¿El jugador paisa pierde terreno?
Ya la cuota en los equipos locales es baja. En Nacional, por ejemplo, alternan en la titular Aguilar, Rentería y Cuesta.
Comunicador social periodista UPB. Cubro deportes a motor
En la década de los ochenta y los noventa el futbolista antioqueño era el más apetecido en el país. Nacional, Medellín y las selecciones de Colombia, por ejemplo, sustentaban sus bases en el talento de esta región.
La afición recuerda dos temas puntales de 1989: el octavo lugar del combinado patrio juvenil en el Mundial de Arabia Saudita y el primer título del país en Copa Libertadores con Atlético Nacional.
En la nómina de Arabia hubo nueve paisas: Giovanni Casianni, Víctor Marulanda, Robeiro Moreno, Gustavo Restrepo, Diego Osorio, Carlos Jiménez, Martín Vélez, Carlos Castro y Wilson Danobis Muñoz, dirigidos por Juan José Peláez, también de esta tierra.
En la plantilla campeona de la Libertadores, nueve de los once titulares fueron antioqueños: René Higuita, John Jairo Carmona, Luis Carlos Perea, Andrés Escobar, Gildardo Gómez, Leonel Álvarez, Luis Alfonso Fajardo, Jaime Arango y John Jairo Tréllez.
Luego, en los años 90 y 94, las selecciones Colombia de mayores que compitieron en las eliminatorias y los mundiales de Italia y Estados Unidos, y que tuvieron gran protagonismo, tenían mayoría de jugadores de Antioquia.
Fueron épocas en las que, además de los anteriores, Luis Fernando Herrera, León Villa, Gabriel Jaime Gómez, Carlos Mario Hoyos, Hermán Gaviria, Víctor Hugo
Aristizábal y Mauricio Serna, entre otros, se paseaban por el mundo haciendo quedar bien el fútbol colombiano.
Hoy, con preocupación, se ve la escasez de antioqueños en los equipos de la Primera A. Nacional, el gran promotor del criollismo y del apoyo al futbolista de la tierra, solo cuenta con 4: Camilo Zúñiga, Andrés Rentería, Carlos Cuesta y Felipe Aguilar, de los cuales los 3 últimos alternan en el equipo princial. ¿Por qué se ha perdido ese protagonismo? ¿Qué aspectos han influido para que el futbolista paisa ya no sea tan valorado en los clubes de su terruño? Estas y otras inquietudes son resueltas por técnicos y jugadores.
Cuentan la talla y la potencia
El jugador de 1.90 m, fuerte y de potencia, ha ganado amplio espacio en el fútbol colombiano. El talentoso y de habilidad, pero de estatura baja, poco es tenido en cuenta por los entrenadores, y ahí están en desventaja los antioqueños.
“Lo del fútbol en nuestro país es muy claro, ya predomina el futbolista que es grande, potente, así no tenga talento para estar en el campo. Además, nuestros equipos los manejan gente de afuera que no se identifica con ellos y prefieren traer futbolistas del Valle, del Atlántico y del Pacífico, principalmente. El paisa sigue acá, pero sin las mismas posibilidades de antes, así le sobre capacidad”, dice el técnico Víctor Luna.
El nivel de protagonismo ha bajado
Andrés Orozco, quien ahora trabaja en las divisiones menores del Envigado y es asistente del equipo profesional (fue integrante de selecciones Colombia, de Nacional, DIM y Envigado) confirma que a nivel de equipos, en Antioquia se ha bajado mucho la participación del jugador local, aunque asegura que en el conjunto naranja tratan de darle prioridad. “Hemos perdido mucho nuestra identidad, pese a que el paisa sigue teniendo talento y calidad. Acá hay de sobra, pero falta ese sentido de pertenencia por parte de algunos clubes. En Selección no tenemos la misma participación, pero siguen contando con nosotros, además que ahí no interesa la región, sino que sean buenos”.
El jugador se debe pellizcar
Para el analista Hugo Castaño, a diferencia de épocas anteriores, ahora los juveniles de regiones como la Costa, el Valle y el centro del país vienen a buscar mejores horizontes.
“Antes que pensar en la culpabilidad de dirigentes y entrenadores, hay que decir que los jugadores de acá se deben pellizcar, porque ahora llegan muchos jóvenes de afuera a luchar por su futuro. Aquí les brindan mejores garantías para llegar al fútbol profesional y ellos se esfuerzan para salir adelante, mientras el antioqueño se volvió muy cómodo”.