Dubán Urrego da claros avisos de su potencial en el ciclismo de pista
Comunicador Social-Periodista, apasionado de las historias, amante de los deportes. Trabajé en el periódico El Mundo y actualmente hago parte de EL COLOMBIANO.
Lo echaron varias veces del colegio y perdió dos años escolares. Pero si sus profesores de Urrao vieran en lo que se convirtió Dubán Urrego, se llevarían una grata sorpresa.
A sus 18 años, el hijo de Wílmar Urrego y Claudia Correa es uno de los mejores estudiantes de décimo grado en el Ferrini, aunque las notas más altas las viene obteniendo en el ciclismo de pista.
“Era muy hiperactivo, no le hacía caso a nadie y por eso tuve muchos inconvenientes. Gracias al deporte hallé disciplina, responsabilidad y el deseo de salir adelante. El camino no ha sido fácil, pero valió la pena”.
Y no se equivoca, pues el deportista, que desde hace seis meses reside en la Villa Olímpica de Medellín, ya es múltiple campeón nacional prejuvenil y juvenil de la velocidad y el keirin.
Además, esta semana en el Nacional élite en la capital paisa evidenció sus progresos al darles gran batalla a los mejores de esta modalidad. Al final fue sexto en la vuelta lanzada y séptimo en velocidad.
“Medirme ante los mejores de Colombia fue una gran oportunidad para seguir mejorando y adquirir más experiencia”, expresa esta joya del ciclismo colombiano, quien hoy partirá hacia Trinidad y Tobago con el deseo de brillar, desde este sábado, en el Panamericano juvenil de pista.
Antioquia, entre tanto, dominaba anoche el Nacional de la disciplina con 10 metales de oro, seguido de Boyacá con tres y Bogotá con dos.