Perea y Quintero, tras las huellas de Rueda
Editor del área Deportes con más de 30 años de experiencia en el cubrimiento de fútbol y todas las disciplinas olímpicas. Comunicador social-periodista egresado de la Universidad de Antioquia. Premios colectivos con EL COLOMBIANO Simón Bolívar (Deportes) y Rey de España (Conflicto urbano).
El técnico Reinaldo Rueda siente beneplácito al ver el progreso de sus dirigidos y saber que su ejemplo ha servido para que algunos de ellos hayan seguido el camino de la formación de futbolistas.
Cuando llegó a Nacional se encontró en las divisiones menores a dos personajes que le hicieron evocar épocas como seleccionador nacional juvenil y en quienes siempre vio a dos líderes: Nixon Perea y Juan Carlos Quintero.
Los chicos que dirigió en el Mundial de Australia-1993 cumplieron sus ciclos como jugadores y ahora, luego de prepararse en la academia, le aportan al balompié colombiano. Y para su fortuna, particularmente a él en el conjunto que acaba de salir campeón de la Copa Libertadores.
“Los vi desde jóvenes en Nacional, luego en las selecciones Antioquia y Colombia. Aparte del liderazgo, destaco su comportamiento. Estos muchachos mostraron vocación e inquietud como profesores de fútbol. Sabía de su caminar, pero es gratificante tenerlos cerca, aportando en el trabajo diario con responsabilidad”, señala el timonel.
Perea destaca que Rueda se preparó en Alemania y siempre mostró interés por la academia. “También dejó huella entre nosotros por su calidad personal, por su nobleza; los triunfos no lo han hecho cambiar; aprecié la sobria celebración en la Copa Libertadores”, anota el exvolante de 42 años que orienta el equipo sub-20 y es licenciado en Educación Física en la U. Católica de Oriente, especialista en Gerencia Deportiva de la Autónoma y experto en Sicología del Deporte en la U. de Madrid.
Del día de su reencuentro con Reinaldo, recuerda que este se puso feliz al verlos convertidos en entrenadores y mucho más cuando conoció sus perfiles profesionales.
Quintero, especialista en preparación física del Politécnico Jaime Isaza Cadavid y administrador Financiero de Esumer, confiesa que desde que jugaba en menores mostró inquietud por el entrenamiento, “el por qué de las cosas”. Una pasión que fue creciendo al lado de sus técnicos y que lo llevó a dejar el fútbol a los 24 años, luego de pasar por Nacional y América.
“De la experiencia en el Mundial con el profesor Rueda me llamó al atención el buen trato y el interés para que uno se capacitara e hiciera todo con buena información, de vivir actualizados”. El fútbol los volvió a juntar y ahora los tres trabajan por la misma causa, Nacional.