Deportes

Dos amores se pelean el corazón de Laura López

La antioqueña estará en el Mundial juvenil en Costa Rica y también en Juegos Nacionales. Su otra pasión es el piano.

Loading...

Periodista de la Universidad del Quindío. Cuyabra hasta los huesos y mamá de un milagro llamado Mariana, amante de la salsa y apasionada por el deporte.

13 de septiembre de 2015

En su mano izquierda siempre van las manillas naranja y morada, símbolos de una promesa de la cual no da detalles, pero que está relacionada con el amor y el sueño de ir a los Juegos Olímpicos de Tokio en 2020.

A sus 16 años, Laura López Guarín sabe que se ha puesto una meta muy alta, a la que le tiene que dedicar tiempo y esfuerzo, porque no será fácil. Sin embargo, está convencida de ir por buen camino. Los títulos que ha obtenido, de campeona nacional y suramericana, le dan el impulso para seguir adelante con el objetivo fijo en su mente.

Hoy Laura tiene claro qué es lo que quiere lograr en la esgrima, y aunque le costó un buen tiempo definirlo y decidirse, ya está segura. Desde 2013 se prometió ser la mejor y paso a paso lo va logrando, pese a que su llegada a la esgrima fue de manera fortuita.

“Simón, mi hermano menor, siempre ha tenido gusto por el tema de la historia y las espadas y un día mi mamá dijo que iba a mirar la posibilidad de ir a la Liga de Esgrima para que entrenara; empezó a ir y un sábado que yo no tenía clases de música lo acompañé y me gustó, él ya llevaba como seis meses”, recuerda.

La historia señala que Simón no volvió y Laura sí.

Al principio, ella tomó el deporte como un pasatiempo, porque “no era muy disciplinada y seguí porque el ambiente me gustaba mucho y por eso me quedé”.

Amor a primera vista

Además, reconoce que al inicio iba a la Liga y entrenaba, pero hacía más vida social y solo cumplía.

“Un día entrené con el sable y fue como amor a primera vista, me encantó y decidí dedicarme y me tracé el objetivo de ser campeona”, señala Laura, quien se prepara para su primera Copa Mundo juvenil, en Costa Rica, la próxima semana.

La disciplina que Laura asumió desde 2013 le ha permitido crecer en la disciplina y aunque dejó un pequeño espacio para su otra gran pasión: el piano, la deportista le cumple todos los días su cita al amor de su vida, el sable, con el cual “hablo horas” y al que le pide que siempre esté firme para alcanzar sus sueños.

Es tanta la pasión que tiene Laura por la música y el piano que mientras cursa undécimo grado en el colegio Palermo de San José ya decidió que el próximo año entrará a la Universidad de Antioquia a estudiar Música.

López Guarín reconoce que “si bien no ha sido fácil he podido mantener las clases de piano y los entrenamientos de esgrima; si me piden que me defina por una, sería una encrucijada, porque por las dos actividades siento pasiones diferentes. Una complementa a la otra, porque la tranquilidad que tengo para tocar piano me ha ayudado para mantener la concentración con el sable”.

Es la número uno del ranquin nacional de cadetes (acaba de ser campeona) y segunda del nacional juvenil, Laura viene de lograr el segundo puesto por equipos en el pasado Suramericano disputado en Bogotá en agosto.

Esta semana viaja a Costa Rica para su primer mundial en sable y Laura, una de las cartas fuerte de Antioquia para los Juegos Nacionales, destaca que la “expectativa es grande, porque espero estar bien, hacer las cosas mejor y tener una buena figuración”.