“Volveré a la liga de las estrellas”: Pepe Mosquera
El volante del Envigado aporta la experiencia que adquirió en Italia y disfruta su renacer en el equipo naranja.
Editor del área Deportes con más de 30 años de experiencia en el cubrimiento de fútbol y todas las disciplinas olímpicas. Comunicador social-periodista egresado de la Universidad de Antioquia. Premios colectivos con EL COLOMBIANO Simón Bolívar (Deportes) y Rey de España (Conflicto urbano).
La sonrisa diáfana de Jonny Mosquera refleja su ilusión de recuperar el nivel futbolístico que en 2013 lo llevó al Livorno de Italia y, de paso, contribuir con el repunte del Envigado que ha tenido dificultades en el comienzo de la temporada 2016.
El popular Pepe, nacido y criado en el corregimiento de San Antonio de Prado, donde vive cerca de sus padres, exhibe madurez y calidad humana, virtudes poco comunes en el mundo del fútbol. Y es que después de disfrutar de las comodidades y la abundancia de su club en la Liga italiana, valora su presente en el Envigado a pesar de las carencias.
En los entrenamientos se le ve alegre entre los compañeros y cuerpo técnico, disciplinado en el trabajo y aportando su experiencia. Sabe que del rendimiento depende que en el futuro se le abran las puertas de otra institución más grande en el país o del exterior. “Gracia a Dios estuve en Europa donde maduré como persona y deportista, pero uno tiene que reflexionar y entender que si debe regresar al club que lo vio nacer es por algo. La clave está en prepararse bien y adaptarse para no perder las oportunidades”, dice mientras deja ver sus dientes blancos que contrastan con el color de su piel.
Asume que el futbolista está expuesto a los cambios y sus palabras dejan un mensaje claro a sus colegas que, casi siempre, están aturdidos por la fama y el dinero.
“Infortunadamente tuve que volver a mi país por causa de una lesión. Esta es mi tierra, mi fútbol, donde empecé y en cualquier parte que esté, como profesional, debo respetar mi trabajo y aportar lo mejor de mí porque quiero llegar de nuevo a las grandes ligas”, añade el mediocampista de 1,72 metros.
El renacer en la cuna
Luego de superar una grave lesión de rodilla (estiramiento de ligamento colareral, del menisco y el vasto medial) que no requirió cirugía, pero que frenó su proceso en el Viejo Continente, asume este renacer con tranquilidad.
Aún está lejos de su mejor nivel y asegura que puede dar mucho más. Para eso le agrega minutos a la preparación del equipo que orientan Juan Carlos Sánchez y Rubén Darío Bedoya, con el aporte profesional en lo físico de John Hernández.
En relación con la campaña del equipo naranja, señala que todavía no han llegado al acople colectivo que se busca y que han regalado puntos en casa. “Nos ha costado”.
Pero de inmediato señala que lo malo debe dejarse atrás y dice que confía en este grupo de jóvenes que, como él, miran hacia afuera con la ilusión de incursionar en las ligas de Inglaterra (su preferida), España, Italia y Portugal, entre otras. Culturas y costumbres que al comienzo extrañan, pero que terminan aportando madurez.