Djokovic alerta sobre la pérdida de privacidad en el tenis moderno: “Esto ya parece un Gran Hermano”
Novak Djokovic encendió el debate en el Abierto de Australia al cuestionar la presencia constante de cámaras y la pérdida de privacidad que viven los tenistas fuera de la pista, en medio de un contexto marcado por la exposición emocional de los jugadores.
Comunicador Social-Periodista bilingüe (inglés y español). He trabajado en Radio Bolivariana, RCN y Telemundo. Hago parte de EL COLOMBIANO. Recibí premios Ovations de la NBC. Lideré el sitio web hispano de NBCOlympics.com para los Olímpicos de Beijing 2008, edité y establecí el contenido de video original para la programación en web de la Selección Mexicana en Medios Digitales de Telemundo. Responsable de la gestión editorial de la portada de yahootelemundo.com. Enviado especial al Mundial de Rusia 2018, la Copa América en Chile 2015, los partidos de clasificación al Mundial de la Selección Colombia, la Asamblea General de la ONU en 2009, y el rescate de los 33 mineros en Chile.
Novak Djokovic volvió a levantar la voz fuera de la pista. Tras su partido de cuartos de final en el Abierto de Australia, el serbio criticó con dureza la presencia constante de cámaras en espacios privados de los torneos y alertó sobre la creciente pérdida de intimidad que enfrentan los tenistas en los grandes eventos del circuito.
“A veces parece un Gran Hermano. Me sorprende que aún no tengamos cámaras mientras nos duchamos. Ese podría ser el siguiente paso”, lanzó con ironía el 24 veces campeón de Grand Slam, dejando en evidencia su incomodidad con una situación que, según él, se ha vuelto estructural en el deporte de alto rendimiento.
Djokovic fue más allá y apuntó directamente al modelo actual de consumo deportivo. “Vivimos en una era en la que el contenido lo es todo. Es triste que no puedas encontrar un lugar para desahogarte sin que una cámara te esté grabando”, afirmó, cuestionando una lógica que prioriza la exposición permanente por encima del bienestar de los atletas.
El serbio reclamó la necesidad de establecer límites claros entre lo público y lo privado, especialmente fuera de la competencia. “Debería haber una frontera definida, este es nuestro espacio. No todo tiene que ser contenido”, sostuvo, aunque reconoció que se trata de una tendencia difícil de frenar debido a los intereses comerciales que rodean a los grandes torneos.
Además, Djokovic se refirió al impacto psicológico que implica vivir bajo vigilancia constante. “Antes no era así. Acostumbrarse a sentir que siempre hay un ojo encima, incluso cuando querés relajarte o ser vos mismo, puede ser inquietante”, explicó, dejando entrever una preocupación compartida por varios jugadores del circuito.
Exposición, frustración y presión constante
Las declaraciones del tenista serbio se produjeron en un contexto particular. En la jornada previa, se viralizaron imágenes de la estadounidense Coco Gauff descargando su frustración fuera de la pista tras quedar eliminada ante Elina Svitolina, golpeando su raqueta en un momento de desahogo emocional.
La propia Gauff explicó que intentó hacerlo lejos de las cámaras y del público. “Me conozco. No quiero arremeter contra mi equipo. Son buena gente. No se lo merecen. Sé que soy sensible. Simplemente me tomé el tiempo para hacerlo. No creo que sea malo. No intento hacerlo en la cancha delante de niños ni cosas así”, aclaró.
La campeona estadounidense también defendió la necesidad de canalizar sus emociones. “Sí sé que necesito desahogar mis emociones; si no, voy a estar irritable con la gente que me rodea. Solo necesito desahogar la frustración”, concluyó.
Las palabras de Djokovic y el episodio protagonizado por Gauff reabren el debate sobre la exposición extrema de los deportistas, la salud mental y el derecho a la privacidad en una era donde cada gesto puede convertirse en contenido viral. Un dilema cada vez más presente en el deporte moderno.