Emilio Echavarría, el paisa que tras accidentarse aprendió a caminar para volver al ciclismo
Tras un año de calvario, el antioqueño, quien hace parte del equipo Orgullo Paisa, ya compite de nuevo tras un grave accidente en Bucaramanga en 2025. Corre en este momento la Clásica de Rionegro luego de fracturarse la pelvis y los fémures.
Comunicador Social-Periodista, apasionado de las historias, amante de los deportes. Trabajé en el periódico El Mundo y actualmente hago parte de EL COLOMBIANO.
A sus 19 años de edad, Emilio Echavarría tuvo que aprender nuevamente a caminar. El accidente que sufrió fue tan grave, que el hombre que venía sorprendiendo por su capacidad para escalar en bicicleta en la alta montaña estuvo cerca de dos meses sin poderse mover por sí solo. “Mi mamá me tenía que bañar y era la que me cambiaba de pañales, parecía un bebé”.
Así recuerda con crudeza el ciclista que nació en el municipio de Yarumal, quien hoy, en plena competencia en la Clásica de Rionegro, se siente un campeón, pero de la vida. “La familia, caminar, correr, hacer las cosas por sí solo, volver a montar en bicicleta, todo lo valoro más que antes. Doy gracias a Dios de estar otra vez en pie”.
Emilio, que pesa 61 kilos y mide 1.75 metros de estatura, no olvida que el 8 de febrero de 2025 su vida dio un giro de 180 grados luego de chocar contra un andén cuando disputaba los Campeonatos Nacionales de ruta en Bucaramanga. Quedó inconsciente en el momento de la caída y luego, tras llegar al hospital, el diagnóstico de las lesiones fue fractura de pelvis y de los fémures, estructuras fundamentales del esqueleto que se unen en la articulación de la cadera y que permiten la estabilidad y el movimiento del cuerpo.
El corredor del Orgullo Paisa, equipo que no lo desamparó en su complicado proceso de recuperación, estuvo hospitalizado 20 días, y casi dos meses en cama.
“Al comienzo había mucha impotencia, dolor, angustia, hasta rabia... es que es algo que jamás uno se imagina. Fue duro, no puedo negarlo. Y claro, llegan momentos de dudas, de saber si volvería a montar en bicicleta, de ser otra vez competitivo”, comentó Emilio, quien antes de llegar al Orgullo Paisa representó dos años al escuadrón júnior de Disgarsa, de España, en el que llegó a ganar varias carreras en la categoría sub-23, entre ellas el Campeonato Cántabro en 2023.
“Por fortuna encontré muchos ángeles en mi camino, como el staff del Orgullo Paisa y de Indeportes Antioquia, así como mis familiares. Todos ellos me aportaron para recuperarme físicamente, pero también para no perder las ganas de retornar al ciclismo, que es mi estilo de vida, lo que me impulsa a salir adelante para luchar por mis sueños y ayudar a mis seres queridos”, indicó el hijo de Olga Bustamante, ama de casa, y Alonso Echavarría, comerciante en Yarumal.
Su primera carrera después del accidente fue precisamente el Nacional, esta vez en Zipaquirá, el pasado 7 de febrero, donde finalizó en el puesto 28, a 16 segundos del vencedor William Colorado, del NU Colombia.
“Fue una emoción increíble, sentir de nuevo la adrenalina de correr, estar otra vez con los compañeros. ¡Uff, fue algo indescriptible! Al volver atrás se le pasa a uno de todo por la cabeza, es que estuve todo un año sin competir, pero todo sucede por algo y hay que ir escalón por escalón para superar cada obstáculo. Hubo demasiados aprendizajes, ahora soy una persona más madura, centrada, lo importante es que los sueños se mantienen, como el deseo de volver a ganar”, finalizó Emilio, el hombre que vuelve a lucir su fina sonrisa ahora dentro del pelotón nacional.
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