Egan-Roglic, el duelo del futuro
Si bien el colombiano y el esloveno estuvieron en una prueba de exhibición en Japón, ambos mostraron hambre de triunfo y protagonismo. Terminaron en podio.
Comunicador Social-Periodista, apasionado de las historias, amante de los deportes. Trabajé en el periódico El Mundo y actualmente hago parte de EL COLOMBIANO.
Ni Egan Bernal (Ineos) ni Primoz Roglic (Jumbo) pudieron celebrar el triunfo en el Criterium de Saitama. Sin embargo, por la forma como se batieron en los compases finales de la prueba japonesa, no solo los confirmó como dos de los grandes protagonistas de la temporada que concluye, sino que, desde ya, anuncian un vibrante mano a mano para la que se avecina.
En la carrera nipona respaldada por la organización del Tour de Francia, que tuvo un recorrido de 59,5 kilómetros y en la que el local Yukiya Arashiro (Bahrain) se convirtió en el primer corredor de ese país que triunfa desde que se creó el certamen en 2013, el colombiano Bernal, campeón este año de la ronda gala, y el esloveno Roglic, vencedor de la Vuelta a España, mostraron espíritu combativo y sed triunfal al terminar, respectivamente, segundo y tercero, más allá de que el encuentro fue de exhibición.
Por su parte, el inglés Chris Froome (Ineos), cuatro veces campeón del Tour, y quien sufrió una severa caída en junio durante el Dauphiné que le ocasionó múltiples fracturas, prefirió no competir contra los demás oponentes, aunque sí probó sensaciones en la contrarreloj por equipos, en la que, al lado de Bernal, Jonathan Castroviejo y Michał Kwiatkowski acabaron en la casilla 12, a 23 segundos del elenco ganador, el Shimano Racing.
“Mi recuperación no está todavía en el punto en el que puedo volver a competir. El accidente me ha cambiado, ha sido como empezar de cero otra vez. Por debajo de cero, incluso”, expresó Froome a los organizadores del evento.
“Pero también ha cambiado totalmente mi motivación. Me dio un reto que no había tenido hasta ahora. Se puede percibir como una situación increíblemente negativa, pero estoy tratando de darle la vuelta para conseguir algo que no tenga precedentes”, agregó.
Bernal, por su parte, quien durante su visita a Japón participó en diferentes actividades, como compartir con niños montando en bicicrós o pateando balones hacia un círculo de tiro al blanco gigante, se mostró feliz por lo vivido, y además por cerrar un año como lo empezó: celebrando en el podio (ver antecedentes).
A sus 22 años, Egan se confirma como la actual maravilla del pedalismo mundial. Para 2020 ilusiona con mayor brillo. ¿Tour, Giro o Vuelta? “Lo que el equipo decida”, expresa Bernal, quien no se pone un techo ni tampoco piensa en rivales, así sobre la mesa ya tenga bastantes, como Roglic y el propio Froome.