Atlético Nacional

Palomino tiene asignatura pendiente

El jugador de Nechí ajusta tres etapas con Nacional, suma dos títulos y llega dispuesto a ser más influyente en el juego.

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Escritor y periodista deportivo, amante del fútbol y el baloncesto. El deporte es mi razón de ser y la idea es construir.

18 de enero de 2015

Jairo Palomino ya no luce esas trenzas que lo hicieron notar en el otrora Florida Soccer y sí que menos el rostro inocente que lo caracterizó en Envigado. Ahora tiene cara de señor y una figura de atleta consagrado y consciente de que a sus 26 años la responsabilidad es mayor.

Esa transformación, sumada a la experiencia internacional que acumuló en el Al-Ahly de Arabia Saudita fue determinante para que el entrenador Juan Carlos Osorio autorizara su regreso al Atlético Nacional, conjunto en el que ha conseguido los principales logros de sus nueve años de fútbol profesional.

Con Palomino en la cancha, siempre y cuando “sea más influyente en el juego, una de sus asignaturas pendientes”, según Juan Carlos Osorio, el conjunto antioqueño emprenderá nuevos retos en este 2015, pero el principal será la Copa Bridgestone Libertadores de América.

“Soy consciente de las exigencias, pero también me pongo nuevas metas y espero que mi tercer ciclo en esta institución sea lleno de títulos”, admite el volante recuperador que Nació en Nechí y se proyectó en Envigado.

Si bien Jairo es la cara más conocida de los cuatro contrataciones confirmadas hasta la fecha en el subcampeón de la Copa Suramericana, también aparece como uno de los jugadores más comprometidos, porque su factor determinante ha sido la entrega, el temperamento, la lucha incesante y los deseos de mejorar en cada presentación.

Gracias a ellos Osorio resalta que “tiene mucho coraje y es uno de los mejores en el país en su puesto”. Para responder a esos elogios, Palomino asegura que “volví dispuesto a conseguir cosas grandes, ya que la idea es aportar mi granito de arena en la construcción del gran proyecto que se llama Nacional”.

Por esa claridad con la que afronta la competencia y el cariño que le tiene a la hinchada, a la que “debemos responderle con nuevas alegrías ese gran apoyo”, Jairo se ilusiona con un puesto en el conjunto antioqueño que ayer despegó con el amistoso internacional en Miami frente al San Lorenzo de Argentina.

Sabe que en el equipo que suma 14 estrellas en el país ningún jugador tiene el puesto asegurado, más cuando hace casi tres años Osorio implementó la famosa rotación entre los jugadores; sin embargo, espera la posibilidad de ganarse la titular para disputar la Copa Libertadores, la Liga Águila y la Copa Águila, los retos del elenco paisa en esta temporada.

Apoyado en ese recorrido, en el conocimiento del grupo y en los logros en 2011 y 2014, cuando fue campeón, Jairo Palomino retornó a Nacional después de cerrar su ciclo en el fútbol árabe convencido de que “este 2015 será un año de mucha felicidad en Nacional”.

Otras caras nuevas en Nacional

-Gilberto García, nacido en Santa Marta hace 27 años y de paso fugaz por España, llegó a Nacional luego de un seguimiento de dos años y porque, según Juan Carlos Osorio, le ofrece varias alternativas al club al jugar en diferentes posiciones. Ayer fue su estreno ante San Lorenzo.

-El paraguayo Pablo Zeballos, quien llevará el 10 en esta temporada y procede del Botafogo de Brasil, luce bien en los primeros días con el club y cuenta con la confianza del cuerpo técnico porque “además de generar las jugadas las puede finalizar bien”. El sábado se estrenará en casa.

-Pablo Velázquez, que logró 24 goles en 49 partidos con Toluca de México, llegará mañana a las oficinas del elenco verdolaga para presentar los exámenes y firmar los últimos documentos. Apenas lo haga se sumará a la pretemporada del conjunto verde que volverá a su sede de Guarne.

-El joven delantero Michael Rangel viene siendo observado por el técnico Juan Carlos Osorio y espera quedarse este semestre en el elenco verdolaga que es dueño de sus derechos deportivos. En Independiente Santa Fe hizo 10 goles en la temporada anterior y por eso sueña con una oportunidad.