Abierto de Australia, segundo Grand Slam que mejor premia a sus participantes, detrás del US Open
Dos colombianas están en el cuadro principal de sencillos en femenino, la antioqueña Emiliana Arango y la cucuteña Camila Osorio.
Con el despliegue de las banderas en Melbourne Park y el calor característico del verano oceánico, el Abierto de Australia 2026 levantó el telón. Ya pasaron las rondas de clasificación (qualy), los partidos de exhibición y este domingo 18 de enero arranca el cuadro principal, en el que aparecen como candidatos al título, en el cuadro masculino, Jannik Sinner, Carlos Alcaraz y Novak Djokovic.
Los premios definidos por la organización convierten el torneo de Melbourne en una verdadera “bonanza” y ponen a temblar la hegemonía económica del US Open, líder en este aspecto. Tennis Australia oficializó una bolsa total de 64,2 millones de euros. Aunque el incremento global respecto a 2025 se fijó en un 10 %, la verdadera noticia está en la base de la pirámide.
En un movimiento sin precedentes para proteger a los jugadores de menor ranking, los premios para la primera ronda y la fase clasificatoria (qualy) sufrieron un incremento real del 16 %. Esto significa que cualquier tenista que logre entrar al cuadro principal —aunque se despida en su debut— se embolsará de inmediato 86.400 €. El mensaje de Craig Tiley, CEO del torneo, es claro: el “Happy Slam” quiere ser también el más sostenible para el bolsillo del tenista profesional.
Los cuadros individuales (tanto en la rama masculina como femenina) recibirán un cheque sin precedentes de 2,4 millones de euros, un incremento del 19 %, para los ganadores. Cada finalista asegura 1,2 millones de euros.
¿Dónde se sitúa Australia?
Con este nuevo aumento de premios, el Abierto de Australia se consolida como el segundo Grand Slam que mejor paga en el mundo. Si bien el US Open sigue liderando con una bolsa total que ronda los 77 millones de euros, Australia ya superó a Wimbledon (62 millones) y a Roland Garros (56 millones), demostrando que el futuro del tenis también se juega en la gestión financiera de sus protagonistas.
Perder en la primera ronda de Australia 2026 otorga más dinero (86.400 €) que ganar tres torneos Challenger seguidos. Para un tenista suramericano, este cheque representa casi el 40 % del presupuesto anual de su gira.
Presencia colombiana en el primer Grand Slam
La delegación cafetera vive una edición de contrastes tras el cierre de las fases previas y el sorteo del cuadro principal.
Camila Osorio, la gran esperanza nacional, debuta contra la estadounidense Ann Li. Con un historial de 2-2 entre ambas, el partido promete ser una batalla táctica. Camila llega como favorita para avanzar a la segunda ronda.
Emiliana Arango es la noticia más positiva. Gracias a su ascenso al Top 50 del mundo, la paisa entra directamente al cuadro principal por primera vez en su carrera en Australia. Debutará ante la estadounidense McCartney Kessler.
El santandereano Daniel Galán, que buscaba su lugar desde la qualy, tuvo que retirarse por molestias físicas en su primer partido clasificatorio ante el francés Hugo Grenier.
Salvo una invitación de último momento por bajas ajenas (lucky loser), no estará en esta edición.
Nicolás Barrientos se mantiene como la bandera en la modalidad de dobles, buscando repetir o superar sus actuaciones históricas en torneos de esta categoría.