Alto voltaje del Tour sigue hoy en el Tourmalet; Nairo está preparado
Tras la tregua ayer de los favoritos, la carrera gala ofrece hoy otra etapa de ataque.
La primera etapa del tríptico de los Pirineos con final en Lago de Payolle se convirtió en una de las jornadas más tranquilas de la presente edición, tan solo alterada por el monumental susto que produjo el hundimiento sobre la carretera del inflable del arco de último kilómetro -“tarántula”- al paso del pelotón principal.
Los favoritos siguieron con las mismas diferencias, aunque lo que tendrán que desafiar hoy será de pesadilla. “Se rodó rápido, no había piernas para lanzar un ataque”, dijo Nairo Quintana.
El Tour, que sigue siendo liderado por el belga Greg Van Avermaet, ahora con una ventaja de 6 minutos y 42 segundos sobre Chris Froome y Nairo, afronta hoy el paso por el Tourmalet en el transcurso, para finalizar en Bagneres de Luchon. En ese duro recorrido Quintana tratará de estar a la altura para responder a los posibles ataques del rival más temido, Froome, que en Pirineos empezó a fabricar su título en 2015.
Tourmalet es la etapa más alta de la cordillera europea, y tal vez de la carrera francesa.
Es un muro (2.114 metros) de 17 km situado en el corazón de los Pirineos. Su porcentaje medio es del 7,4 por ciento y tiene rampas del 10 y 12. Pero además de este, los ciclistas deberán ascender por la Hourquette d’Ancizan (2a), Val Louron (1a) y el Peyresourde (1a). Ahí ya puede pasar algo.
El boyacense indica que se encuentra “preparado” para el esperado primer zarpazo del británico. “Cuando se va es difícil seguirle, pero he entrenado para responder a sus ataques y no perder terreno”.