Ciclismo

París recibe el Tour con fuertes medidas de seguridad

24 de julio de 2016

París ultima los preparativos para recibir esta tarde a los ciclistas del Tour de Francia y a la larga caravana que los acompaña, en una fiesta anual que en esta ocasión viene más marcada que nunca por las medidas de seguridad.

Un dispositivo de barreras policiales se ha establecido en todos los accesos a la avenida de los Campos Elíseos, donde una vez más se halla la meta, mientras que cualquier vehículo podrá ser registrado por las fuerzas de seguridad, solo diez días después de la masacre perpetrada con un camión en Niza, que causó 84 muertos.

Se calcula que la caravana entrará en la ciudad sobre las 16.00 hora local (14.00 GMT), mientras que los ciclistas comenzarán su circuito de ocho vueltas a los Campos Elíseos alrededor de las 18.00 (16.00 GMT).

Se prohibirá a los miles de espectadores previstas acceder con botellas de vidrio ni con bebidas alcohólicas, que solo dispensarán los restaurantes de la zona, que se han visto obligados a cerrar sus terrazas y a retirar todo su mobiliario que podría ser utilizado como proyectil.

Tampoco se podrá acceder con material pirotécnico ni con insignias o símbolos de ideología racista o xenófoba”, según la orden de la prefectura de policía.

Desde esta mañana, en cuatro distritos de París (el I, el VIII, el XVI y el XVII) la policía judicial está autorizada a “controlar la identidad de cualquier persona, al margen de cuál sea su comportamiento”, mientras que tampoco se pueden estacionar automóviles.

De hecho, las autoridades recomiendan a todos los ciudadanos que hoy utilicen los transportes colectivos y limiten sus desplazamientos por la ciudad al mínimo imprescindible.

Quintana estará en el podio

El colombiano Nairo Quintana divisará este domingo, el Arco del Triunfo de París desde un escalón del podio del Tour más bajo que en sus dos anteriores participaciones, pero se mostró satisfecho porque conservó un tercer puesto que sus condiciones físicas hacían peligrar.

El ciclista de Boyacá se quedó a 21 segundos de caerse de podio, pero su principal rival, el británico Adam Yates, de 23 años, ni siquiera se lo disputó en la última etapa de montaña.

Y eso que Quintana había revelado la víspera que su cuerpo andaba mal y que había pensado incluso en retirarse.

Sin dar pistas sobre la naturaleza de su enfermedad, el jefe de filas del Movistar pareció satisfecho con el botín logrado: su tercer puesto, la clasificación por equipos y la victoria de etapa conseguida por su compañero Ion Izaguirre.

“Estoy muy contento, tengo bastante efectividad, he corrido tres Tour y tengo tres podios (...) pese a las dificultades que tuve”, indicó el ciclista de 26 años, que insistió en que tiene tiempo para conquistar el Tour en el futuro.

El colombiano quiso borrar el pesimismo que reinaba en su entorno en los últimos días, en los que una extraña alergia le impidió pelear por el “sueño amarillo”.

“El balance es positivo. Veníamos con un objetivo más grande y ambicioso, pero tenemos años para seguir probando. Un podio en un Tour es importante, es la carrera más importante que hay, estoy muy contento”, comentó.

Quintana volvió a estrellarse contra el británico Chris Froome, el único ciclista que hasta este año le había aventajado en el Tour.

En 2013, el colombiano escaló hasta la segunda posición pese a que acudía al Tour como segundo hombre del equipo, por detrás del español Alejandro Valverde.

Al año siguiente, el Movistar le obligó a renunciar a la ronda gala en favor del Giro de Italia, donde sumó la única ‘grande’ que figura en su palmarés.

El año pasado, ya como jefe de filas del equipo, perdió tiempo en los abanicos de la primera semana y su remontada en el tramo final no fue suficiente para desbancar a Froome.

“Es un rival muy fuerte. Me ha tocado luchar bastante contra él y seguramente en todos estos años próximos seguiremos ahí”, indicó el colombiano, que auguró que mantendrá con el británico uno de los duelos que han hecho grande el ciclismo.

Pero, por el momento, Quintana no parece haber estado en disposición de limar el poderío del británico ni de la armada del Sky.

En esta edición, además, ha aparecido más lejos que nunca de su rival, incapaz de ponerle en dificultades, resignado a seguir su rueda mientras pudo y a limitar las pérdidas cuando Froome pasó al ataque.

El Quintana que se esperaba ofensivo en la última semana fue un ciclista timorato. El Tour de Francia de 2016 no dejará en la retina ningún ataque de uno de los ciclistas que han labrado su reputación sobre la ofensiva.

Frente a eso, el colombiano prefirió sumar los pequeños triunfos colectivos para ocultar su fracaso individual.

Quintana subirá dos veces al podio de París. Una, al tercer escalón de la general y otra acompañado del resto de los componentes del Movistar.

Insuficiente para acabar con el mal sabor de boca que dejó su incapacidad para pelearle el primer puesto a Froome.

El británico, que se permitió incluso el lujo de proclamar que el Sky es el mejor equipo de este Tour, gozó de una escuadra totalmente dedicada a su causa que le llevará de amarillo hasta París por tercera vez.

Quintana tendrá que conformarse con celebrar pequeños objetivos a la espera de que algún día llegue el “sueño amarillo”.