Fútbol

¿Qué pasa con los extranjeros en Nacional que no marcan diferencia?

El bajo impacto de los jugadores foráneos en el club es una tendencia que preocupa por su poca influencia en el rendimiento del equipo.

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Comunicador Social-Periodista bilingüe (inglés y español). He trabajado en Radio Bolivariana, RCN y Telemundo. Hago parte de EL COLOMBIANO. Recibí premios Ovations de la NBC. Lideré el sitio web hispano de NBCOlympics.com para los Olímpicos de Beijing 2008, edité y establecí el contenido de video original para la programación en web de la Selección Mexicana en Medios Digitales de Telemundo. Responsable de la gestión editorial de la portada de yahootelemundo.com. Enviado especial al Mundial de Rusia 2018, la Copa América en Chile 2015, los partidos de clasificación al Mundial de la Selección Colombia, la Asamblea General de la ONU en 2009, y el rescate de los 33 mineros en Chile.

19 de marzo de 2026

Atlético Nacional y el dilema de los extranjeros: una inversión que no está marcando diferencia

El caso de Milton Casco resume, en buena medida, un problema estructural que viene arrastrando Atlético Nacional en los últimos años: la dificultad para encontrar jugadores extranjeros que realmente eleven el nivel competitivo del equipo.

Casco llegó generando ilusión. Su inicio de temporada fue prometedor, con presencia ofensiva, experiencia y liderazgo desde el lateral izquierdo. Sin embargo, con el paso de los partidos, su rendimiento ha ido decayendo, hasta el punto de perder impacto en el juego. No es un caso aislado, sino más bien un reflejo de una tendencia preocupante en la política deportiva del club.

De referentes históricos a apuestas fallidas

La comparación es inevitable. Nacional supo acertar con extranjeros que marcaron época, como Gastón Pezzuti, Franco Armani y Alejandro Guerra. Jugadores que no solo rindieron, sino que se convirtieron en pilares de proyectos exitosos, aportando liderazgo, jerarquía y títulos.

Hoy, el panorama es distinto. En la plantilla actual, más allá de Casco, los otros extranjeros como Juan Bauzá y Eduard Bello ocupan roles secundarios. Y esto rompe con una lógica básica del fútbol moderno: el extranjero, por costo y expectativa, debería ser diferencial, no una alternativa desde el banco.

Un patrón que se repite

El problema no es coyuntural, es repetitivo. En los últimos años, varios nombres han pasado sin dejar huella. Casos como Maxi Cantera o Kili Rojas son recordados como apuestas fallidas, mientras que otros como Eric Ramírez tuvieron rendimientos irregulares, sin lograr consolidarse. A esto se suma el paso discreto de Facundo Batista, quien nunca logró adaptarse ni responder a las expectativas.

Este patrón evidencia falencias en el scouting, en los criterios de contratación y, posiblemente, en la adaptación de los jugadores al entorno competitivo del fútbol colombiano.

¿Problema de elección o de contexto?

El bajo impacto de los extranjeros abre varias líneas de análisis. Por un lado, está la selección de perfiles: Nacional parece haber priorizado apuestas de bajo riesgo económico o jugadores sin presente consolidado, lo que reduce la probabilidad de éxito inmediato.

Por otro, está el contexto. El club vive una alta exigencia, con presión constante por resultados, lo que dificulta los procesos de adaptación. Un extranjero que no rinde de inmediato pierde terreno rápidamente frente al talento local, que además conoce mejor el entorno.

Sin embargo, esta explicación no exime la responsabilidad dirigencial. Si el extranjero llega, debe estar preparado para competir desde el primer día.

El impacto en el proyecto deportivo

Invertir en jugadores que no marcan diferencia tiene consecuencias directas. No solo se pierde dinero, sino que se limita el crecimiento del equipo. Un extranjero suplente ocupa un cupo que podría destinarse a un jugador realmente determinante o al desarrollo de talento joven.

Además, en torneos internacionales, donde la jerarquía suele marcar la diferencia, la ausencia de figuras extranjeras de peso se hace aún más evidente.

El caso Casco: ¿excepción o confirmación?

Lo de Milton Casco todavía está en evaluación. Su buen inicio demuestra que tiene condiciones, pero su bajón reciente genera dudas sobre su capacidad para sostener el nivel. Si logra recuperarse, podría romper la tendencia. Si no, terminará confirmando la regla.

Un cambio necesario

Atlético Nacional necesita replantear su política de fichajes internacionales. No se trata de fichar más, sino de fichar mejor. Apostar por jugadores con presente, carácter y capacidad de adaptación inmediata.

El reto es claro: volver a encontrar extranjeros que no solo sumen, sino que lideren. Porque la historia del club demuestra que, cuando acierta en ese frente, los resultados llegan.

Hoy, en cambio, la realidad es otra: una inversión alta, un impacto bajo y una pregunta abierta sobre el rumbo deportivo del equipo.