Kínder envigadeño hundió al Tolima
Los dirigidos por Juan Carlos Sánchez demostraron, con su triunfo 2-0, que otra vez darán pelea con los jóvenes.
Comunicador Social-Periodista bilingüe (inglés y español). He trabajado en Radio Bolivariana, RCN y Telemundo. Hago parte de EL COLOMBIANO. Recibí premios Ovations de la NBC. Lideré el sitio web hispano de NBCOlympics.com para los Olímpicos de Beijing 2008, edité y establecí el contenido de video original para la programación en web de la Selección Mexicana en Medios Digitales de Telemundo. Responsable de la gestión editorial de la portada de yahootelemundo.com. Enviado especial al Mundial de Rusia 2018, la Copa América en Chile 2015, los partidos de clasificación al Mundial de la Selección Colombia, la Asamblea General de la ONU en 2009, y el rescate de los 33 mineros en Chile.
El Envigado, con chicos, está para cosas grandes. Por lo menos eso fue lo que demostró ayer en el estadio de Techo al derrotar 2-0 al Tolima. Con una nómina de la cual, los desprevenidos del fútbol, solo conocen a los veteranos Bréiner Castillo y Andrés Orozco, el conjunto antioqueño se recuperó de la derrota de la primera jornada ante Cortuluá y dejó una muy buena sensación con su fútbol.
Los goles de Cristian Arango, a los 4 minutos de iniciado el encuentro y de Jerry Alberto Ortiz, a los 45, fueron el premio a la entrega y el entusiasmo que demostraron en el campo de juego.
Bien decía el técnico Juan Carlos Sánchez, tras la derrota ante Tuluá, que confiaba en sus muchachos, porque conoce de sus capacidades.
A la Liga aún le queda un largo camino por recorrer, pero una victoria de visitante ante uno de los equipos que se armó para pelear el título y con un conjunto lleno de juveniles, reconforta.
Como lo mostraron las imágenes de la transmisión por televisión, al final del compromiso Bréiner y Orozco se acercaron a cada uno de sus nueve compañeros para abrazarlos y darles una palmada en la espalda por los tres puntos conseguidos.
Ellos parecen los padres de un grupo de muchachos que muestra hambre y ganas de reconocimiento. Probablemente cuando finalice el torneo estos jóvenes ya no serán unos desconocidos como sucedió el semestre anterior y podrán ir a otros clubes. Eso es lo más meritorio que logra el cuerpo técnico naranja. En medio de las dificultades para armar un equipo competitivo se la está jugando por lo suyo y está ganando.