Fútbol

El argentino Elías Cabrera es la figura silenciosa en Atlético Nacional en la Liga BetPlay

El gaucho le plantea un nuevo reto a Lucas González: cómo acomodar a un mediocampo repleto de talento, con James, Cardona, Rengifo y otras alternativas. El Verde visita a Llaneros.

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Comunicador Social-Periodista bilingüe (inglés y español). He trabajado en Radio Bolivariana, RCN y Telemundo. Hago parte de EL COLOMBIANO. Recibí premios Ovations de la NBC. Lideré el sitio web hispano de NBCOlympics.com para los Olímpicos de Beijing 2008, edité y establecí el contenido de video original para la programación en web de la Selección Mexicana en Medios Digitales de Telemundo. Responsable de la gestión editorial de la portada de yahootelemundo.com. Enviado especial al Mundial de Rusia 2018, la Copa América en Chile 2015, los partidos de clasificación al Mundial de la Selección Colombia, la Asamblea General de la ONU en 2009, y el rescate de los 33 mineros en Chile.

19 de septiembre de 2026

El buen momento de Elías Cabrera le plantea a Lucas González uno de los dilemas más interesantes de Atlético Nacional: cómo administrar una zona del campo en la que el equipo tiene cantidad, experiencia, juventud y, sobre todo, diferentes perfiles para generar fútbol.

El argentino de 23 años llegó al conjunto verdolaga con una ventaja importante: el técnico ya conocía sus características desde su paso por Central Córdoba. Nacional lo incorporó cedido desde Vélez Sarsfield, después de su experiencia en Tigre, buscando precisamente un futbolista capaz de darle creatividad, desequilibrio y alternativas a la zona de elaboración. Y Cabrera está respondiendo.

Ante Internacional de Bogotá marcó un golazo para poner nuevamente en ventaja a Nacional y terminó siendo uno de los protagonistas de la victoria 3-2 en El Campín. El tanto llegó en un partido especial porque significó el debut de James Rodríguez con la camiseta verdolaga.

El argentino, además, ya suma un gol y dos asistencias con Nacional, una muestra de que su incorporación no es simplemente una alternativa más en la plantilla. Está reclamando protagonismo. “Es un privilegio y un honor muy grande jugar con James”, dijo Cabrera, una frase que también refleja el nuevo escenario que tiene el mediocampo verdolaga: hay varios futbolistas que quieren tener la pelota y participar de la construcción ofensiva.

Nueve volantes: varias funciones

La plantilla profesional de Nacional contempla actualmente a Xavy Ríos, Matheus Uribe, Jorman Campuzano, Edwin Cardona, Juan Manuel Rengifo y Felipe Marín, además de Juan Manuel Zapata, mientras que Cabrera y James completan el grupo de jugadores que pueden actuar en la zona de elaboración. Es decir, Lucas González tiene una caja de herramientas enorme. Pero no todos son intercambiables.

Jorman Campuzano ofrece recuperación, equilibrio, intensidad y experiencia. Es el futbolista que puede darle al equipo una base defensiva para liberar a otros. Matheus Uribe tiene otro recorrido y puede jugar tanto como volante de equilibrio como llegando a zonas más adelantadas. Su experiencia le permite interpretar diferentes momentos de un partido.

Felipe Marín representa otra alternativa para la mitad de la cancha y puede competir por minutos en una zona en la que el entrenador necesita mantener intensidad durante una temporada larga. Xavy Ríos es otra apuesta joven para darle piernas y dinámica al mediocampo. Juan Manuel Rengifo es uno de los proyectos que más llama la atención. Su juventud y capacidad para jugar como mediapunta le permiten ser una alternativa diferente, especialmente cuando el equipo necesita movilidad entre líneas.

Elías Cabrera tiene características particulares: técnica, regate, capacidad para asociarse, generación de juego ofensivo y remate de media distancia. Su conocimiento previo con Lucas González puede ser determinante para entender por qué el entrenador insistió en su llegada. Y después aparecen los dos nombres que concentran buena parte de los reflectores.

Edwin Cardona es el actual dueño del número 10 y uno de los jugadores con mayor capacidad de último pase, pelota quieta y asociación en el plantel. James Rodríguez, por su parte, acaba de debutar y ya dejó una muestra de su influencia: ingresó en el segundo tiempo frente a Inter y terminó asistiendo a Juan Manuel Zapata para el 3-2 definitivo. El problema, entonces, no es encontrar talento. Es encontrarles espacio.

James no obliga sacar a Cardona

Ahí aparece una de las decisiones más interesantes para Lucas. La discusión puede plantearse de una manera equivocada si se reduce a: James o Cardona. El entrenador puede buscar que sean compatibles.

Históricamente, el fútbol colombiano ha demostrado que los grandes creativos pueden convivir cuando el sistema les encuentra zonas diferentes. De hecho, Macnelly Torres recordó en 2018, hablando de la Selección Colombia, que tener a James, Quintero y Cardona representaba una decisión difícil, pero también señaló que podían jugar los tres, aunque no fuera sencillo. La clave está en que no ocupen exactamente el mismo espacio.

James puede partir desde una posición interior o desde el costado izquierdo para venir hacia adentro. Cardona puede moverse como mediapunta, recibir entre líneas y acercarse a los delanteros. Detrás de ellos tendría que aparecer un mediocampo capaz de sostener ese talento. Ahí entra Campuzano, Uribe o incluso una combinación de ambos. Y ahí también aparece Cabrera.

Cabrera cambia el tablero

El argentino tiene una característica que puede ser muy útil para Lucas: no necesita ser necesariamente el clásico ‘10’ para influir. Puede conducir, romper líneas, aparecer por dentro, arrancar desde un costado, asociarse y tiene remate.

Su gol ante Inter de Bogotá fue justamente una demostración de que puede llegar desde una zona diferente y resolver una jugada sin necesidad de ser el futbolista que monopolice la pelota. Eso le permite a Lucas pensar en diferentes estructuras.

Doble pivote y tres creativos

Una posibilidad sería un 4-2-3-1, con Campuzano y Uribe como base, y por delante Cardona, James y Cabrera. Sería una estructura con muchísimo talento en tres cuartos de cancha.

James podría tener libertad para moverse hacia la izquierda; Cardona ocuparía sectores centrales y Cabrera tendría libertad para aparecer entre líneas o atacar desde otro sector. El costo sería evidente: habría que exigirles mucho trabajo sin balón a los tres creativos y protegerlos con un doble pivote sólido.

James y Cardona juntos

Otra alternativa es utilizar a James y Cardona como los principales encargados de la creación, con un tercer volante de mayor recorrido. En ese escenario, Cabrera sería una alternativa de lujo para cambiar el ritmo de los partidos. Pero sería difícil justificar que un jugador que viene mostrando producción ofensiva quede reducido permanentemente a un papel secundario.

Cabrera como interior

Quizá sea la fórmula más interesante para aprovechar su presente. Cabrera puede jugar más atrás que Cardona o James, participando en la construcción, pero llegando posteriormente a posiciones ofensivas. Así, Lucas podría utilizar un mediocampo con un volante de equilibrio, un interior dinámico y dos jugadores de mayor libertad ofensiva. Es una forma de que Cabrera no compita directamente por el mismo espacio con James.

Las opiniones

Hay una opinión de Alexis García que resulta especialmente pertinente para entender el “problema” que tiene Nacional. El histórico volante de creación de Nacional ha explicado que el fútbol moderno ha modificado el papel del ‘10’ porque los roles se mezclaron, aumentó la velocidad del juego y los sistemas tácticos redujeron los espacios.

Y su reflexión más reciente sobre la Selección Colombia va incluso más allá: García sostiene que actualmente la creación puede pasar por varios jugadores, no necesariamente por un único futbolista ubicado detrás de los delanteros. En ese análisis mencionó incluso a Juan Manuel Rengifo como uno de los jóvenes colombianos que pueden aportar un estilo parecido al de James, aunque con más dinámica.

Ese concepto puede trasladarse perfectamente a Nacional. Lucas no necesariamente tiene que buscar “el reemplazo” de James cuando este no esté. Puede construir un equipo en el que James, Cardona, Cabrera, Rengifo e incluso los volantes que jueguen por detrás participen en la elaboración. Eso sería convertir la abundancia de mediocampistas en una virtud.

Ejemplos del pasado

Macnelly Torres representa uno de los mejores ejemplos de lo que significa administrar a un futbolista creativo en Nacional. El club recuerda su capacidad para asociarse, filtrar pases, cambiar de frente y jugar tanto en corto como en largo. Fue uno de los grandes referentes de la generación que llevó al equipo a una de sus épocas más exitosas.

Giovanny Hernández y Víctor Danilo Pacheco también pertenecen a esa tradición de futbolistas que entendían el juego desde la creatividad.

Pacheco, por ejemplo, defendió hace años la importancia de los jugadores de ese perfil al señalar que Colombia acostumbraba a tener uno o dos futbolistas creativos y que el problema estaba en que muchas veces se cuestionaba que jugaran los ‘10’, pero al mismo tiempo se reclamaba su presencia.

Y hay un elemento que resulta interesante: Pacheco también fue asistente técnico de Junior en 2015, en un equipo en el que coincidieron varios mediocampistas de características diferentes, entre ellos Macnelly Torres.

La lección para Nacional es sencilla: la presencia de varios talentos no necesariamente significa que todos tengan que jugar en la misma posición.

El verdadero trabajo de Lucas

El desafío del entrenador no será escoger entre nueve nombres. Será definir qué necesita el partido. Habrá encuentros en los que Nacional requiera músculo y recuperación, y allí Campuzano y Uribe pueden adquirir mayor importancia. Habrá otros en los que el rival se cierre y sea necesario juntar talento. En esos partidos pueden aparecer Cardona, James, Cabrera y Rengifo.

También habrá compromisos en los que la dinámica sea determinante y jugadores jóvenes como Rengifo o Ríos puedan darle otra velocidad al equipo. Y habrá momentos en los que Nacional necesite modificar un partido desde el banco. Allí tener a Cabrera, Cardona o James como alternativas puede ser tan importante como tenerlos desde el comienzo.

La administración de los minutos será fundamental. Nacional no tiene solamente un mediocampo numeroso. Tiene perfiles diferentes.

La gran pregunta es si Elías Cabrera será simplemente una pieza complementaria o si terminará ganándose un lugar permanente. Por ahora, sus números y su impacto reciente le dan argumentos.