Ciclismo

La Iguaná tiene pistero de plata mundial

Brayan Sánchez no para de sorprender. Su medalla en la Copa Mundo de pista en Nueva Zelanda es el ejemplo.

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Comunicador Social-Periodista, apasionado de las historias, amante de los deportes. Trabajé en el periódico El Mundo y actualmente hago parte de EL COLOMBIANO.

06 de diciembre de 2015

Benjamín Laverde, uno de los entrenadores de ciclismo en Antioquia, se emociona al describir a Brayan Sánchez Vergara, el antioqueño que en la madrugada de ayer se adjudicó la medalla de plata en la prueba del scratch de la Copa Mundo de pista que se disputa en Cambridge, Nueva Zelanda.

Y no es para menos, pues Mincho, como es conocido el estratega, aportó un grano de arena para la formación del deportista, quien inclusive correrá el próximo año en un equipo del exterior, el Jamis-Hagens Berman de Estados Unidos.

Pero Laverde no se da créditos solo, indica que hay varios responsables para que esta promesa del pedalismo criollo cogiera vuelo: sus padres Noé e Idalia María, también el primer entrenador, Efraín Domínguez y José Julián Chivo Velásquez, quien lo dirige desde que llegó a la Selección Colombia de pista.

“Prácticamente el gestor de este ‘pelao’ fue Efraín Domínguez, pues desde que era infantil sembró en él grandes bases”. Y no se equivoca, pues el profe Efra inculcó en él la disciplina. De hecho iba a la casa del corredor, por el sector de La Iguaná, para que este no se perdiera los entrenamientos.

El año pasado, el corredor de solo 21 años y que hace parte del Orgullo Antioqueño, impresionó al quedar campeón sub-23 de la Vuelta a Guatemala. Con el entrenador Gabriel Jaime Vélez y el exciclista Santiago Botero también adquirió conocimientos.

Laverde recuerda que desde que Sánchez era juvenil le insistía al Chivo Velásquez para que lo convocara a la Selección. “Es que es un muchacho muy bueno. Él es de la camada de Fernando Gaviria, incluso hasta escala mejor que Gaviria, sin duda es un corredor muy completo. Es rápido, persecutor, sube, embala, es humilde y buen compañero”.

“Un día Chivo me llamó y me dijo: ‘bueno hermano, traé pues el muchacho del que hablás para ver qué es lo que tiene’, y dejó una sensación tan grata que a partir de ahí se quedó en la Selección”.

Y Brayan, quien es identificado más fácil como Naranjito que por su nombre, le dio un dulce amanecer al país.

El campeón de la montaña de la Vuelta de la Juventud en 2014 y quien en la presente temporada ganó la presea de oro en el Panamericano de pista en México con la cuarteta, volvió a dejar su sello de calidad pero esta vez en el velódromo Avantidrome de la ciudad neozelandesa.

El pedalista mostró fuerza, poder, velocidad y resistencia para quedarse con la presea plateada. El oro fue para el británico Mark Stewart, el podio lo completó el ucraniano Roman Gladysh.

“Ese muchacho va a llegar lejos, en el país ya lo demostró, hasta para levantarse de la adversidad”, afirma Laverde, al recordar que este año, durante la Vuelta a Antioquia, el corredor se vio involucrado en una aparatosa caída, en la que se fracturó el esternón.

Estuvo dos meses sin correr, pero al recuperarse volvió con sed de triunfo. En los pasados Juegos Nacionales avisó de su habilidad y destreza al adjudicarse el metal dorado en la prueba de persecución por equipos. Ahora, en el ámbito mundial, Naranjito empezó a ganar respeto. “Me siento feliz, ya que esta era la primera prueba de grupo que corro en una Copa Mundo, y lograr una plata es para mí algo increíble”, dijo ayer Sánchez, quien ahora se concentrará para correr el Tour de San Luis, en Argentina.