El downhill hace que Felipe Restrepo no se detenga por sus sueños
El medallista continental será una de las figuras de esta disciplina en el Clásico, preparatorio al Panamericano.
Comunicador Social-Periodista, apasionado de las historias, amante de los deportes. Trabajé en el periódico El Mundo y actualmente hago parte de EL COLOMBIANO.
Felipe Restrepo Castrillón se la pasa haciendo rifas y vendiendo dulces en el colegio para conseguir los recursos que le permitan continuar con paso firme en el deporte que lo apasiona, el downhill, en el que ya dejó huella en el ámbito nacional e internacional.
En 2014, en el Panamericano de Brasil, el hijo de Nancy, ama de casa, y Gustavo, conductor de un camión, sorprendió al ganar medalla de bronce y luego, en 2015, en Cota, ser 4°. Pero estos buenos resultados, entre otros, aún no le abren puertas a la promesa de la disciplina extrema para tener patrocinios.
“Es tanta la ilusión que tengo de darle alegrías al país que no tiro la toalla”, dice el paisa, que hoy volverá a exhibir su destreza para descender sobre la bicicleta en el Clásico EL COLOMBIANO-Inder-Movistar, que se desarrollará en un nuevo escenario en el departamento, la pista Adventure Bosi Camp, en Caldas, municipio donde el deportista nació hace 18 años.
“Es un evento muy bonito, que me trae buenos recuerdos porque en él fue donde di mis primeros pasos competitivos. No olvido cuando lo realizaron urbano. Llegar a los barrios y mostrarle a los jóvenes que este deporte podía ser una de las salidas a la violencia fue especial”, dice el corredor, que hará su último año como júnior en el certamen, en el que fue primero en 2014 y segundo en 2015. “Quiero despedirme de la categoría con un triunfo, y también saber cómo estoy de nivel frente a los mejores de Colombia, pues en noviembre anhelo estar en el Panamericano de Cuzco, Perú”, se ilusiona el audaz piloto, quien pese a la adversidad corre a gran velocidad en busca de sus sueños .