Santiago sembró en el Clásico semillas de éxito
De 18 años, se proyecta como uno de los valores nacionales. Estará en la prueba de EL COLOMBIANO.
Comunicador social y periodista de la UPB. Disfruto de un libro de Saramago, un regate de Iniesta y un drive de Federer.
Cansado de lo rutinario que resultaba ir a “encerrarse” en la Liga de Taekwondo, Santiago Mesa buscó otra opción. Y fue cuando su papá Wálter lo llevó a dar un paseo en bicicleta, que resultó enamorándolo.
Lo curioso, como cuenta el padre, es que demostró habilidades y al mes ya estaba compitiendo. “Santi es muy disciplinado, siempre está enfocado en mejorar y lo que quiere”.
Y con el orgullo, el mentor, ha visto cómo destaca en diversas Copas del Mundo en las categorías juveniles, con tres podios, y cómo se proyecta como uno de los valores del ciclomontañismo nacional.
Se encuentra aprendiendo inglés y el próximo año entrará a estudiar Ingeniería Administrativa. Pero sabe que no puede asistir a muchas materias para no dañar la programación diaria de dos o tres horas de entrenamiento con su equipo GW Shimano.
O tampoco puede dejar a un lado los ratos libres para leer sobre aventuras, ojear las páginas de Harry Potter o dedicarse a ver series en Netflix.
Pero en la vida de este paisa de 18 años, siete compitiendo, hay un evento especial: el Clásico EL COLOMBIANO-Inder-Movistar. “Fue mi primera competencia. He estado en ella desde que tenía 11 años. Salvo esa primera vez, que se me dañó la bicicleta, he quedado en el podio y me la he ganado cinco veces”.
Por eso, el reto del domingo, en el Adventure Bosi Camp de Caldas, le resulta importante, más porque es su primer año contra la élite. “Conocía la pista y me pareció muy bacana la primera parte, pero el segundo segmento es difícil porque hay que atravesar un río con la bicicleta al hombro”.
Por lo pronto, este prodigio del ciclomontañismo hizo del Clásico una tradición que espera perdurar muchos años.