Willy Rodríguez recuperó la ilusión de los leopardos
Escritor y periodista deportivo, amante del fútbol y el baloncesto. El deporte es mi razón de ser y la idea es construir.
José Manuel Rodríguez, el famoso Willy que deslumbró como delantero en los ochenta y noventa les devolvió la ilusión a los hinchas del Atlético Bucaramanga.
Esto gracias a que su experiencia como entrenador le ha servido para hacer de los leopardos un conjunto casi invencible en el Torneo Águila de Colombia, ya que marcha invicto en casa luego de 10 partidos, y de los 11 jugados por fuera ha perdido dos.
¿Cuál es el secreto? La respuesta fue contundente: “el trabajo”. Y para mayor claridad agregó que “hay una comunión entre jugadores, dirigencia, hinchada y todo un departamento que anhela ver al Bucaramanga de nuevo en la A”.
Gracias al rendimiento del 77,77 por ciento en 21 jornadas, el onceno de la capital santandereana está clasificado para los cuadrangulares, ya que tiene 49 puntos, le lleva 22 al noveno (Quindío) y 11 a los segundos (Pereira y Leones).
Ese nivel elevado, apoyado en los experimentados Carlos Giraldo, Danny Cano, Jarold Martínez, Aníbal Mosquera, José Nájera y Paulo César Arango, tiene pensando a José Manuel en un estímulo mayor. Cree conveniente reglamentar mejor, porque “debería haber un premio especial para un club que tenga la regularidad que nos ha caracterizado en esta temporada”.
Asistido por su amigo Carlos Enrique la Gambeta Estrada y respaldado en esos conocimientos que le sirvieron para ascender en 2013 a Uniautónoma, Willy Rodríguez le dio identidad al Bucaramanga con “un fútbol integrado” que se apoya en el equilibrio entre defensa y ataque, la elaboración del fútbol en la mitad de la cancha y un esquema de 1-4-4-2 o 1-4-2-3-1 para marcarles diferencia a los rivales.
Aún falta mucho por recorrer, ya que la Primera B culminará en diciembre, sin embargo, el contar con delanteros rápidos, atacar por las bandas y llegar a posición de gol “hasta con cinco hombres para tener más opciones en la zona de finalización” le hace pensar a este estratega vallecaucano que en este 2015 recuperarán su sitial en la A.
Bucaramanga lleva siete años en la segunda división y en ninguno de ellos había estado tan fuerte como ahora, con la ventaja de que a los resultados positivos le sumó buen fútbol y por eso las expectativas generadas en una temporada en la que Daniel Cataño lidera la camada de jóvenes que también integran James Aguirre, Jerson Morales y Nicolás Hoyos.
“Gracias a los buenos resultados, unos 10.000 hinchas nos vienen acompañando por cotejo en el estadio Alfonso López y si continuamos por este camino podemos soñar”.
José Manuel, el papá de Joao Leandro (juega en Bélgica) y Jerson Andrés (hizo parte del ascenso en Uniautónoma) reconoce que en el ascenso los equipos tienen muchos inconvenientes.
Sin embargo, recuerda que la categoría promueve la renovación del fútbol colombiano y cuenta con conjuntos “estructurados como el Bucaramanga que invierten para ascender en un torneo que debería entregar tres casillas directas por lo difícil que es”.