“Respondí a los ataques de Sevilla, espero ser campeón”
Hace cinco años un ciclista antioqueño no triunfa en la Vuelta a Colombia, y
en la crono de esta noche Mauricio Ortega tiene ante sí el gran reto de su vida.
Comunicador Social-Periodista, apasionado de las historias, amante de los deportes. Trabajé en el periódico El Mundo y actualmente hago parte de EL COLOMBIANO.
El reloj será, finalmente, el juez de la edición 65 de la Vuelta a Colombia.
Hace 15 días en Bogotá, mientras se realizaba la presentación de los 18 equipos participantes, Jorge Ovidio González, gerente de la Fedeciclismo, aseguró que hasta la última fracción, el certamen no estaría sentenciado, y tenía razón, porque a pesar del frío, los vientos de costado, el sofocante calor y la alta montaña la disputa por el título aún está abierta, claro está, solo con dos aspirantes: el antioqueño Mauricio Ortega (Orgullo Antioqueño), líder, y el colomboespañol Óscar Sevilla (EPM-Tigo-Une), segundo en la general y campeón de la competencia en los últimos dos años.
El primero respira tranquilo al mirar desde lo más alto de la tabla con una diferencia de 28 segundos sobre Sevilla, por lo que en el esfuerzo individual de hoy, entre el Edificio Inteligente de Empresas Públicas de Medellín y el alto de Las Palmas, tras un recorrido de 17.5 kilómetros, resolverá el interrogante de quién será el mejor.
“Todo puede suceder. La crono es nocturna, ventea mucho más, entonces será una competencia bastante reñida para los primeros de la general”, señala Gabriel Jaime Mesa, asistente técnico del EPM-Tigo.
Su tocayo, Gabriel Jaime Vélez, estratega del Orgullo, también asegura que el último desafío no será nada fácil. “La realidad es que quedo satisfecho, tranquilo, porque hasta el momento de la contrarreloj hemos hecho un gran trabajo. Ya mañana -hoy- pienso que lo más importante es tener más fuerza mental que física para superarse a sí mismo, es decir, la presión, los miedos y la tensión, pero soy optimista de que Mauricio hará una buena labor”.
Dicen que la mejor defensa es el ataque, y ayer, en la disputa de la penúltima fracción, estos dos hombres saldaron otra gran batalla tratando de sacarse diferencias.
Tras salir del campamento Tacuí, de EPM, en cercanías a Ituango, municipio que tiene bien ganado su apelativo de Paraíso Escondido, evidenciaron que están fuertes tras superar primero el duro ascenso de 35 kilómetros y, después, las travesías de falso llano, pequeños repechos y el descenso hacia Bello, sitio de meta, en compañía de Alejandro Ramírez y un veterano que volvió a sonreír, Luis Felipe Laverde, ambos del Coldeportes-Claro.
“Sevilla es un gran ciclista y no se va a entregar tan fácil”, manifestó Ortega, al comprobar que el español no quiere perder su trono. El aviso lo envió en el km 68.1, en el estadero Rocío, donde Sevilla le recortó un segundo al ganar la volante, y luego en Bello, al descontarle otros dos tras la bonificación con su segundo puesto en la etapa, ganada por Laverde.
Pero Ortega, que arribó tercero, no pierde la ilusión de adjudicarse su primera Vuelta, y más al saber que hace un año, en esta misma crono nocturna, y ganada por Álvaro Gómez -42.20-, tuvo mejor rendimiento que el español, a quien le sacó 32 segundos en la fracción.
Alejo Ramírez, un tercero en discordia, parece lejos como para pelear el título. Está a 3.29 de Ortega.
“Si no ganamos la Vuelta no será por no intentarlo ni por falta de ganas. Cuando acabe la carrera quedaremos satisfechos por dar el cien por ciento. Ortega se ha defendido bien, pero queda la tranquilidad que hicimos lo posible para descontar”, selló Sevilla .