“Esto debe cambiar”: insultos, orines en bolsas y un hincha de Bucaramanga muerto dejó el clásico del oriente en la Liga
El encuentro válido por la tercera fecha de la liga colombiana se jugó en el estadio General Santander de Cúcuta. Terminó empatado a dos goles.
Periodista de la Universidad de Antioquia con énfasis en periodismo narrativo. En El Colombiano cubro deportes. He sido enviado especial a partidos de la Selección Colombia en Barranquilla. También a eventos de ciclismo como el Clásico RCN, Tour Colombia, Giro de Rigo, partidos de tenis, carreras de atletismo, natación, gimnasia, tiro con arco. He cubierto 7 finales del fútbol colombiano (6 in situ) y el Mundial de Qatar. Sigo la actualidad del DIM, Nacional y deportes del ciclo olímpico. Hago perfiles de deportistas. Presentador de El Debutante y realizador para redes sociales. Tuve un paso por el equipo digital: escribí breaking news.Trabajé en el programa Ángulo Deportivo de la emisora cultural de la UdeA. Escribí para La Oreja Roja y La Cola de Rata sobre migración, política internacional, economía y deportes. Fui voluntario de la Revista Arcadia en 2018. Produje y edité un podcast en serie llamado Duplas. Lector, salsómano y amante de sufrir en bici.
Los clásicos regionales, en el fútbol colombiano, son partidos especiales. No solo se juega por el resultado. También hay algo más: un asunto de cultura, identidad. Por eso las pulsaciones altas de los aficionados. Ese es el motivo por el cual tratan de hacerle sentir al rival que es visitante, cuando visita su estadio.
Uno de los partidos más representativos del país es el “clásico del oriente”, en el que se enfrentan Cúcuta Deportivo y Atlético Bucaramanga. Los equipos de los santanderes tienen hinchadas fieles. Además, los clubes son un asunto que da sentido de pertenencia a los habitantes de las capitales de Norte de Santander y Santander, que además son reconocidos en el país por tener un carácter particular: son lo que son.
Por varias partes de Bucaramanga hay grafitis relacionados con el equipo de la ciudad, el Leopardo que los une a todos y hace poco les dio la alegría de ser campeones por primera vez. En Cúcuta pasa lo mismo. Afuera del estadio General Santander, por ejemplo, hay varios murales que reflejan “la gloria” del club que este año volvió a primera división después de cinco años, pero tiene títulos de la máxima categoría en sus vitrinas.
¿Por qué Leonel Álvarez se quejó después del clásico que se jugó en Cúcuta?
Por eso y más, se esperaba que el duelo entre Cúcuta y Bucaramanga, válido por la tercera fecha del Apertura 2026 que se jugó el martes en el estadio General Santander de la capital nortesantandereana, fuera un gran espectáculo.
Deportivamente lo fue. El partido terminó empatado a dos goles. Jaime Peralta marcó doblete para el Cúcuta. Luciano Pons y Kevin Londoño anotaron los tantos de Bucaramanga. Sin embargo, el ambiente en el General Santander fue agreste para los rivales. No hubo ingreso de aficionados visitantes. La hinchada “motilona” es complicada. Para muchos, la más difícil del país. Por eso se trató de evitar algún problema dentro del escenario deportivo.
¿Cómo se llamaba el hincha de Bucaramanga que fue asesinado en Cúcuta después del partido?
No obstante, hubo disturbios. Dentro del estadio, escupieron a los jugadores y cuerpo técnico del Bucaramanga. También les lanzaron orines en bolsas y los insultaron desde las tribunas. Afuera, la cuestión se salió de control: un grupo de aficionados del Cúcuta mató, con un arma corto punzante, a un aficionado del cuadro leopardo que estaba en una estación de gasolina cercana con la camiseta amarilla. Fue identificado como Camilo Rojas. Tenía 24 años.
Sobre los disturbios, Leonel Álvarez dijo: “Si esto es una fiesta, entonces. En las fiestas a uno lo escupen y le tiran de todo. Creo que esta es una hinchada maravillosa, pero creo que hay que calmarse un poco. Entre ellos pelean. Menos mal la hinchada nuestra no vino. Esto debe cambiar un poco. No necesitamos 300 policías para que nos cuiden. Cúcuta es tranquilo. No faltan los hinchas que gritan, escupen, tiran orines, pero eso no define a una hinchada completa”.