisiológicos.
No obstante, aclaró que es necesario diferenciar entre la musicoterapia, una técnica clínica aplicada por profesionales con formación específica, y el uso de la música como recurso complementario para el bienestar. “No se puede hablar de la música como una medicina en sentido farmacológico, pero sí como una herramienta que apoya la salud mental y algunos procesos físicos”, señaló.
Desde la psicología, la música es utilizada como un instrumento de regulación emocional, especialmente en el manejo del estrés, la ansiedad, el estado de ánimo y el dolor, así como en pacientes oncológicos o quirúrgicos. Manjárres Herrera explicó que ciertas frecuencias y tonos han sido estudiados desde la neuropsicología por su capacidad para relajar el sistema nervioso. En su práctica clínica, por ejemplo, recomienda música afinada a 432 Hz, asociada con la disminución de la frecuencia cardíaca y la regulación de la respiración.
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La psicóloga también destacó el valor del componente colectivo y cultural de la música. Canciones con mensajes positivos pueden facilitar la identificación emocional, la expresión de sentimientos y la construcción de identidad, especialmente en adolescentes y jóvenes. En ese sentido, la música cumple un doble papel: refleja la realidad social y, al mismo tiempo, influye en actitudes y comportamientos.
Sin embargo, Manjárres Herrera advirtió sobre la exposición constante a letras que promueven tristeza, violencia, consumo excesivo de alcohol o drogas, o conductas de riesgo. Según explicó, la repetición de estos mensajes puede generar efectos negativos en pensamientos y emociones. Por ello, hizo un llamado a fomentar un consumo consciente de la música, prestando atención no solo al ritmo, sino también a los contenidos que transmite.