Fútbol

El arbitraje femenino se abre camino en Colombia

Colombia tiene seis mujeres con escarapela Fifa, pero sólo Yeimy Martínez puede pitar en la Liga.

Escritor y periodista deportivo, amante del fútbol y el baloncesto. El deporte es mi razón de ser y la idea es construir.

09 de agosto de 2015

Para que una mujer pueda pitar en los torneos profesionales masculinos del país tiene que pasar las pruebas físicas y técnicas trimestrales que exige la Fifa desde 2005 por igual para damas y varones.

Aún así, Émerson González, vocero de la Comisión Arbitral en Colombia, confirma que la renovación se nota con unas 30 colegiadas (entre ellas las antioqueñas Andrea Chavarría y Eliana Ortiz), de las cuales seis tienen escarapela Fifa.

“Tenemos que responder igual que los hombres; es duro pero se puede con disciplina”, aclara Yeimy Lucero Martínez, caucana que representa al Meta, enfermera de profesión y única central habilitada para dirigir en la Liga Águila, porque además de venir de pitar en el Mundial femenino mayores de Canadá, pasó el último test gracias a que ha sido atleta y ha pitado en la Primera B.

Luzmila González, quien es licenciada en Educación Física, lleva 13 años en la profesión, viene de capacitarse en el exterior y totaliza ocho finales en hombres como asistente. Ella reconoce que “no es fácil abrirse espacio en un país machista como el nuestro y mucho menos vivir de este oficio, porque nos toca dedicarnos a otras cosas”.

Sin embargo, es de las más optimistas con el desarrollo del arbitraje femenino en la región, porque “se viene trabajando fuerte y el fútbol de damas ha crecido, pese a que acá falta una liga profesional para tener más alternativas como en Perú, Brasil y Chile”.

El pago por un partido de la A no pasa hoy del millón y medio de pesos. Desde comienzos de este siglo, cuando estuvo al frente de la Comisión Juan Guillermo Chalela, no se estimula a las jueces con continuidad.

Pese a ello Yeimy Lucero Martínez, la misma que espera el voto de confianza de los nuevos dignatarios del arbitraje nacional para convertirse en la cuarta mujer que pite en el rentado, invita a sus colegas de género y pasión a que disputen las vacantes. “Llevo 11 años preparándome de la mejor manera y entendí que si nos queremos mostrar pitándoles a los hombres hay que responder como ellos en las pruebas”.